miércoles, 29 de octubre de 2014

No termina el horror en Guerrero: hallan otras dos fosas con 14 osamentas


Elementos de la PGR en busca de fosas clandestinas en Guerrero. Foto: Octavio Gómez
Elementos de la PGR en busca de fosas clandestinas en Guerrero.
Foto: Octavio Gómez
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Al menos 14 osamentas, con signos de ejecución, fueron exhumadas este día en dos fosas ubicadas en los municipios de Zitlala y Eduardo Neri en la región centro de la entidad.
Reportes de la Fiscalía estatal indican que en un predio de la comunidad de Ocotitlán se encontraron 13 cadáveres y uno más en el punto conocido como Puente Blanco, entre el poblado de Zumpango del Río y esta capital.
El primer hallazgo fue a través de un señalamiento directo y las víctimas podrían ser las personas que fueron reportadas como desaparecidas luego de los enfrentamientos armados registrados a principios de julio de este año en el municipio de Chilapa de Álvarez, refieren los informes preliminares.
Ello debido a que las víctimas exhumadas son osamentas y presentan impactos de bala en el cráneo, según los reportes consultados por Apro.
La disputa por Chilapa es protagonizada por Los Rojos, dirigidos por un delincuente identificado como Zenén Nava Sánchez El Chaparro que tiene su bastión en la cabecera municipal de Chilapa y un grupo denominado Los Ardillos, afincado en el poblado de Tlanicuilulco, municipio de Quechultenango, y dirigido por los hermanos del presidente del Congreso estatal, el diputado local perredista Bernardo Ortega Jiménez.
Por su parte, una denuncia anónima ubicó otro cementerio clandestino en las inmediaciones del poblado de Zumpango del Río, cabecera municipal de Eduardo Neri que se encuentra a 15 kilómetros de Chilpancingo.
En este lugar conocido como Puente Blanco, cercano al hospital general de Tierras Prietas, los peritos de la Fiscalía exhumaron otra osamenta y anunciaron que mañana reanudarán labores de búsqueda en el predio donde existen indicios de que se encuentran más cuerpos.
El hallazgo de estas nuevas fosas y la exhumación de cadáveres exhibe que previo a la masacre y desaparición de normalistas de Ayotzinapa, las bandas criminales actuaron bajo el manto protector de las autoridades de los tres niveles.