viernes, 27 de julio de 2012

Niega el consejero presidente que las encuestas influyan en los electores

Defiende Valdés los sondeos de GEA- ISA y critica al representante del PRD
Se une el priísta Lerdo de Tejada a la postura asumida por el funcionario del IFE


Periódico La Jornada
Viernes 27 de julio de 2012, p. 6
En medio de las críticas de la coalición de izquierda (Movimiento Progresista) al uso propagandístico de las encuestas, el consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), Leonardo Valdés Zurita, defendió a las empresas que hicieron sondeos, en particular una que durante todo el periodo de campaña dio al priísta Enrique Peña Nieto una ventaja de hasta 18 puntos por encima de sus contendientes.

Contrario a lo que plantea el séptimo informe de la secretaría ejecutiva del organismo –y la mayoría de los consejeros presentes en la sesión de ayer–, en el sentido de que el IFE no tiene atribuciones legales para calificar el rigor científico o los alcances de las encuestas, Valdés concluyó que este tipo de estudios no influyen en los electores:

“Desde la tarea académica tuve el privilegio de conocer a detalle la metodología para la construcción de las encuestas y debo decirle que tengo la convicción de que los ciudadanos mexicanos difícilmente se dejan influir por las encuestas que se publican en los medios de comunicación y, sobre todo, en materia electoral”.

Con lo anterior respondió al representante del PRD ante el IFE, Camerino Márquez, quien criticó el “uso mediático y propagandístico” de las encuestadoras, así como subrayó la necesidad de hacer reformas para evitar el uso de recursos públicos para pagar sondeos.

El PRI, en tanto, secundó al consejero presidente: “me parece que reclamarle al IFE el tema de las encuestas es injusto y frívolo”, expresó Sebastián Lerdo de Tejada.

El séptimo informe del IFE precisa, como lo publicó ayer La Jornada, que la actividad demoscópica desplegada en torno al proceso electoral “creció de modo extraordinario”, 144 por ciento más respecto al 2006 y 503.8 por ciento en relación al de 2009; el documento detalla que se monitoreó de enero a julio (precampaña, intercampaña, campaña y hasta el 15 de julio) 2 mil 254 encuestas originales y 4 mil 433 menciones y réplicas en medios de comunicación de estos sondeos.

De igual forma indicó que “cada encuestadora expresó de muy distinto modo los porcentajes de diferencia” entre los contendientes, con diferencias desde 6 hasta 20 por ciento entre el primero y segundo lugar.

En el debate, Márquez mencionó a GEA-ISA, la cual “por más de 100 días (emitió sus resultados) malinformando e induciendo a los mexicanos con una supuesta tendencia de 18 puntos” de ventaja de Peña Nieto, es decir, 12 puntos más de las cifras oficiales, los cual en opinión del Movimiento Progresista equivalen a 6 millones de votos.

Aludió a varios de los argumentos de la coalición de izquierda en el recurso interpuesto en el tribunal electoral para solicitar la invalidez de los comicios presidenciales, mismos que el IFE, en su informe entregado a los magistrados, calificó de sesgados y parciales.
El representante manifestó su desacuerdo con que el IFE haya admitido el informe de Televisa, en calidad de tercer interesado en el juicio de inconformidad.

“Y aunque le cause risa, presidente, me da pena que este instituto no conserve su autonomía (...)”, reclamó Márquez.

Enseguida Valdés Zurita lo interpeló para señalar que el IFE no califica los documentos que presentan los terceros interesados y expresó que tiene “un gran respeto por la industria” de las encuestas electorales.

“Me llama mucho la atención –agregó el consejero– que una de las encuestas que usted más ha criticado es la de GEA-ISA, publicada diariamente en el periódico Milenio; quiero hacerle una pregunta: ¿qué opina del hecho de que con cierta frecuencia esa misma encuestadora, ese mismo periódico publicaba resultados de la elección de jefe de Gobierno del Distrito Federal?”

Márquez, al igual que otros representantes del Movimiento Progresista, le hicieron notar que esa encuestadora falló y así lo reconocieron sus patrocinadores.

De modo inusual, Valdés solicitó una segunda intervención para preguntarle otra vez por qué critican los resultados de la encuesta acerca de la elección federal y no hacen lo mismo para la capitalina.

No creo, insistió, que ni los habitantes de la República ni los de la ciudad de México se dejen inducir en sus comportamientos electorales por la publicaciones de las encuestas.

Los representantes del Movimiento Progresista le respondieron que el análisis de derecho comparado demuestra que las encuestas sí impactan, en particular en México, en donde “se educa y se informa a través de la televisión”.

El resto de los consejeros trataron de matizar el debate que se prolongó por más de tres horas; intentaron replegar al IFE a su función de receptor de información y dieron argumentos acerca de los supuestos alcances limitados de las mismas; también salieron a la defensa de la autonomía del instituto y dijeron que éste de ninguna manera ha sido omiso. Otros, de manera implícita, se desmarcaron de Valdés.

“El IFE no se va a pronunciar respecto de la influencia que pudieron tener las encuestas en el proceso electoral porque el tema es parte de un procedimiento de impugnación iniciado por la coalición en el tribunal electoral”, advirtió Marco Antonio Baños.