miércoles, 30 de mayo de 2012

La justicia británica rechaza el recurso de Assange y da luz verde a su extradición

El fundador de Wikileaks lleva 540 días en arresto domiciliario por un supuesto delito sexual

Los abogados del fundador de Wikileaks consiguen un aplazamiento de dos semanas

Preguntas y respuestas del caso

Joseba Elola Madrid 30 MAY 2012

El caso de Julian Assange esconde sorpresas detrás de cada curva. El Tribunal Supremo del Reino Unido confirmó esta mañana que el fundador de WikiLeaks debe ser extraditado a Suecia, donde la fiscalía quiere interrogarle como sospechoso de cuatro delitos sexuales. Hasta ahí, lo que la mayoría de expertos preveía. Pero en un inesperado quiebro, una vez que el juez Phillips leyó la sentencia, la abogada Dinah Rose consiguió que la decisión de extraditarlo se suspendiera por espacio de dos semanas, el tiempo del que dispondrá la defensa del editor australiano para intentar reabrir el caso en el propio Tribunal Supremo, hecho este con escasos precedentes. Assange contará con dos inesperadas semanas extra para frenar su extradición.

El juez Phillips otorgó un plazo extraordinario a la defensa de Assange para que analice la sentencia. La abogada Dinah Rose arguyó en la vista de esta mañana que la decisión de los siete jueces se ha basado en una interpretación de la Convención de Viena en materia de tratados y leyes que no ha sido discutida ni argumentada durante el proceso legal, y ante la que la defensa del australiano no ha podido plantear sus objeciones.

A la salida de la vista, la abogada Gareth Peirce, del bufete de letrados que defienden a Assange, dijo que pedirán al Supremo que "reconsidere" el dictamen, informa la agencia Efe. Dentro de dos semanas, la máxima instancia judicial británica examinará las objeciones que plantee el equipo de Pierce y decidirá si reabre el caso o se ciñe a su decisión. La extradición de Assange queda paralizada, al menos, hasta el próximo 13 de junio, según informa el Tribunal Supremo.

Los abogados del fundador de WikiLeaks disponen ahora de dos semanas para considerar si piden la reapertura del juicio y por tanto, la revaluación de la decisión tomada por los jueces. De presentarse esta solicitud, el Tribunal Supremo decidirá si reabre el caso o se ciñe a su decisión. La extradición de Assange queda paralizada, al menos, hasta el próximo 13 de junio, informa el Tribunal Supremo.

Este último capítulo del largo culebrón judicial de Assange se abría esta mañana a las 10.15, cuando el juez Phillips comunicaba que cinco de los siete jueces rechazaban el último recurso de Assange ante al justicia británica. El Tribunal Supremo considera que la orden de extradición se atiene a derecho. A pesar del 5-2, el juez Phillips declaró que la cuestión “no ha sido fácil de resolver”.

El equipo de abogados del australiano pretendía, en este último recurso, que se considerara que la fiscalía sueca no es una autoridad judicial competente para emitir una orden de arresto internacional: defendían que eso solo lo puede hacer un juez, como sucede en el Reino Unido. El juez Phillips, sin embargo, explicó que el término "autoridad Judicial" no engloba solo a los jueces, sino que incluye también a los fiscales si uno se atiene a la definición del término en francés, que es más amplia que en inglés.

Assange, que lleva 540 días bajo arresto domiciliario, no asistió a la lectura de la sentencia al quedar atrapado en un atasco, según publicó The Guardian.

Cargos en Suecia

El fundador de WikiLeaks es reclamado por la justicia sueca para ser interrogado. Dos mujeres suecas le atribuyen varios delitos sexuales cometidos durante su estancia en Estocolmo en agosto de 2010; entre ellos, uno de violación.

Desde Estocolmo, el abogado de las dos mujeres suecas, Claes Borgström, declaró a la agencia France Presse: “La decisión responde a lo que esperábamos (…) Es una pena que [la extradición] haya sido aplazada nuevamente, pero acabará por ser extraditado”.

WikiLeaks volvió a expresar ayer sus dudas, horas antes del juicio, sobre las motivaciones que subyacen bajo este proceso. Doce horas antes de que el juez Phillips leyera la sentencia, informa The New York Times, publicó un comunicado en el que dice: “WikiLeaks está bajo una seria amenaza. Los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido, Suecia y Australia están embarcados en un esfuerzo coordinado para extraditar a Estados Unidos al editor jefe, Julian Assange, para que haga frente a cargos de espionaje por actividades periodísticas”.

Hasta que el próximo 13 de junio el Tribunal Supremo ratifique (o no) su decisión, el equipo de abogados de Assange ya puede poner en marcha la última bala en la recámara del australiano: una apelación ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Si este la aceptara, la extradición quedaría nuevamente paralizada.



Preguntas y respuestas del caso

J. E., Madrid

¿Por qué pide Suecia su extradición?

El australiano es reclamado para responder a denuncias de violación y abusos sexuales presentadas por dos mujeres suecas en agosto de 2010.

¿El fallo del Supremo británico es definitivo?

No. A Assange aún le quedará la opción de recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. En caso de que este tribunal aceptara tomar en consideración el caso de Assange, la orden de extradición quedaría paralizada.

¿Está Assange acusado de violación?

No, no existe ningún cargo contra él. Lo que existe es una denuncia. La fiscalía sueca le reclama para interrogarle. Una vez interrogado, decidirá si abre un proceso contra él.

¿Cómo empezó todo?

Todo ocurrió en Estocolmo entre los días 14 y 18 de agosto de 2010, cinco días que cambiaron la vida de Assange. El australiano viajó a Suecia para participar en unas conferencias. En la noche del 14 de agosto, mantuvo un primer encuentro sexual con una mujer identificada durante el proceso como Miss A. Según la denunciante, el australiano utilizó el peso de su cuerpo para inmovilizarla y mantener una relación sexual con ella. Además, la obligó a practicar sexo sin preservativo en contra de su expreso deseo, declaró la denunciante. Por estos motivos se le acusa de coerción ilegal y de acoso sexual. Miss A. fue acosada de nuevo por Assange el 18 de agosto. La cuarta acusación contra él, la más grave, es la de violación. Sucedió el 17 de agosto. Miss W. acusa a Assange de haber mantenido con ella relaciones sin preservativo y sin su consentimiento, mientras ella dormía.