lunes, 6 de diciembre de 2021

Ocasiona Gobierno de Durango grave crisis financiera en el municipio de Gómez Palacio

  LUNES 6 DE DICIEMBRE DE 2021


La Tesorería municipal informó que les debe 70 millones de pesos de participaciones federales que sin justificación no ha entregado

Gómez Palacio, Durango.- A 70 millones de pesos asciende el retraso en el pago de las participaciones que el Gobierno del Estado debe al Ayuntamiento de Gómez Palacio, lo que está generando un grave daño a la hacienda municipal informó la Tesorería Municipal.

La dependencia indicó que es urgente el pagó de los recursos, con el propósito de cumplir sus compromisos financieros, principalmente laborales pues ante el retraso ya de esta cantidad millonaria, la situación para el Ayuntamiento se ha vuelto sumamente complicada.

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De acuerdo al estado de cuenta en poder de la Tesorería Municipal, el retraso en el depósito más antiguo data hace más de 90 días por 13.4 millones de pesos a los que con el tiempo se han venido sumando otras cantidades por diferentes conceptos, entre los últimos el depósito del Fortamun por 20.8 millones de pesos que debió realizarse el 29 de noviembre.

Tesorería Municipal de Gómez Palacio. / Foto: Ayuntamiento de Gómez Palacio

La Tesorería Municipal explicó que no hay ningún motivo que justifique el retraso en los depósitos y que según la Ley de Coordinación Fiscal es obligación del Estado pagar las participaciones a los municipios en los cinco días posteriores a que éste las recibe de la Federación, procedimiento que se debe ejecutar a través de la Secretaría de Finanzas.

Se agregó además que, de acuerdo a lo estipulado por la Ley de Administración y Vigilancia del sistema de participaciones en materia fiscal y estatal, las participaciones que correspondan a los municipios no pueden ser sujetas de retención.

Mientras que en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Durango de fecha 21 de enero de 2021 se dio a conocer el acuerdo en el cual se establece la calendarización para la ministración de los recursos correspondientes al Ramo 28 Participaciones Federales, que señala que las que corresponden a los municipios, se liquidarán el primer día hábil de cada mes y que las participaciones de IEPS e ISR serán distribuidas dentro de los cinco días hábiles siguientes a aquel en que se hubieran recibido los recursos en el Estado.

También se señaló que, ante tal incumplimiento, el Ayuntamiento se ha visto obligado a hacer uso de sus ingresos propios para cumplir puntualmente con las obligaciones laborales como son el pago de las nóminas, obligaciones fiscales y prestaciones contractuales, pero se mantiene en una situación crítica respecto a otros compromisos financieros.


Estado de Coahuila apoyará a familiares de fallecidos en accidente en ‘Los Chorros’

 LUNES 6 DE DICIEMBRE DE 2021


Buscará Miguel Riquelme que pueda arreglarse el tramo de la carretera federal 57 para evitar más accidentes mortales

Torreón, Coahuila.- El gobernador Miguel Riquelme dio a conocer que el Estado brindará ayuda y/o apoyo a los familiares de las 5 víctimas mortales del accidente registrado ayer domingo 05 de diciembre en la carretera federal número 57.

Lo anterior lo dio a conocer el mandatario tras ser cuestionado sobre el percance ocasionado por un tráiler que se quedó sin frenos y causó una carambola de 17 vehículos, lo que llevó a 5 personas a perder la vida y a por lo menos 15 terminar lesionadas.

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El titular del Ejecutivo en Coahuila compartió que insistirá, de nueva cuenta, en “la solución a la problemática ya añeja que ha generado múltiples accidentes y la pérdida de vidas humanas” en la citada vialidad.

Para ello, comentó que su gabinete buscará al titular de la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes (SICT), Jorge Arganis Díaz Leal, para que se analicen los proyectos a futuro para arreglar el tramo de ‘Los Chorros’.

Miguel Riquelme mencionó que los últimos costos del proyecto que se trabaja para modificar ese tramo de la carretera tienen un valor de alrededor de 2 mil millones de pesos, lo que calificó de “costoso pero necesario”.

Finalmente, el gobernador recordó que al menos para 2022 no se tendrá contemplado trabajo alguno puesto que no hay recurso etiquetado en el Presupuesto de Egresos; sin embargo, dijo que podría llegar algún recurso extraordinario o realizarse una asociación público-privada para iniciar lo más pronto posible.

Un globo en problemas


L

as redes y las comunicaciones en línea han dispersado lo corpóreo y sirven como la Gran Aspirina para aliviar la pandemia y sus secuelas. Ese no poder reunirnos que tanto nos reúne como si nada con gente al otro lado del océano, más allá del ecuador o a tres estaciones del Metro. Cerca y lejos se volvieron relativos. Para muchos, ni caso tiene discutirlo.

