domingo, 16 de marzo de 2014

Los muertos de Peña Nieto

ESTADÍSTICA DOLOSA
 
23 mil 640 Muertes Asociadas al Crimen Organizado en México desde el 1° de diciembre del 2012
domingo, 16 de marzo de 2014
En su edición de esta semana, el semanario Zeta da a conocer su investigación periódica sobre el número de ejecuciones ligadas al crimen organizado. En este informe, que Proceso publica con autorización del medio tijuanense, se muestra cómo el presidente Peña Nieto, la Secretaría de Gobernación y el Sistema Nacional de Seguridad Pública presumen que la violencia disminuyó en el país, pero lo hacen con cifras discrepantes, y se pone en evidencia el truco del registro oficial, donde no aparecen los muertos sino las averiguaciones previas, que pueden involucrar a más de una víctima
TIJUANA, BC (Apro).- A pesar de la narrativa triunfalista del Gobierno de la república y la impactante propaganda que anuncia una supuesta "disminución" de los homicidios dolosos relacionados con delitos federales, a la administración de Enrique Peña Nieto se le acumulan los muertos, por miles, en sus primeros 14 meses de gestión, como en su momento se le apilaron a Felipe Calderón.
Apenas el 21 de febrero último, Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, hizo alarde de una supuesta baja en los índices de ejecuciones ligadas al crimen organizado. Dijo que en meses anteriores se registraban "entre mil 400 y mil 700 fallecimientos que tenían que ver con la delincuencia organizada" y anunció que en enero "se llegó a 567, mil menos". Añadió: "Graves los 567, pero mil menos. Eso habla de por qué la disminución de la violencia".
Sin embargo, los cálculos del funcionario federal no estuvieron sustentados en datos duros ni reflejan la cruenta realidad que se vive en el país; al contrario, evidencian la manipulación de las estadísticas sobre homicidios dolosos relacionados con el crimen organizado en México.
Zeta documentó, tan sólo en enero pasado, mil 425 asesinatos de ese tipo, que abarcan "ejecuciones", "enfrentamientos" y "homicidios-agresiones" por ajustes de cuentas entre narcomenudistas pertenecientes a distintos cárteles de la droga o entre células de estas estructuras criminales en todo el país.
"El primer compromiso que hizo el presidente (Enrique Peña Nieto) el 1 de diciembre de 2012 era que la violencia tenía que disminuir. Y esa violencia ha disminuido a la mínima expresión", declaró Osorio Chong el mismo 21 de febrero durante el encuentro Gobernabilidad y Estado de Derecho como Estrategia de Desarrollo, organizado por la Cámara Nacional de la Industria de Transformación.
Lo que abunda en el gabinete peñanietista es una disparidad en los porcentajes sobre la supuesta disminución de las ejecuciones en el país. El 30 de octubre de 2013, Monte Alejandro Rubido García, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), dijo a Zeta que los homicidios dolosos relacionados con delitos federales bajaron 12%. Ese mismo año el Presidente habló de 18 y 20%.
Estas diferencias en lo declarado por funcionarios federales evidencian, si no una manipulación en las estadísticas, sí una descoordinación en el manejo de las cifras sobre la supuesta "disminución" de ejecuciones.
LOS ESTADOS MÁS VIOLENTOS
Zeta documentó los homicidios dolosos relacionados con el crimen organizado en los primeros 14 meses de gobierno de Peña Nieto.
La metodología utilizada para ello consistió en la confrontación de las estadísticas oficiales de las procuradurías estatales, secretarías de Seguridad Pública y el Secretariado Ejecutivo del SNSP con la información recopilada por asociaciones civiles, institutos de ciencias forenses, registros hemerográficos en las entidades federativas y funcionarios de gobierno.
Del 1 de diciembre de 2012 al 31 de enero de 2014, el estado de Guerrero (gobernado por Ángel Aguirre Rivero, priísta que ganó la gubernatura en la alianza PAN-PRD) continúa en primer lugar, con 2 mil 457 ejecuciones.
El segundo sitio es para el Estado de México, con 2 mil 367 ejecuciones. Por cierto, es la entidad natal de Enrique Peña Nieto, que éste gobernó entre 2005 y 2011 y que actualmente administra el también priísta Eruviel Ávila.
