viernes, 7 de marzo de 2014

Ismael Hernández Deras; guateque al estilo narco


 
El senador celebró con excesos; camionetas blindadas, banda, alcohol, miles de invitados en uno de los municipios más pobres del país

Juan Monrreal López
Marzo 7 del 2014
http://www.democratanortedemexico.com
http://www.democratanortedemexico.blogspot.com

 
Durango, Durango.- Al mediodía del 22 de febrero, convoyes de camionetas que son asociadas por la población con la narco delincuencia y el poder, circularon ruidosas por las calles y avenidas de la ciudad. Resueltas, transitaron más allá de los límites tolerados a cualquier ciudadano. Cortaron camino atravesando las calles en sentido contrario. Burlaron semáforos. Potentes, blindadas, de colores blanco y negro, visitaron domicilios con gente mal encachada a bordo, pero con traje. La misión; levantar personajes de la política, del empresariado, profesionistas, con la intención de conducirlos al guateque, al estilo del narco, que armó el ex gobernador Ismael Hernández Deras, con motivo de su 50 aniversario.

El jolgorio de Ismael Hernández Deras, fue concebido mayúsculo por el senador de Durango. Ideado para su goce.  Con intención de mostrar poder. Todo superlativo. Por ello, le “llevó meses preparar” la juerga en el municipio más pobres del estado, una de las regiones más necesitadas de la República.
Al más fiel modo del narco, entre caminos y calles polvosas,-cicatrices de la pobreza en la que vive el Mezquital-, el dispendio se restregó en la cara de los necesitados patrimoniales. Empistolados vigilaron los accesos a las cercanías de la Hacienda Dolores Hidalgo, desplazándose sobre rugientes vehículos de 8 cilindros, cumpliendo rondines de vigilancia. La bulla se escuchó a kilómetros. Ismael Hernández nació aquí, dice estar orgulloso de ello, pero 6 años de gobernador no trajeron prosperidad a la comunidad, como tampoco a Durango.

Según reciente inventario aprobada por el Congreso de la Unión, El Mezquital, está en el número 10 como uno de los municipios más pobres del país. La miseria perpetua de este ayuntamiento aparece refrendada en las estadísticas oficiales desde el 2010.
Pero para Ismael Hernández, hoy es hoy. Es su momento. La ocasión de mandar mensajes cifrados que anuncian su presencia y su poder disminuido. Por ello, el exceso es sin límites. Invitados, músicos, vehículos, comida, vinos; todo. Y “todo, es todo”.

No importa que los 4 mil invitados al convite sean más de dos veces el número de habitantes que habitan en la cabecera municipal del Mezquital, en donde apenas subsisten 1 mil 746 personas.
Son 4 mil convidados traídos de muchos rincones de Durango, que atiborran los jardines de la Hacienda Dolores Hidalgo, propiedad del empresario minero, Jaime Gutiérrez Núñez, de quien se dice es socio del senador festejado.

Los organizadores disponen una mesa montada para los “notables” al fondo de los jardines. Quizá 80 de los 4 mil asistentes, quienes hacen malabares sobre los caminos empedrados para desfilar en la cara de quienes controlan una porción del poder estatal. Los reunidos se desviven por circular fugazmente frente a los ojos del festejado y los señeros que lo rodean, pero éstos no los ven. La vista e interés están en otro lado.

Son 80 asaltantes del poder público sentados en el tablero que hoy dispuso el senador; 8 decenas que encontraron, El Dorado,  en los puestos públicos; 80 traidores a la representación que el ciudadano de a pié les otorgó. Son 80 atracadores a quienes si la ley se les aplicara, tranquilamente rebasarían los mil años de cárcel.
Pero el posicionamiento de Hernández Deras, no es de ética; la intención es mandar un mensaje de músculo político.

Sin embargo, los ocupantes del tablero central, hoy son personajes secundarios de la política.

Hasta el invitado de “lujo”, el zonzo ex presidente de México, Vicente Fox Quezada y la esposa ambiciosa que soñó con sucederlo en la presidencia, Martha Sahagún, son mal vistos por la mayoría de los mexicanos que ya descubrieron que Fox Quezada es víbora bufadora y tepocata, como las que dijo expulsaría del poder.
Envueltos más en escándalos, como el lavado de dinero, los líos de la empresa Oceanografía, ó con la siembra de marihuana; en realidad el acto de poder del senador, preparado por meses, se desdibuja como musculatura sin fuerza, por la representación que cada uno de los personajes simboliza.

No lo acompañan miembros de la bancada del PRI en el senado. Así que echó mano del ex presidente zonzo; del ex presidente del PAN, el  ultraderechista miembro del Yunque, Manuel Espino Barrientos, convertido en garganta profunda del periodista Julios Scherer, que confirmó públicamente lo que los panistas ya sabían en corto; el ex presidente de la República, el panista Felipe Calderón Hinojosa, está enfermo de alcoholismo, de ira.
Ni siquiera la presencia de los ex gobernadores Héctor Mayagoitia Domínguez y Maximiliano Silerio Esparza, junto con el arzobispo Héctor González Martínez,-quien dijo que todos en Durango sabían donde vivía el Chapo Guzmán, “de Guanaceví para allá”- dan lustre a la mesa central, que Ismael Hernández Deras, preparó como punto de celada en contra del gobernador, Jorge Herrera Caldera.