En algún momento cruzamos la frontera entre pasado y futuro. La humanidad entera. Ocurrió como temían las ficciones de porvenires distópicos y alternos. El Brave New World está aquí. A los occidentales la transición nos distrajo con películas y cuentos, ya no de galaxias remotas, sino de variantes muy ingeniosas del infierno inminente. Nos entretuvieron. Mientras, en el orbe islámico se incrementó la ilusión de un paraíso a través del rencor y la cohesión de los condenados de la Tierra. El futuro que vislumbra no es distópico, es creyente y sin sentido del humor.

La Tierra misma se manifiesta. Ya no es la de antes. Inquieta, desequilibrada, expuesta a climas encontrados y comportamientos humanos persistentemente destructivos que pueden ser cosa de religión, de credo político, de necesidad de sobrevivencia, de consumismo, de vacío existencial, de resentimiento. Luego ya ni se distingue.

Una humanidad dominada por quienes promueven o practican alguna forma útil de genocidio y ecocidio. Cuántas guerras locas del presente y el pasado último han servido para despoblar territorios, desanimar poblaciones y ponerles encima complejos turísticos, zonas industriales, plantas agropecuarias que rayan en los monstruoso, minas, generadores de energía masiva. Y chau la gente, los idiomas que se hablaban en el mundo que era.

Y para los respondones, los que se resisten: desprestigio, represión, un balazo. Esos que no aceptan trocar por oro, petróleo o litio sus corales, cenotes y manantiales, las afluencias prístinas que les quedan a las vastas cuencas del Amazonas y el Usumacinta, las tierras preñadas de milpa, patata y yuca, de grandioso pasado arqueológico por descifrar, de mantos freáticos que son la envidia de las ciudades en el corazón de todos los continentes.

No es lugar común ni sobra repetirlo: los guardianes que verdaderamente le quedan a la humanidad extraviada son los pueblos originarios y las regiones campesinas. En América podemos verlo en muchas partes. Los poderes políticos y económicos, y a fin de cuentas las necesidades consumistas y de confort de las sociedades urbanas, contribuyen a minarlos, dividirlos, dispersarlos, asimilarlos o eliminarlos. El público consumidor trata de no enterarse, o de no asociarlo con sus propias pulsiones de bienestar o la presunta confirmación de sus creencias.

En el fondo, este público necesita ese acueducto para sus albercas y grifos, ese rendimiento en sus inversiones, esa cantidad de vaca muerta o semilla intoxicada, esa devastadora fuente de energía para los instrumentos que hacen más cómoda la existencia. Hay una complicidad tácita de las sociedades dominantes que no se asumen coloniales pero lo son hasta la médula; justifican el arrasamiento de los originarios invisibilizados como pobres a redimir. Si en el pasado fue una acción común bastante estúpida de los imperios (como quien mata bisontes desde un tren en marcha), de un tiempo a esta parte la sabemos suicida. La humanidad bajo el capitalismo insiste en pavimentar sus autopistas al agujero.

Para salirse con la suya, a los poderes les estorba la organización de los que no se dejan. Siempre fue así. Cuando los presidentes (panamericanamente hablando) asocian las resistencias de los pueblos con los enemigos y rivales políticos o económicos de sus regímenes y con los intereses de la burguesía, hacen trampa y mienten. Les resultó muy conveniente la distancia objetiva que las redes promovieron y la pandemia atizó. Se desmovilizaron las resistencias.

Hay en el universo un globo en problemas: el terráqueo. ¿Estamos adormecidos? ¿No entendemos su alcance? La inflación informativa nos ha vuelto insensibles, nos tiene anestesiados, como ocurrió con la embriaguez de números, millones y trillones durante la inflación alemana de hace casi un siglo, descrita por Elias Canetti en Masa y poder como antesala del fascismo: especies animales o vegetales que se esfuman, lagos que se secan, enfermedades que se estrenan en nosotros, años que quedan de agua en la tierra y de hielo en los polos, la catastrófica proclividad de termómetros y barómetros por dar registros de calor, frío, sequía, inundación o incendios a escala nunca antes vista. Los pronósticos son que esto siga y aumente.

Pero vamos en caballo de hacienda, tecnológicamente hablando. Vamos tendidos, dueños de los medios de producción de nuestros sueños inducidos. No olvidemos que el Apocalipsis judeocristiano y el sacrificio sagrado islámico implican la creencia de que después de la muerte todo será mejor y más bonito. Así que no importa si este plano se acaba. Nos espera el jardín de las delicias.