lunes, 10 de noviembre de 2008

Designación de Gómez Mont, concesión al panismo tradicional: Rock

Señala el columnista de EL UNIVERSAL que el Presidente decidió por un personaje de la vieja escuela, de un clan de abogados con muchísimos intereses cruzados en el campo de los negocios


Redacción El Universal Ciudad de México Lunes 10 de noviembre de 2008 09:08
El nombramiento de Fernando Gómez Mont es una concesión al panismo tradicional y un sorprendente acercamiento con el equipo de Diego Fernández de Cevallos, más sorprendente porque marca un punto de quiebre con el propio Diego, de quien Calderón ha estado distanciado desde hace 15 años, opina Roberto Rock, columnista de EL UNIVERSAL.

La enemistad entre ambos es incluso previa a la postulación presidencial de Diego Fernández en 1994 y se agudizó durante la decisión interna del PAN por la candidatura del año 2000, cuando Fernández de Cevallos se inclinó en favor de Santiago Creel.

Pero sus antecedentes más remotos están en el enfrentamiento de Diego con el equipo de Calderón, cuando aquel atacaba directamente a Carlos Castillo Peraza.

Sin embargo, dice Rock, ahora se elige como secretario de Gobernación a un socio de Diego desde hace muchos años. Fernández de Cevallos empezó su formación profesional trabajando para el padre de Fernando Gómez Mont, fue fundamental en la definición profesional de Diego y la relación de éste y Fernando Gómez Mont es estrechísima.

En descargo de esta designación, que parecería darle margen de maniobra al Presidente en asuntos de sucesión, explica el columnista, Gómez Mont es un abogado puro en el sentido de que su trayectoria política electoral es nula y supondrá una formalidad jurídica para muchos asuntos. Es previsible que parte de la tarea políica o negociaciones se trasladen a Los Pinos, donde empezaron en este sexenio, con Mouriño como jefe de la Oficina de la Presidencia, y el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, estaba desdibujado.

Ocupó el cargo pero no tenía el control de la operación política y podríamos estar en una circunstancia similar.

Esto se explicaría también por la irritación que la participación de Mouriño había generado al interior del PAN, la resistencia interna por la proyección del propio Mouriño y las señales abiertas de que el presidente Calderón lo estaba preparando como el próximo candidato a la presidencia.

Pese a que Mouriño tenía una trayectoria dentro del PAN, en Campeche, se le veía como un advenedizo.

El presidente decide por un personaje de la vieja escuela, de un clan de abogados con muchísimos intereses cruzados en el campo de los negocios, decide por el panismo tradicional y eso va a limitar la cohesión interna del primer equipo de Calderón que se había venido integrando con personajes notoriamente cercanos por su amistad y lealtad, que no es el caso de Fernando Gómez Mont, concluye.