domingo, 22 de julio de 2012

Lavadora mexicana ‘made in england’

EJECUTIVOS BRITÁNICOS NO HICIERON NADA

Blanqueó más de 9 mmdd procedentes del narcotráfico, durante ocho años

domingo, 22 de julio de 2012


WASHINGTON, DC

Desde su ingreso a México en 2002 el grupo bancario británico HSBC sabía que operaba en un país "de alto riesgo" para el lavado de dinero del narcotráfico. Y aun cuando tenía pruebas de las transacciones ilícitas, en 2009 la institución seguía catalogándolo como una nación de "bajo riesgo", sostiene una investigación del Congreso de Estados Unidos.

En un reporte de 335 páginas, el Subcomité Permanente de Investigaciones del Comité de Seguridad Interior y Asuntos Gubernamentales de la Cámara de Senadores del Congreso federal de Estados Unidos documenta cómo, a través de sus sucursales en México, HSBC permitió el blanqueo de más de 9 mil millones de dólares procedentes del narcotráfico durante ocho años.

Desde noviembre de 2002 —cuando HSBC pagó mil 100 millones de dólares por el Banco Internacional, integrante del Grupo Financiero Bital— los ejecutivos británicos minimizaron las evidencias de ese tipo de transacciones bancarias ilícitas en la institución recién adquirida, indica el voluminoso estudio.

Agrega: "Una revisión a los documentos formulados por HSBC previos a la compra del grupo mexicano indica que Bital carecía de un programa para prevenir el lavado de dinero, pese a estar operando en un país confrontado por el tráfico de drogas y el lavado de dinero.

"Durante años Grupo HSBC sabía que sus sucursales en México continuaban operando bajo múltiples deficiencias de los mecanismos antilavado de dinero (AML, por sus siglas en inglés); ofrecían servicios a clientes de alto riesgo y vendían productos de alto riesgo".

De acuerdo con el reporte del subcomité, titulado Vulnerabilidades de Estados Unidos al lavado de dinero, drogas y financiamiento terrorista: historia del caso HSBC, en noviembre de 2002 Banco Internacional tenía 6 millones de clientes y 15 mil 400 empleados. Ya como propiedad del grupo británico el banco fue rebautizado HMBX, amplió su clientela a 8 millones y manejaba acciones superiores a los 2 mil millones de dólares. Además, contaba con mil 100 sucursales y su plantilla de empleados aumentó a 19 mil.

De entonces a la fecha y bajo tutela británica, HMBX ha tenido tres presidentes: Alexander (Sandy) Flockhart (2002-2007), Paul Thurston (febrero de 2007-mayo de 2008) y Luis Peña Kegel, aún en funciones, todos ellos implicados de manera indirecta en el lavado de dinero, sostiene el documento elaborado a petición del presidente del subcomité, Carl Levin, senador demócrata por Michigan.

UN MEMORANDO REVELADOR

Entre las "actividades de alto riesgo" realizadas por HBMX, el reporte cita la apertura de cuentas para instituciones para la compra-venta de dólares en México y Estados Unidos, entre ella Casa de Cambio Puebla y Sigue Corporation, a las cuales el Departamento del Tesoro estadounidense identifica como frentes para el lavado de dinero procedente de los cárteles mexicanos.

Más: "HMBX también ofreció productos de alto riesgo, incluyendo la apertura de cuentas bancarias en dólares estadounidenses en las Islas Caimán; a casi 50 mil clientes con una inversión total por 2 mil 100 millones de dólares". Y matiza que los cuentahabientes mexicanos "no entregaron documentos claros de su identificación personal y que algunos lo hicieron a nombre de algún cártel de la droga".

El banco afiliado a HMBX en esas islas no existe físicamente, pues no cuenta con un inmueble ni empleados; es como una institución virtual que se maneja desde México.

La denuncia añade que en 2007 las sucursales de HSBC en México exportaron más de 3 mil millones de dólares en efectivo a sucursales bancarias de Estados Unidos. Al año siguiente el monto se elevó a 4 mil millones.

"Estas cifras de envíos de dólares rebasaron por mucho las transacciones similares que realizaron los bancos más grandes de México e instituciones afiliadas de HSBC en otras partes del mundo", subraya el expediente. Y hace una revelación aún más escandalosa:

"Auditores bancarios de México y Estados Unidos expresaron su preocupación a HBMX sobre los envíos de dinero a bancos estadounidenses en 2007 y 2008 con el argumento de que las cuantiosas cantidades de exportación de dólares en efectivo podrían incluir dinero procedente de la venta de drogas, ya que sólo así se podrían explicar las abultadas cantidades enviadas a los bancos estadounidenses.

