domingo, 16 de diciembre de 2012

 

Con más de cuatro décadas de trayectoria política, Emilio Chuayffet Chemor, ahora secretario de Educación Pública, es un sobreviviente de la lucha por el poder: Formado al amparo de la "vieja guardia" del Grupo Atlacomulco sorteó las desgracias de sus antiguos jefes y amigos, concretó acuerdos con diferentes grupos políticos dentro y fuera del PRI, se confrontó algunas veces y se mantuvo vigente incluso cuando el PAN ocupó la Presidencia.
domingo, 16 de diciembre de 2012
MÉXICO, DF (Apro).-
Ha sobrevivido pese a los episodios oscuros de su carrera: Sospechosas operaciones electorales en el Estado de México y como secretario de Gobernación, ruptura de acuerdos, polarización política y la matanza de Acteal en diciembre de 1997.
El martes 11, en entrevista con Carmen Aristegui el político mexiquense negó una vez más que haya tenido responsabilidad alguna en esa masacre, y aunque confirmó que había grupos paramilitares en Chiapas y admitió que estaba avisado de ello, rechazó tener responsabilidad directa o por omisión.
Gracias al jefe del Grupo Atlacomulco, Carlos Hank González, Chuayffet llegó a la política del Estado de México. En paralelo con la subdelegación en Benito Juárez fue presidente del comité municipal del PRI de Toluca entre 1976 y 1978.
En 1982, al empezar el sexenio de Miguel de la Madrid y su "renovación moral", comenzó la desgracia temporal para Hank. Sin embargo otro hijo de Atlacomulco, Alfredo del Mazo González, llegó al gobierno mexiquense, y Chuayffet a la alcaldía toluqueña.
Al año siguiente Del Mazo incorporó al flamante alcalde de Toluca como secretario de Educación del Estado de México. Ahí permaneció hasta 1987.
Grandes ligas
En la Secretaría de Educación mexiquense Chuayffet fue ante todo un operador político. En 1986 Del Mazo solicitó licencia para dejar la gubernatura y convertirse en secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal, y fue sustituido por Alfredo Baranda.
El gobierno de Miguel de la Madrid impuso como candidato en el Estado de México a Mario Ramón Beteta, un hombre sin arraigo en la entidad y quien hizo secretario de Gobierno a Chuayffet, que de ese modo se convirtió en una especie de gobernador de facto.
Cuando Hank González fue nombrado secretario de Turismo en el gobierno de Carlos Salinas, pronto Chuayffet entraría con bríos a la escena nacional.
En 1989 fue nombrado titular de la Procuraduría Federal del Consumidor y dos años después lo hicieron director del Instituto Federal Electoral. Su trabajo en esa instancia contribuyó a la recuperación del PRI en las elecciones intermedias de 1991. El premio: la gubernatura del Estado de México en una elección que ganó en 1993 con dispendio, represión contra perredistas y denuncias porque la credencial para votar de los mexiquenses llevaba su firma.
El año del levantamiento zapatista, del asesinato del candidato presidencial del PRI Luis Donaldo Colosio y a unos cuantos meses del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, Chuayffet se dirigió a Salinas el 30 de noviembre, en su último día de actividades como presidente. Lo calificó de estadista y agregó:
"Ninguno de sus contemporáneos podrá regatearle el mérito de haber cambiado a México, en un momento tal que, agotados ciertos patrones de conducción, liderazgo y relación con la sociedad civil, de habernos empecinado en seguirlos hubiéramos fracturado irremediablemente la unidad nacional".
Apenas con 22 meses como gobernador, en julio de 1995 fue designado secretario de Gobernación por Ernesto Zedillo. Vinculado con la cúpula del PAN, que reconocía en él un buen interlocutor y un demócrata, respetado entre los grupos priístas empezando por Atlacomulco, llegó a relevar al inexperto Esteban Moctezuma.
La permanencia
Tras la derrota del PRI en las elecciones presidenciales de 2000 Chuayffet resultó beneficiado. De cara a la elección de 2002 fue operador entre los grupos políticos del PRI que, tras encumbrar la fórmula Roberto Madrazo-Elba Esther Gordillo, se disputaban el control de la Cámara de Diputados, donde la profesora era coordinadora parlamentaria.
Con Manlio Fabio Beltrones presionando la salida de Gordillo y el distanciamiento de ésta con Roberto Madrazo, el episodio de la Cámara dejó humillada a Gordillo, que debió abandonar el PRI, la curul y el control camaral, dejado en manos de Chuayffet.
Los reporteros Jesusa Cervantes y José Gil Olmos documentaron uno de los episodios más funestos de Chuayffet como líder de la Cámara: el priista pactó con Vicente Fox el desafuero de Andrés Manuel López Obrador para tratar de evitar su participación en las elecciones federales de 2006.
ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA