martes, 27 de enero de 2009

Medios alternativos no deben ser marginales, destaca UFPA

■ Para dar la batalla se necesita “mucho más que buena voluntad”


Luis Hernández Navarro (Enviado La Jornada)

Belém de Para, Brasil, 26 de enero. La crisis en los medios de comunicación es también la crisis de los medios de comunicación, dijo hoy el periodista Ignacio Ramonet. Su intervención abrió la mesa de debate dedicada a la crisis de los medios y los medios en la crisis realizada en el Foro Mundial de Media Libre realizado en la Universidad Federal de Para (UFPA).

El foro sobre medios informativos forma parte de las actividades paralelas realizadas en el contexto del octavo Foro Social Mundial (FSM), que el día de mañana se inaugurará formalmente. El FSM es un encuentro anual de altermundistas en el que los asistentes intercambian puntos de vista y comparten estrategias en la lucha contra el neoliberalismo y por un mundo distinto. El día de hoy se efectuaron, además, coloquios alternativos sobre salud, educación, jueces y teología y liberación.

En el foro sobre medios independientes participaron, entre otros, el director de la agencia informativa brasileña Carta Maior, Joaquim Palahres; la periodista del diario argentino Página 12, Sandra Russo; el uruguayo Joaquín Constanzo, de IPS; el analista Bernardo Kucinski, y el editor del periódico digital Rebelión, Pascual Serrano. El público estuvo integrado en su mayoría por jóvenes.

El foro, además de estudiar la forma en la que los medios de comunicación analizan la crisis económica actual, debatió sobre la crisis de éstos, los avances que hay en el terreno de otra comunicación en los países donde existen gobiernos progresistas, la posibilidad de generar modelos alternativos al periodismo de mercado, el papel de las nuevas tecnologías y cómo ampliar los medios de comunicación alternativos.

Al analizar la relación existente entre crisis global y crisis de los medios Ramonet, advirtió que “el desplome de Wall Street es comparable, en la esfera financiera, a lo que representó, en el ámbito geopolítico, la caída del Muro de Berlín.” Según él, los grandes grupos mediáticos se han debilitado por la crisis y todos los grandes periódicos sufren por ella: el Chicago Tribune está en quiebra y El País y Le Monde pasan verdaderos apuros.

Para el autor de La crisis del siglo –su más reciente libro– estas penurias se originan en la apuesta que los grandes grupos mediáticos hicieron en favor del poder financiero. Su decisión de endeudarse y convertirse en consorcios planetarios, así como de privilegiar en su funcionamiento los mecanismos financieros por sobre los contenidos informativos, han puesto a estas empresas de comunicación en grandes dificultades. Añadió que entre las causas de esta crisis se encuentra, también, el papel jugado por Internet.

Recuento de las crisis

Diversos panelistas abordaron la necesidad abandonar la idea de que los medios alternativos deben de ser necesariamente marginales. La única forma de marcar la agenda informativa –consideró el analista Marcos Dantas– es contar con los recursos económicos para hacer de los medios independientes opciones reales. Y ello, dijo, sólo puede provenir de políticas públicas que canalicen los impuestos que se pagan en favor de los medios democráticos y populares. Ese dinero, advirtió, es de los ciudadanos, no de los políticos.

Pascual Serrano hizo un detallado recuento de las diferentes crisis que afectan a los medios, entre otras, la de mediación, propiciada por el divorcio existente entre el modelo comunicativo imperante y el interés de los ciudadanos. La de credibilidad, expresada en la falta de confianza del ciudadano común hacia lo que los medios dicen. La de autoridad, provocada por el alud informativo de Internet que no pasa por los grandes medios. Y, finalmente, la de objetividad y contexto: las grandes cadenas informativas no permiten que se entienda realmente por qué sucede lo que sucede.

Varios ponentes insistieron en la necesidad de hacer un periodismo realmente profesional, en que alternativo no sea sinónimo de mal hecho. El director de la agencia IPS, Jorge Constanzo, reivindicó la elaboración de contenidos y el uso de herramientas de calidad. Para dar la batalla en la cancha grande, aseveró, se necesita mucho más que buena voluntad.

Sandra Russo alertó sobre el daño que hace al periodismo crítico el uso de lugares comunes. Son –dijo la columnista argentina– frases muertas. Señaló que era necesario recuperar el lenguaje, generando una comunicación atrevida, evadiendo el discurso panfletario y volcado en sí mismo, tan caro a quienes promueven posiciones políticas progresistas.

Joaquim Palhares realizó un balance de ocho años de vida del Foro Social Mundial. En el marco de un nuevo contexto político en América Latina, resaltó, entre otros aspectos, la enorme cantidad de esfuerzos informativos que no existían entonces y que hoy son una realidad, y los avances en diversas legislaciones nacionales. Analizó el papel desempeñado por Internet en la construcción de la red y en la ruptura del control de la comunicación por parte de los grandes consorcios mediáticos.

El foro mostró que, en el terreno de la comunicación, atravesamos una época en la que lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer. Una era en la que, sin embargo, es más viable la consigna de “otra información es posible”.