EL CASO MÉXICO

Las 76 páginas dedicadas al caso de México —el resto documentan operaciones de blanqueo de dólares para financiar actividades terroristas en Corea del Norte, Siria, Irán y Arabia Saudita— incluyen la transcripción de comunicaciones entre los ejecutivos británicos para demostrar que no hicieron nada para contener el lavado de dinero, pese a que los departamentos de Estado y del Tesoro consideran a México como "país de alto riesgo" para impedir el lavado de dinero del narcotráfico.

En mayo de 2008 Susan Wright, jefa del Departamento de Cumplimiento con los AML de Grupo HSBC, envío un correo electrónico a David Bagley, presidente ejecutivo del Departamento de Auditorías del banco británico, en el que le expuso la conveniencia de otorgar a México la categoría de "país de bajo riesgo" pese a las advertencias y evidencias de lavado de dinero sugeridas con anterioridad por autoridades de México y Estados Unidos.

"Creo que has visto nuestra Tabla de Riesgos de la Reputación de Países como lo hemos hablado previamente. A menos de que existan preocupaciones específicas de que no se destaque el alto riesgo de los países, como regla de trabajo… El caso México tiene riesgos específicos en relación con la presión que aplica Estados Unidos, respecto al lavado de dinero procedente del tráfico de drogas a través de las casas de cambio mexicanas.

"HBMX tiene varios clientes que ofrecen servicios empresariales de cambio de dinero ligados a Estados Unidos, y consecuentemente a pagos que hacen a HBMX por medio de nuestras sucursales estadounidenses. Estos son evidentemente negocios difíciles de monitorear… también existe preocupación en Estados Unidos con respecto al monto de los depósitos y transacciones que se hacen en efectivo y con dólares estadounidenses entre Estados Unidos y México, por lo que HBMX ha sido identificado como uno de los bancos con el riesgo más alto en actividades de este tipo (lavado de dinero)", expuso Wrigth a Bagley. La trascripción del correo se incluye en el reporte del subcomité senatorial.

Para realizar las pesquisas ordenadas por el senador Levin, los investigadores del Congreso se reunieron con Ali Kazmy, encargado de los análisis de riesgo en las operaciones de HSBC.

Según él, "de manera inadvertida HSBC no tomó en cuenta las recomendaciones del gobierno de Estados Unidos", según consigna el expediente.

Un año después del correo enviado por Wright a Bagley, "de manera inesperada" HSBC colocó a México en la categoría de "país de alto riesgo", destacan los investigadores del Capitolio.

SÚBITO CAMBIO

Según la página 45 del expediente, "en febrero de 2009 la representación de HSBC en Estados Unidos (HBUS, por sus siglas en inglés) había asignado a México la categoría de "país de bajo riesgo. Tres meses después de hacer la etiquetación, el 1 de mayo de 2009, HBUS repentinamente revisó la categoría de riesgo de México y brincándose dos categorías intermedias lo paso de país de bajo riesgo a uno de alto riesgo".

Ante ese súbito cambio los investigadores de la Cámara de Senadores contactaron de nuevo a Kazmy, quien aun cuando ya no trabajaba para el grupo británico explicó que a principios de 2009 su supervisora Anne Liddy "le pidió hacer una nueva valoración sobre México con base en las recientes preocupaciones externadas por la Oficina del Interventor del Dinero de Estados Unidos que depende del Departamento del Tesoro", apunta el expediente.

La solicitud de Liddy a Kazmy no fue gratuita, según la conclusión del reporte del subcomité. El cambio de categoría del nivel de riesgo en México fue una decisión deliberada que tomaron los círculos de poder más altos del Grupo HSBC.

Al parecer sobre ellos se cernía una investigación por parte del Departamento del Tesoro por la presunción de lavado de dinero del narcotráfico y otra por parte del gobierno mexicano.

"En febrero de 2008 y en noviembre de ese mismo año autoridades financieras de México confrontaron a los ejecutivos de HBMX sobre las sospechas de que ganancias de la venta de drogas se estaban moviendo a través de sus cuentas a las sucursales de HBUS. Un correo electrónico interno de los ejecutivos de HBUS fechado en enero de 2009 desvela que un agente de Inmigración y Aduanas del Departamento de Seguridad Interior se había reunido con funcionarios de HBUS para hablarles de una investigación sobre lavado de dinero que se llevaba a cabo y que involucraba a algunos de sus clientes en México.
APRO