viernes, 31 de julio de 2009

Guerra al narco, sin rumbo: Carlos Fuentes

Advierte el escritor mexicano que la solución para enfrentar el problema de la inseguridad y el narcotráfico en el país es elevar el nivel de vida de los mexicanos


Édgar Ávila Pérez / Corresponsal El Universal
Xalapa, Veracruz.- Viernes 31 de julio de 2009

La solución para enfrentar el problema de la inseguridad y el narcotráfico es elevar el nivel de vida de los mexicanos, consideró el escritor Carlos Fuentes Macías, quien criticó que el presidente Calderón se haya lanzado "contra todos" en su guerra contra el crimen.

"La solución es elevar la calidad de vida de los mexicanos, esa es la fórmula para evitar crímenes", destacó al ser entrevistado luego de iniciar la cátedra que lleva su nombre en la Universidad Veracruzana (UV).

Si bien aseguró que siempre han existido en México el narcotráfico y crimen organizado, "antes se escogían a los enemigos", mientras que hoy el gobierno se lanzó contra todos.

"Calderón decidió meterse con todos, a ver cómo le va", afirmó, tras lamentar que el gobierno federal se haya arrojado a una guerra "de todos contra todos, que no tiene rumbo".

Momentos antes, el escritor inició la cátedra que lleva su nombre, que servirá para reflexionar sobre la continuidad que se le ha dado a la tradición literaria que surgió en América Latina a mediados del siglo XIX.

Ante sus "amigos" Miguel Alemán Velasco y Sergio Pitol, el laureado escritor aprovechó para hablar lo mismo del orden nuevo, sistemas totalitarios y los democráticos y el papel de la novela y en general de la literatura en todo ese universo.

Con su característico estilo, Fuentes recordó que en los regímenes totalitarios los escritores son llevados a campos de concentración, mientras que "democráticos" son llevados a estudios de televisión.

En medio de las carcajadas de algunos de los cerca de 500 asistentes (entre ellos los escritores Santiago Gamboa, Ignacio Padilla, Arturo Fontaine, que serán parte de la cátedra), el escritor de inmediato se preguntó el porqué los gobiernos totalitarios persiguen a los escritores, a pesar de que en el discurso los consideran seres débiles y faltos de importancia.

"Quizá porque los escritores no hemos dicho nuestra última palabra", sentenció.

Y se congratuló por la creación e la nueva cátedra, pues afirmó que es necesario trabajar para el resurgimiento de la "Novela Fénix".