lunes, 4 de agosto de 2014

Indagan sobornos de Coahuila


POR: AP/ SAN ANTONIO, TEXAS
ENTRE LOS ACUSADOS DESTACA EL EXTESORERO ESTATAL JAVIER VILLARREAL
Autoridades federales y estatales del sur de Texas investigan a un grupo de empresarios y funcionarios de Coahuila acusados de lavar decenas de millones de dólares en sobornos.




En este nuevo escándalo que salpica a la sociedad coahuilense, el diario San Antonio Express News reporta que varias personas vinculadas con el estado están bajo investigación.
Los fiscales han tratado de confiscar bienes raíces en todo San Antonio, que alegan se compraron con dinero tomado del Gobierno de Coahuila.
Entre los acusados está el extesorero estatal de Coahuila, Héctor Javier Villarreal Hernandez, quien es investigado por enviar sobornos de México a Texas.
No es la primera acusación de esta índole contra Villarreal, prófugo de la justicia mexicana y parte fundamental en el escándalo de la deuda multimillonaria que la administración de Humberto Moreira dejó en la entidad.
Rubén Moreira, actual gobernador, ha hecho mutis sobre las graves acusaciones, que deprimen aún más a un estado en crisis.
Cliff Herberg, fiscal de distrito adjunto del Condado Bexar, dijo que Villarreal está acusado de participar en un contrato otorgado a una compañía de extracción de mineral vinculada con los Zetas, el cártel del narcotráfico.
"Nuestra postura es que se trata de una pantalla para lavar dinero", dijo Herberg.
En documentos presentados a un tribunal federal se acusa a Villarreal haber "adquirido fraudulentamente pesos mexicanos por un valor total de más de 35 millones de dólares".
Los fiscales han presentado demandas para confiscar cuentas de banco y propiedades que supuestamente pertenecen a Villareal y los suyos, desde un centro comercial hasta un apartamento en la isla South Padre Island.
Michael J. Wynne, abogado de Villarreal, dijo que las propiedades vinculadas con su cliente en realidad pertenecen a una compañía con sede en Panamá y se compraron con préstamos mexicanos legítimos. Villarreal se entregó a agentes federales estadounidenses en febrero.
Las investigaciones en curso pueden ser sensibles porque ambos estados comparten frontera.