lunes, 27 de agosto de 2012

Rubén Moreira Valdez; gobierno con estela de muerte

266 días en el poder, más de 600 ejecutados

*En Coahuila, con los Moreira, criminalidad a la alza
*Este año, van 520 homicidios: Sergio Sisbeles Alvarado

Juan Monrreal López
Agosto 27 del 2012
http://www.democratanortedemexico.com
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Saltillo, Coahuila.- Crítico feroz de la política de seguridad de Felipe Calderón, al grado del delirio público, ( http://www.democratanortedemexico.com/Ruben_moreira-valdez-de-tigre-a-gatito.html ) Rubén Moreira Valdez, ya mostró ser peor que lo que criticaba; en 266 días de gobierno ha llevado a Coahuila, a grados de locura en el número de ejecutados por cada 100 mil habitantes, poniendo al estado por encima de la media nacional, tanto en los números históricos, como los registros de este año, según datos asentados en el boletín 310/12 emitido el 20 de agosto por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

De acuerdo al informe, fue a partir del año 2009, cuando Coahuila se convirtió en uno de los estados del país, donde los homicidios crecieron exponencialmente.

La cifra de ejecuciones creció al 100 por ciento, año tras año.

En esta realidad, Coahuila se colocó en primer lugar nacional.

Para el mismo período, ninguna entidad de la República mantuvo esta tendencia. Ni siquiera Chihuahua, Tamaulipas, Sinaloa, Nuevo León, Guerrero, Baja California, Michoacán o Durango, entidades con grados de criminalidad proverbial.

En coincidencia, fue en el año 2009, en que el PRI inició el dominio total en alcaldías y diputaciones locales; botín de sus triunfos electorales de carro completo, precisamente cuando Rubén Moreira Valdez (con Z), fungía como presidente estatal de ese organismo.

El asunto fue; más PRI; más corrupción; más violencia; más asesinatos.

Desde aquel momento, la realidad quedó lejos del discurso esgrimido por el actual gobernador Rubén Moreira, - de que el aplastamiento político electoral de la oposición fortalecería al gobierno estatal; a la sazón encabezado por Humberto Moreira-, las ejecuciones se incrementaron al cien por ciento año con año, evidenciando la porosidad del régimen, al igual que la vinculación de funcionarios y cuerpos policiacos con la delincuencia.

El estado, fue convirtiéndose así, en centro de criminalidad, sin que los Moreira hicieran algo efectivo para detener el baño de sangre que tiñe Coahuila y sumerge a la Comarca Lagunera.


Las cifras del horror

El boletín de registro de homicidios expuesto el 20 de agosto por el INEGI, causó impacto mundial; 27 mil 199 homicidios en el país, sólo en el 2011.

Diarios de talla internacional se horrorizaron por las cifras de homicidios. El diario francés, Le Monde, calificó a México como “el país más mortífero del mundo”.

Le Monde, abundó en la nota diciendo que, “Es una verdadera hecatombe que constituye, y por mucho, el conflicto más mortífero de los últimos años en el planeta”.

En este escenario, Coahuila, aportó en el recuento del INEGI, 729 homicidios.

Sin embargo, las enumeraciones de las distintas instancias judiciales, policíacas, diarios, hemerotecas, arrojan 735 homicidios, sólo en Torreón.

Como quiera que sea, los asesinatos en Coahuila, representaron el 2.6 por ciento del total nacional, en el 2011, cuando al inicio del moreirato, en el año 2005, el estado tuvo 107 homicidios, que en aquel entonces, representaron a nivel nacional el 1 por ciento.

Decir que año tras año, el incremento de ejecutados fue del 100 por ciento es muestra de tragedia; desdicha que por años los Moreira, Humberto y Rubén, intentaron enmascarar con discursos furibundos contra la malhadada decisión de Felipe Calderón, de llevar a cabo “la guerra contra el narco”, con puro aire de voluntarismo.

Apoyados por la propaganda pagada a los medios coahuilenses, Humberto y Rubén, usaron cuadratines, columnas, páginas completas donde los asesinatos de personas ligadas a la delincuencia organizada e inocentes, sufrieron tabla rasa; sólo se convirtieron en números y elementos de la guerra de propaganda que sostenían con Felipe Calderón, mientras miles de hogares de Coahuila, lloraban sus deudos, aguantaban la ira, y veían con impotencia la impunidad que campea en el estado desde que el clan moreireano convertida en monarquía, controla el estado por la vía de ilegalidades amparadas por los aparatos institucionales legislativas, judiciales y obviamente el poder ejecutivo estatal.

La cuestión es que mientras en 2009 loe homicidios en Coahuila representaron el 1.4 por ciento del total nacional; para el 2010, aquellos significaron 1.7 por ciento. Ahora en el 2011, constituyen el 2.6 por ciento del entero nacional de asesinatos.


En números totales, en Coahuila, las cifras crecieron; 2009, 278 homicidios. 2010, 449; para el año 2011, 729. Una verdadera espiral de muerte. Un auténtico fracaso social del moreirismo y sus carros completos en políticas de seguridad.

520 ejecutados hasta el 20 de agosto del 2011: Sergio Sisbeles Alvarado, secretario ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad y vocero oficial de seguridad pública en la entidad

El 20 de agosto, Sergio Sisbeles Alvarado, dijo a los medios que hasta ese día, 520 personas habían sido asesinadas en el estado, de las que el 80 por ciento sucedieron en la región de La Laguna, principalmente en Torreón.

Sin embargo, en un somero recuento de los informes de las distintas agencias del Ministerio Público, hemerotecas, para el 18 de agosto, en Torreón habían sucedido al menos 42 asesinatos en el mes y un total de 490 en lo que va del 2012.

Lo cierto es que en la danza de los números de ejecutados, las familias laguneras y coahuilenses, sólo rumian su desánimo, pues Rubén Moreira Valdez (con Z) está lejos de presentar una estrategia de seguridad,- mucho más allá de la ocurrencia del momento propagandístico -, que lleve algo de paz a las calles, negocios, a los habitantes de Coahuila, quienes lo escucharon en sus días demenciales contra Felipe Calderón, diciendo en los mítines del llamado cacerolazo que, “Hay muchas cifras, pero voy a decir tres cifras que representan la gran tragedia que vive este país. Hoy, hay en Ciudad Juárez 10 mil huérfanos; y hoy en este país, por mes en la guerra ésa que desató Calderón, hay mil muertos por mes”. Mientras, en la realidad del estado el número de huérfanos crece,- el directos del DIF Coahuila, Héctor Franco López, ha reconocido que no cuenta con una estadística al respecto, e incluso en una especie de broma negra ha declarado que en Torreón, y Coahuila, no existe un foco rojo, al respecto -, junto al de los ejecutados, tanto que en Coahuila, son un promedio de al menos 2.5 asesinados diariamente, desde que Rubén Moreira, llegó al poder.

Peor.

La violencia en todas sus manifestaciones, asesinatos, desapariciones, secuestros, extorsiones, robos a negocios, casas habitación, transeúntes, no paran; por el contrario, tienden a elevarse pese a los operativos de seguridad que existen en el estado.

En tanto, Rubén Moreira Valdez, un hombre que ha hecho de la mitomanía la forma de conducirse, quiere que los coahuilenses crean que va ganándole a la delincuencia, diciendo a diestra y siniestra que la “lucha contra el crimen en Coahuila, avanza”, tal como lo vociferó el pasado 23 de agosto en el campo militar de La joya, en Torreón, Coahuila.

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