viernes, 31 de octubre de 2014

Frente a Peña Nieto, la Coparmex “se rebela” por clima de inseguridad


Mancera, Peña, Guajardo y Candiani. Foto: Benjamin Flores
Mancera, Peña, Guajardo y Candiani.
Foto: Benjamin Flores
MÉXICO, D.F. (apro).- La Confederación Patronal Mexicana (Coparmex) se rebeló hoy. Su dirigente, Juan Pablo Castañón Castañón, no sólo repudió la marginación, la corrupción y la violencia, sino que pidió políticas públicas y hasta un nuevo pacto incluyente.
A las consideraciones y peticiones, el presidente Enrique Peña Nieto respondió que sus indicadores confirman que el país va en la dirección correcta.
Para Castañón Castañón, la realidad expuesta era otra: desigualdad que lastima a los más pobres; cacicazgos, opresión y privilegios para unos cuantos; impunidad y corrupción; violencia en todas sus expresiones, en un momento en el que desecha la vida… todo junto, es amenaza para el futuro.
En el marco de la celebración por los 85 años de Coparmex, frente al presidente Peña Nieto y el gabinete económico, las consideraciones del dirigente empresarial partieron de rememorar la presencia del organismo fundado en 1929 en la historia reciente del país, para luego plantear:
“¿Cómo podemos vencer la desigualdad que nos lastima y agravia a todos, porque lastima y agravia a los más desprotegidos? ¿Cómo podemos afrontar el reto de la prosperidad para todos los mexicanos, si tenemos regiones donde prevalece el cacicazgo, la opresión y los privilegios para unos cuantos?
“¿Cómo lograr una nueva cultura de respeto por la legalidad y el estado de derecho, si no estamos dando todos una batalla frontal contra la corrupción, la inseguridad y la impunidad? ¿Cómo salir del círculo vicioso de la violencia, donde un reclamo legítimo se convierte en una nueva fuente de violencia y un obstáculo para el desarrollo de nuestras sociedades?”
Fue sólo el punto de partida, pues Castañón planteó la necesidad de construir confianza en la sociedad para con las instituciones y sugirió un pacto para el fortalecimiento del Estado mexicano “que nos garantice seguridad, justicia, democracia y gobernabilidad”.
Con la oferta de hacer prevalecer la legalidad y el estado de derecho, el presidente Enrique Peña Nieto volvió a presumir las reformas estructurales impulsadas por su gobierno, además de que hizo un reconocimiento a diputados y senadores por la aprobación de la Ley de Ingresos 2015.
Luego del discurso de Castañón, Peña Nieto consideró que las reformas realizadas durante los primeros 20 meses de gobierno, junto con la Ley de Ingresos, generan condiciones de certidumbre y seguridad para los ciudadanos e inversionistas.
El mandatario consideró que dicha aprobación plantea nuevas condiciones para favorecer la construcción de empresas y generación de empleos.
El presidente se explayó luego en diferentes indicadores económicos registrados en lo que va del presente año, entre otros, un incremento en 4.6% de exportaciones, un crecimiento de la producción en la industria automotriz y la generación de 650 mil nuevos empleos.
Los indicadores, consideró, “confirman que vamos en la dirección correcta y nos impulsan a seguir adelante”.