sábado, 17 de enero de 2015

Las pantallas; manipulación electoral y contaminación del ambiente


Pantallas1
Horizonte ciudadano
Rosa Esther Beltrán Enríquez
Enero 16 del 2015
La gente está emocionada,  ni las bajas temperaturas, ni las lluvias y los fríos intensos  han impedido que los adultos mayores y otros beneficiarios de la Sedesol acudan por su televisor digital, algunos han declarado que hasta han soñado con la pantallita.
En México se entregarán 13.8 millones de pantallas, con un costo de alrededor de 19 mil millones de pesos; las televisiones digitales  ofrecerán a los usuarios opciones como la elección de idioma, subtítulos, guía electrónica de programación, servicios interactivos,  mejor calidad de imagen y de sonido y ausencia de ruidos e interferencias.
En  Coahuila se entregarán 170 mil y a  Saltillo corresponderán 32 mil 94. Hidalgo ya el primer municipio digital del estado. El gobierno federal eligió el 2015 para concluir el apagón analógico, año electoral, las pantallas se entregan en una caja que dice, “Mover a México”, más claro, ni el agua,  se trata de una campaña de promoción del gobierno federal y su partido, el PRI, aunque desde el año pasado los partidos de oposición lo denunciaron no lograron impedir la inducción del voto mediante este reparto de pantallas que además realiza la Sedesol la que ha dado cátedra de saber emplear los programas sociales con fines electorales. Cabe subrayar que las pantallas no son regaladas por el gobierno de Peña Nieto, tú ya los pagaste con tus impuestos.
El programa, Trabajo para la Transición a la Televisión Digital Terrestre de la SCT, es positivo en cuanto representa un uso eficiente de la energía al reducirse en más del 60 por ciento el consumo de electricidad por televisor de 21 pulgadas y las familias en conjunto tendrán ahorros económicos anuales del orden de mil 638 millones de pesos anuales ya que  49.2 por ciento de los hogares mexicanos dependen de la televisión abierta analógica (Proyecto Ecovía, Vías Verdes, A.C.)
Lo cierto es que el impacto ambiental no fue previsto por el gobierno federal, aunque aquí haya sido circunstancialmente aludido por  la secretaría del medio ambiente de Coahuila.
El problema ambiental es grave porque, una parte del vidrio de estos televisores contiene óxido de plomo, sustancia de la cual la Organización Mundial de la Salud ha señalado que no existe un nivel mínimo seguro para la salud porque es altamente contaminante para el medio ambiente si penetra en la tierra o termina en el agua.
“Cuando el vidrio se rompe por accidente o para sacar el arillo de cobre que se sitúa detrás de él, entonces el óxido de plomo lixivia en la tierra o acaba en los ríos”, (Sonia Chávez, Ecovía). La liberación del óxido de plomo constituye uno de los componentes esenciales de los tubos de rayos catódicos que afecta el sistema nervioso, alterando el desarrollo en los niños durante la gestación, entre muchos otros efectos.
Hasta la fecha no se ha dado a conocer un plan de manejo para los televisores analógicos desechados que considere el acopio y reciclaje, los sitios de disposición final de residuos no tienen la infraestructura ni la capacidad para recibir y manejar adecuadamente las miles de toneladas de residuos eléctricos y electrónicos que recibirían en los próximos meses.
La legislación establece que los residuos eléctricos y electrónicos son  contaminantes que no deben enterrarse en sitios municipales preparados para los residuos sólidos urbanos, por lo que lo menos que puede exigirse a la autoridad federal es la publicación y difusión urgente del plan de manejo de residuos de televisiones analógicas.
Hasta ahora la Secretaría del Medio Ambiente informa que planea implementar un programa para evitar que el desecho de millones de televisores analógicos se convierta en un problema ambiental, aunque no se especificó cuándo comenzará a implementar este plan, ni ha hecho pública la estrategia específica para el manejo de estos residuos. Mientras tanto, el reparto de televisiones digitales sigue su curso. Como siempre, la improvisación electoral es primero.