El Universal
09/08/2012 - 04:33 PM
México, D.F.- Más de mil piezas de pedernal, que incluyen desde afloramientos rocosos hasta artefactos como; navajas, punzones y puntas de flechas, fueron descubiertos en Agua Nueva, en Saltillo, Coahuila, por especialistas del INAH, quienes dedujeron que esta área pudo ser un taller o campamento de grupos de cazadores-recolectores para la producción de herramientas rudimentarias.
En un comunicado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se añade que por sus formas, el conjunto de objetos corresponden al periodo que los expertos denominan como “distintivo de la cultura del desierto”, que abarca de 2275 a.C. a 1200 d.C.
Las piezas también tienen semejanzas con objetos de lítica localizados en la Cueva del Jodita, en el municipio de Cuatro Ciénegas, cuya antigüedad corresponden a poco más de mil años.
El arqueólogo Yuri de la Rosa Gutiérrez, del Centro INAH-Coahuila explicó que “el hallazgo en Agua Nueva ofrece información sobre los procesos de producción de artefactos líticos a partir de la diversidad de materiales, ya que se descubrieron afloramientos rocosos de pedernal de donde antiguos grupos obtenían la materia prima para hacer herramientas, así como núcleos, lascas, preformas y artefactos terminados, como puntas de proyectil, raspadores, gubias o cinceles, punzones y navajas”.
Además indicó que en lugares cercanos al sitio donde fueron encontradas las piezas, se ubican arroyos temporales, sierras y lomeríos con concentraciones de peyote, “lo cual es muy significativo, ya que dicha planta era utilizada por los grupos de cazadores-recolectores para entrar en trance durante ceremonias y rituales”.
Según Yuri de la Rosa, el proceso de producción de artefactos líticos consistía en “obtener un nódulo de pedernal en bruto para golpearlo con un percutor a fin de fracturarlo, posteriormente, de los fragmentos obtenidos se seleccionaban los mejores para trabajarlos con percusión o ‘lasquedo’ (descortezamiento en pequeños y delgados trozos de piedra), y finalmente se les daba forma con otros objetos (principalmente huesos de animales, como cornamentas de venado) para obtener así las herramientas finales.
Esos objetos están en la actualidad bajo análisis en el Centro INAH-Coahuila, donde se hace el registro de cada elemento encontrado -a través de fotografías y dibujos- y se toma la dimensión y peso de cada uno.
Sin embargo, serán los estudios y registros los que “darán una idea más clara sobre las características de los lugares seleccionados por cazadores-recolectores para trabajar el pedernal, así como sobre el proceso de producción de herramientas en piedra”.
El desierto de Coahuila fue ocupado por grupos de cazadores-recolectores, y en algunas regiones por pescadores, durante el periodo que va de 7350 a.C a 1600 d.C. aproximadamente, donde vivieron de los recursos que el desierto les brindaba, desarrollando lo que otros especialistas, como la arqueóloga Leticia González, del Centro INAH en esa entidad, ha denominado como “la cultura del desierto”, apuntó De la Rosa.
Cabe destacar que esos hallazgos de los materiales líticos se registraron en el Ejido de Agua Nueva, en el municipio de Saltillo, Coahuila, en trabajos que realiza la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para hacer una vía de transmisión.
El área del hallazgo, de alrededor de cuatro mil metros cuadrados, no se verá afectada por las obras de electricidad, ya que el eje de construcción pasa a un lado, mas no por encima de él, por lo que se podrá conservar integra.
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