El tercer puesto lo ocupa el estado de Chihuahua, con 2 mil 5 ejecuciones y gobernado por el también priísta César Duarte.
Y Jalisco, gobernado por Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, del partido tricolor, se ubica en cuarto escaño, con mil 766 ejecuciones.
Michoacán, en quinto lugar, con el gobierno de Fausto Vallejo, llegó a mil 738 ejecuciones; mientras tanto, Sinaloa, gobernado por Mario López Valdez, sumó mil 516 muertes relacionadas con el crimen organizado; y en Baja California, con el panista Francisco Vega de Lamadrid, la cantidad de ejecuciones ascendió a 986.
En total, entre el 1 de diciembre de 2012 y el 31 de enero de 2014, Zeta registró, en la administración de Peña Nieto, 23 mil 640 ejecuciones, producto de la guerra contra el crimen organizado que mantiene el gobierno federal y los enfrentamientos entre cárteles de la droga en el país.
2013, IGUAL DE SANGRIENTO QUE 2012
El ritmo de las ejecuciones en México no ha variado entre el último año de la administración calderonista y el primero de Peña Nieto. En los últimos dos años, éstas se mantuvieron prácticamente en el mismo nivel: 20 mil 571 registradas en 2012, por 20 mil 156 documentadas en 2013.
El gobierno federal reconoció 21 mil 728 averiguaciones previas por homicidio doloso en 2012, mientras que en ese mismo año el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) documentó 26 mil 37.
El gobierno de Peña Nieto sólo reconoce 18 mil 147 averiguaciones previas por homicidio doloso en 2013, y hay que recordar que el Inegi, en los próximos meses de 2014, dará a conocer la cantidad real de defunciones por esa causa correspondiente a 2013, que se espera superior a los "expedientes" difundidos por el Secretariado Ejecutivo del SNSP.
ACAPULCO, LA CIUDAD MÁS VIOLENTA
En el actual gobierno, el puerto de Acapulco sigue siendo la ciudad más violenta, con 883 averiguaciones previas por homicidio doloso registradas sólo en 2013, según la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guerrero. El Distrito Federal ocupó el segundo lugar, con 753, también en 2013.
Tijuana, la "ciudad modelo" en cuanto a seguridad tanto del gobierno de Calderón como de Peña Nieto, ocupa el tercer lugar con 564 homicidios dolosos sucedidos en 2013; incluso en todo Baja California Zeta documentó 865 ejecuciones en el mismo año.
Tijuana se perfila para superar la cantidad de ejecuciones de 2013, tomando en cuenta que en los primeros dos meses ese semanario registró 105 ejecuciones en sólo 64 días.
Culiacán ocupó el cuarto sitio con 479 averiguaciones previas por homicidio doloso en 2013, mientras que Ciudad Juárez se ubicó en el quinto escaño, con 453 en el mismo periodo.
SE CUENTAN EXPEDIENTES, NO VÍCTIMAS
El gobierno de Peña Nieto registra averiguaciones previas y no víctimas. Así, la administración federal dio a conocer que en 2013 registró 18 mil 147 "averiguaciones previas" por homicidio doloso; por consiguiente, la cantidad real de víctimas está muy lejos del número de averiguaciones, pues un expediente puede implicar más de una víctima.
Zeta le preguntó a Monte Alejandro Rubido, titular del Secretariado Ejecutivo del SNSP, cuándo se modificará el formato para registrar víctimas por homicidio y no por el número de expedientes, a lo que respondió: "Estamos platicándolo con cada una de las procuradurías, porque precisamente lo que necesitamos es que tengan una capacidad homogénea para responder; no nos podemos dar el lujo de que unas entidades puedan estar respondiendo en tiempo y forma, y otras no, porque entonces generamos distorsión en la base de datos que hay en el secretariado".
Hasta la segunda semana de marzo de 2014, el Secretariado Ejecutivo del SNSP continuaba reportando "averiguaciones previas" y no víctimas.
Las ciudades y municipios más violentos durante 2013 fueron: Acapulco, con 883 homicidios; Distrito Federal, 753; Tijuana, 564; Culiacán, 479; Ciudad Juárez, 453; Ecatepec, 312; Guadalajara, 297; Monterrey, 266; Zapopan, 258, y Chihuahua, 252.
(Fuentes: procuradurías estatales).
INVESTIGACIONES ZETA