miércoles, 14 de abril de 2010

Recibe Juan Villoro el premio Rey de España; "el narco, una subcultura en México"

Alejandro Gutiérrez

MADRID, 13 de abril (apro).- El escritor Juan Villoro recibió hoy el Premio Internacional de Periodismo Rey de España en la categoría Iberoamericano, gracias a su artículo La alfombra roja. El imperio del narcoterrorismo, publicado en el Periódico de Cataluña.
Poco antes de recibir el galardón de manos del rey Juan Carlos, Villoro dijo que lo “más grave del narcotráfico en México es que se ha convertido en una subcultura; es decir, una normalidad paralela. Hay muchas zonas del país en donde la forma de vida más habitual es el narcotráfico”.
Fue por ello que consideró de gran valía la crónica del encuentro que don Julio Scherer, fundador de Proceso, tuvo con Ismael Zambada, El Mayo Zambada, dijo en entrevista con periodistas mexicanos.
“Ha sido muy debatido, pero finalmente forma parte de esa encrucijada. El periodista tiene la obligación de cubrir y encontrar todas las fuentes, precisamente para que podamos entender esta realidad”, dijo.
“No es una entrevista, es un encuentro fugaz, pero si nos damos cuenta, en México existe una retaguardia muy grande, que es buena parte del campo mexicano que es impune y es inexpugnable”
“Entonces si este encuentro algún dato importante o un mensaje nos da, como lo dice el Mayo, es ´a mí no me van a encontrar porque este territorio lo domino yo, estas cañadas, estos escondites, el campos se ha convertido en un terreno inexpugnable que este encuentro lo revela”.
Consideró que es el periodismo “valiente”, “el trabajo de campo” de Scherer, que ayuda a debatir qué papel deben jugar los medios de comunicación.
“No puede ser que lo único que hagan los medios de comunicación en México es cubrir los crímenes del narcotráfico. Al mismo tiempo que se da esta información se tiene que reconstruir el tejido social, y ahí es muy importante lo que puede hacer el arte y la comunicación”, dijo Villoro.
Advirtió que “se debe reconocer la realidad, diagnosticarla, crear redes de entendimiento, como se configura una nueva forma de vida, de economía y construir un discurso de esperanza, porque no solo implica cubrir los crímenes del narcotráfico”.
Recordó que de los más de 17 mil personas que han perdido la vida a lo largo de este período de gobierno, no se han atendido las vidas de esas víctimas. “Qué pasa con esa gente. Quiénes son. Qué se perdió con esas vidas. No estamos honrando a las víctimas con un relato. Y eso me parece muy grave”.
Recordó que el panorama es tan grave en México, que el mismo titular del IFE, Leonardo Valdés reconoció que si ahora mismo se tuvieran que instalar casillas en el territorio nacional, en el 15% no se podría por falta de seguridad. “Es decir, es un territorio que se sustrae a los lugares donde hay vida democrática, y que pasa por las escuelas, las iglesias, los condominios, la economía y el arte”.
En el caso específico del periodismo, consideró que es favorable que empiece a darse el debate en el gremio, pero consideró que se debe “intensificar”.
Llamó la atención en el sentido de que “la pregunta es si debemos ser una caja de resonancia, (porque) el narco golpea dos veces, primero en el mundo de los hechos y luego en las noticias que impactan en la gente”.
“Yo creo que podría haber dos reacciones extremas muy graves ante estas noticias, una es que nos acostumbremos a la banalización del horror, y eso sería gravísimo, y por otro lado, que caigamos en la histeria y no podamos salir a la calle”.
Villoro reconoció con “un diez” a los representantes de los medios de comunicación que cubren la historia del narcotráfico en México.
“Hay que tener en cuenta que somos, junto con Irak, según Reporteros sin Fronteras, el país más peligroso para ejercer el periodismo”, dijo.
“Creo que ha sido muy valiente este periodismo y hemos estado en la línea de batalla, a lo que habría que agregar a sociólogos como Luis Astorga o Rosana Reguillo, que están reflexionando sobre el tema y haciendo trabajo de campo, reaccionando de forma muy vital”.
En la ceremonia, que tuvo lugar en la Casa de América, el periodista y ensayista recibió el galardón dotado de nueve mil euros, por su contribución a la comunicación y el mutuo conocimiento entre los pueblos iberoamericanos.
Proceso14/04/2010