sábado, 13 de noviembre de 2010

Tormenta en el IMSS

Serpientes y Escaleras Salvador García Soto

Como un juego de dados su vida ha sido un deambular entre la prensa escrita, la radio y la televisión. La impredecible política ...


¿Y si todo fuera una cortina de humo para desviar la atención del grave problema de viabilidad financiera del Seguro Social?

La vida, sin duda, es de paradojas. Hace apenas unos días, el director del IMSS, Daniel Karam Toumé, recibía elogios, vítores y reconocimientos a su persona y a su trayectoria pública en un homenaje organizado por sus paisanos libaneses, en el que el joven funcionario, además, confirmaba su buena convocatoria al reunir a medio gabinete y a personalidades políticas y empresariales en aquella comida en su honor. No pasaba todavía una semana de aquellas mieles cuando Karam enfrenta su segunda tormenta al frente del IMSS, aunque la primera que toca plenamente a su gestión.

Ya en junio de 2009, con apenas tres meses en el cargo, Daniel Karam tuvo que dar la cara por la tragedia de la muerte de 49 niños en la guardería subrogada ABC de Hermosillo. Tuvo que asumir entonces responsabilidades y culpas que más bien eran de su antecesor, Juan Molinar, quien firmó los permisos de subrogación de una guardería que eran una trampa mortal para los hijos de los trabajadores, por no cumplir las normas básicas de seguridad.

Sorteó aquella tormenta y, hábilmente, dejó en claro que no era suya la culpa y que aquella tragedia que sigue impune, se gestó por la indolencia, desorden y corrupción de administraciones anteriores a la suya. Pero hoy es distinto; el vendaval surgió de lleno en áreas que son su responsabilidad como director del IMSS y que, al parecer, son parte de un complejo entramado de corrupción que involucra igual a funcionarios del Instituto que a directivos de empresas privadas de la industria farmacéutica nacional y trasnacional, que incurren en prácticas sucias y de colusión para beneficiarse del presupuesto público.

Hay quienes ubican la filtración de la llamada en la que los empresarios de dos laboratorios (Rafael Castro de Novartis y Carlos Abelleira de Stendhal) se ponen de acuerdo para obtener un contrato de medicinas del IMSS con información privilegiada e ilegal de un funcionario que ya fue cesado (César Mora Eguiarte), como un distractor soltado y administrado por la propia dirección del IMSS para bajar el tema de fondo, que es la grave crisis financiera que atraviesa ese instituto y que compromete incluso pagos de pensiones y la viabilidad del Instituto en el corto plazo.

Porque justo cuando el director del IMSS había abierto un debate que le llevó más de un año preparar, sobre la enorme presión que representan las pensiones, especialmente las de sus trabajadores, para las finanzas del organismo, algo ocurrió que fue lanzada la grabación anónima que exhibe parte de las prácticas comunes de corrupción en la administración pública federal.

Hoy, más que la viabilidad del Instituto más importante para la seguridad social, todo mundo habla de la corrupción y el tráfico de sobornos y comisiones que se manejan en la compra de medicamentos del Seguro Social. ¿Hubo cambio de señales y desde Los Pinos pidieron no agitar las aguas con el tema de la incapacidad de pagos en la que puede caer el IMSS en unos años, o se aprovechó el momento para una revancha interna y un golpeteo dentro del Instituto y del sector salud?

Porque, extrañamente, dos días después de que él y el presidente de la Comisión de Vigilancia del Instituto, Alberto Kuri, habían puesto el dedo en la enorme y podrida llaga financiera del IMSS, el mismo Karam se encargó de autodesmentirse al decir que sí estaban garantizadas las pensiones y los pagos a los trabajadores.

“Haiga sido como haiga sido”, para estar a tono con la filosofía del sexenio calderonista, si el escándalo de corrupción se los armaron o surgió desde adentro mismo del Seguro Social, quien filtró esas llamadas destapó una cloaca que tal vez no se cierre fácilmente y que involucra ya a otros funcionarios de mayor nivel que el cesado Mora Eguiarte, como Juan Lozano, director de la Unidad de Vinculación del IMSS, y quien trabajó bajo las órdenes de Carlos Abelleyra y, a su vez, fue jefe de Rafael Castro en los laboratorios Wyatt. ¿Hasta dónde llegará el escándalo en la estructura del IMSS?

NOTAS INDISCRETAS… Enrique Coppel Luken es un empresario afortunado en este sexenio. Además de crecer su cadena de tiendas a toda la República, recibió del gobierno calderonista un permiso para operar un banco con el que nació el Grupo Financiero Coppel. A sus habilidades empresariales y la tradición de un negocio familiar de muchos años, se sumó el hecho de que los Coppel tuvieron el tino de ser de los primeros empresarios que creyeron en el proyecto de Felipe Calderón, cuando éste remaba a contracorriente por la candidatura panista. Aquellos apoyos a la campaña del actual presidente redituaron bien, y las ganancias del grupo han crecido (un informe reciente de la revista Expansión ubica a Coppel Luken como el empresario número 14 en México, por su “poder económico”), pero, al parecer, esa abundancia no ha alcanzado para construir tiendas y lugares de trabajo seguros para sus empleados. El caso de las seis trabajadoras muertas en un incendio en la tienda Coppel de Culicacán, evidencia que las malas prácticas laborales y el no garantizar la seguridad plena en los centros de trabajo, es una práctica común en la que incurren hasta los más prósperos empresarios. La pregunta es si se investigará a fondo la responsabilidad de los dueños en la muerte de esas trabajadoras o si la buena suerte que trae Coppel en esta administración favorecerá, otra vez, la impunidad en estas trágicas muertes... En la Sedena decían anoche que ellos nunca “declinaron” recibir los 13 mil 800 millones de pesos que solicitaron en su presupuesto del próximo año para crear nuevas zonas militares y aumentar el número de batallones en el país. Y es que ayer, en los jaloneos por el presupuesto 2011, desde San Lázaro —presuntamente de la fracción del PAN— salió la versión de que los militares habían aceptado disminuir el monto de presupuesto que solicitaron para contribuir a los acuerdos. “Falso, la Sedena ni tiene facultades para declinar presupuesto, ni pretende renunciar a recursos que son urgentes para crear nuevas bases militares para la seguridad nacional”, dijo una fuente de la Defensa...Se registró el candidato del PRI a la gubernatura de Baja California Sur, Ricardo Barroso… Se baten los dados. Escalera y cerramos.