jueves, 16 de julio de 2009

A balazos, asesinan a custodio del Cereso

EL SIGLO DE TORREÓN / GÓMEZ PALACIO, DGO.

SE ACTIVÓ EL CÓDIGO ROJO Y ACUDIERON AL LUGAR ELEMENTOS DEL EJÉRCITO

Cuando circulaba por el Periférico a bordo de una camioneta del Centro de Readaptación Social (Cereso) de esta ciudad, un custodio fue alcanzado por un vehículo de donde le dispararon en varias ocasiones y le metieron ocho balazos en diferentes partes del cuerpo, haciendo que perdiera el control y se impactara contra una palma al quedar sin vida. En la portezuela del conductor se observan 15 impactos de bala.
La Agencia Investigadora del Ministerio Público de Delitos contra la Vida y la Salud Personal, informa que los hechos ocurrieron alrededor de las ocho de la mañana sobre el Periférico, debajo del puente Centenario. El occiso llevaba por nombre Andrés Antonio Lozoya Escobedo, de 37 años y su domicilio en la colonia Jacarandas de Torreón.
De acuerdo a las investigaciones del Ministerio Público, se pudo establecer que el hoy occiso manejaba una camioneta tipo Van del Cereso, color blanco, con dirección de Torreón a Lerdo, por la parte baja del puente Centenario.
En un momento dado, un vehículo alcanzó a la Van del Cereso por el lado izquierdo. A una distancia de un metro comenzaron a dispararle y después de rebasarlo le siguieron disparando, de acuerdo a los impactos que tiene la Van, para luego escapar.
Al recibir los balazos, el custodio vira de manera instintiva hacia su lado derecho y se impacta contra una palma, frente a una empresa de nombre Aceros Laguna, S.A., y ahí murió el conductor.
El cuerpo del occiso presenta tres heridas de bala en muslo de la pierna izquierda, otra en muslo derecho, una más y que resultó la mortal, fue en la axila izquierda que le perforó los pulmones y corazón para salir por el costado derecho, la sexta en el brazo derecho, otra más en el codo izquierdo y la octava de rozón en la ingle del lado izquierdo, de acuerdo al resultado de la necropsia.
Al tomar conocimiento de los hechos, se activó el Código Rojo y en pocos minutos hicieron su arribo elementos del Ejército y de las distintas corporaciones policiales, pero no ubicaron a los agresores.