viernes, 25 de mayo de 2012

Yo soy 132

Paz Fernández Cueto

Lo sucedido el Viernes Negro en la Ibero durante la comparecencia de Peña Nieto fue el detonador de una serie de movimientos estudiantiles que han prendido como reguero de pólvora. Según la opinión de varios críticos, el encuentro con los universitarios de la Ibero podría considerarse como un parteaguas de la campaña de EPN, algo significativo que tendría que reflejarse en las tendencias electorales, aunque inexplicablemente hasta el momento no haya sido así.

Sin embargo, por más que el equipo de campaña de EPN apoyado por los medios intentara minimizar la reacción de los jóvenes, e incluso desprestigiarlos achacando este incidente a un puñado de porros, agitadores o revoltosos, los estudiantes se organizan en las redes sociales, imposibles de controlar, alzando su voz en defensa de su identidad a través de un video que suben a Youtube. Son 131 los que con credencial en mano acreditan ser alumnos inscritos en distintas facultades de la Universidad Iberoamericana. Si el consorcio Televisa y TV Azteca no dice la verdad, hay que gritarla. Si los medios mienten porque están vendidos para favorecer a un candidato, ellos no van a callar hasta lograr una democracia real y verdadera. Son los jóvenes que van a votar por primera vez tomando en serio su papel, porque saben lo que se juega en un proceso electoral.

¿Por qué se indignaron los jóvenes de la Ibero? Los estudiantes reciben al candidato y escuchan con respeto el discurso y sus propuestas. La mecha se incendió hasta el final, en el momento en que los jóvenes exigen una explicación a quien fuera entonces gobernador del Estado de México, sobre un tema no saldado que sucedió hace seis años: la represión brutal de Atenco con flagrantes violaciones a los derechos humanos. Peña toma el micrófono y los indigna con su respuesta: responde con afirmaciones falsas, no mide las consecuencias de su cinismo, no calcula que se trata de un público pensante previamente informado sobre estos hechos. Se sintieron ofendidos en su inteligencia cuando les miente a la cara, porque lo que sucedió en Atenco no está saldado, ni fue validado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ni satisfechas las victimas que sufrieron agresiones, ni responsabilizados quienes violaron los derechos humanos de la población.

Por lo mismo, una buena parte de la población pensante en nuestro país está molesta al intuir algo que es obvio, algo que salta a la vista aunque no todos sean capaces de denunciarlo: la imposición de un candidato hechizo, producto mediático sustentado en el poder y en el dinero, figura sin discurso propio, carente de ideología, con narrativa de telenovela. Afortunadamente son los jóvenes quienes alzan la voz contra la falsedad y la hipocresía, venga del partido que venga, jóvenes que no están dispuestos a regresar a un sistema que restrinja su libertad de expresión, jóvenes que tienen memoria de un pasado que, aunque no lo vivieron, lo repudian por autoritario y represor.

Después del video de Youtube sigue la convocatoria de protesta a las Televisas, después la marcha anti EPN convocando también a los no universitarios, y finalmente la marcha enorme a la Estela de Luz convocada por el movimiento "Yo soy 132", bautizada por Silva Herzog como "La primavera de Santa Fe", que después de una hora de concentración se dirigió al Ángel de la Independencia. Se les critica el que no tengan un liderazgo definido, que no está claro lo que buscan, que no se sepa finalmente quién capitalizará los votos de la juventud disidente, cuestión que no deja de ser preocupante; sin embargo, no deja de aplaudirse el que los medios sean escrutados por la opinión pública ante la manipulación grotesca que se percibe en esta contienda electoral.

Reconforta el que nuestros jóvenes tengan capacidad de respuesta, que se atrevan a enfrentar a los poderosos, que sean críticos, que no estén vendidos, que sin pertenecer a ningún partido político, sea el compromiso con la verdad lo que les mueva a reaccionar cuando perciben falsedad o imposición. La maquinaria del PRI, engolosinada con lo que ya perciben como un triunfo seguro, pensó que unos cuantos miles de millones bastaban para adormecer la consciencia social, que la complicidad con el consorcio Televisa y TV Azteca para inducir el voto a favor de su candidato no podía fallar ante la promesa de favorecer sus monopolios y proyectos. Compraron a los medios pero no contaron con la autenticidad de los jóvenes, con este México que despierta en sus nuevas generaciones para integrar una sociedad reflexiva y crítica, decidida a ser parte de la vida política del país.

Reforma
25/05/2012