Allí en el mueble céntrico se encuentra Ismael Hernández, echado hacia adelante; amarrando la promiscuidad ideológica; la exhibición y ambición política de su grupo, desplazado de los sitios de mayor poder en el estado; aspirando marcar agenda que lleve a los candidatos afines a las diputaciones federales en el año 2015 e imponer funcionarios que lo coloquen en la posibilidad de brincar de cámara legislativa, luego a la reelección.
Pero hay temas centrales que su administración dejó pendientes, sin explicación alguna; protegido por el halo de impunidad que en México encubre a los funcionarios públicos delincuentes.

Uno es el crecimiento exponencial de la violencia en Durango.
Bajo su mandato, crímenes dolosos, secuestros, desaparecidos, narcofosas y hasta comandos de delincuentes recluidos en el CERESO Número 2 de Gómez Palacio, que salían a bordo de vehículos oficiales y con armas institucionales a masacrar civiles en Torreón; “pero sobre todo” las masacres del Bar Ferries, Juanas Vip´s, Quinta Italia.

Tan habituales fueron los hechos de brutalidad, que periodistas laguneros fueron sacrificados como nunca antes había sucedido. “Calcúlele”.
Consta,-en los registros de las hemerotecas estatales y nacionales, así como en el libro “El desafío de Enrique Peña Nieto”, El desastre de México: violencia seguridad e impunidad, de los autores José Antonio Ortega Sánchez y Eduardo García Valseca; editado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C.-, que “El exgobernador Ismael Hernández, ha sido señalado de tener vínculos con los grupos criminales. El hecho incontrovertible es que poco o nada hizo para impedir que arrastraran a Durango a un torbellino de violencia (página 191)”. “Valórenlo”

Y así fue.
“En Durango se han hallado casi la tercera parte de los cadáveres localizados en las fosas clandestinas entre 2004 y 2011 en el país. Y…se ha denunciado la desaparición de más de 200 personas desde 2007, las cuales siguen sin aparecer pues tampoco han sido halladas en las fosas descubiertas en 2011”, asienta en la página 187 el libro ya citado. “Aguas, he”.

Sólo el horror de los al menos 500 cuerpos encontrados el pasado 30 de enero, en el Coahuila gobernado por los hermanos Moreira, Humberto y Rubén, pudo desplazar del primer lugar en que el gobierno del senador había dejado a Durango, con 351 cuerpos enterrados clandestinamente, en pleno centro de la ciudad. “Vaya pensándole”
Pero al margen de las narcofosas, también la administración ismaelista ubicó a sus dos principales ciudades, Durango capital y Gómez Palacio, como parte de las 10 urbes más violentas del mundo.

Así, mientras Ismael Hernández Deras, compartía en corto con el cantante, Diego Verdaguer,-atrás quedaron Raúl Di Blasio, Marco Antonio Regil-, su amigo del momento, afuera los 2 grandes espacios de estacionamiento se iban llenando con vehículos de lujo. Con camionetas blindadas. Con carros último modelo.
La exageración llegó a tanto, que carros de golf se emplearon para acercar a los invitados hasta las puertas de la hacienda, donde la comida y bebida corrían a raudales, con un costo estimado de 1 mil 250 pesos por platillo.

Mientras cerca, casi limítrofe a la finca, el pueblo de San Francisco del Mezquital, apenas si posee el 1 por ciento de sus habitantes, como población no pobre y no vulnerable.
Los demás ciudadanos, 33 mil 363 de los 33 mil 396, difícilmente subsisten en condición de pobreza vulnerable y pobreza extrema, según asienta la página oficial de la presidencia municipal.

Pero el 22 de febrero es el día del senador.
Tiempo que siente es de él. Rodeado de músicos, en el terreno preparado especialmente para que luzca, para que someta, para que humille.

Tal vez por eso, cuando alrededor de las 15:30 horas apareció el gobernador, Jorge Herrera Caldera, sobrado Ismael Hernández, esperó que éste llegara hasta la mesa; para saludarlo desde su sitial sabiendo que la emboscada estaba desplegada. Qué la maquinación urdida con letreros que él mismo redactó y que su fiel organizador Adrián Valles Martínez, dispuso fijar en los alrededores del grupo central, para advertirle al gobernador que “Vaya pensándole”.
En los carteles el lenguaje cantinflesco y pensamiento enredado de Ismael Hernández, brillaba como estercolero de mediodía.

 Ándele. Sea, correcto. Vaya Pensándole. Calcúlele. Aguas, eh. Valórenlo. Propóngame. Pero sobre todo. Todo es todo.

 No quedó duda; todo era en alusión al gobernador.

 Y mientras los poderes chocaban en la mesa; los asistentes comían carnitas, barbacoa, asado rojo, arroz, frijoles e ingerían cerveza, whisky, brandy, tequila, mezcal, acompañados de la música de la Banda de las Estrellas de Sinaloa de Germán Lizárraga, Patrulla 81, de los cantantes Yoshio, Diego Verdaguer y Martín Urieta; los comensales del mostrador del poder, se alineaban con sus afines.

 Como en las fiestas del narco, también Ismael Hernández, preparó bufones. Uno de ellos fue el ignorante, Pedro Ávila Nevárez,- al que el arzobispo ha nombrado cuando menos títere-, quien después de rabieta estudiada habló ante el festejado, diciéndole que él era único, al entender la verdadera política, esa que no traiciona.

 Jorge Hererra Caldera, aguantó poco tiempo la afrenta, el maltrato del senador. Acaso 2 horas. Se retiró,  iba molesto contra Ismael y su pandilla.

 Una vez sin el gobernador en la fiesta, el desfile de funcionarios se hizo más patente.

 Llegó entonces el alcalde de Durango, Esteban Villegas. Más tarde se apareció, el diputado federal, Jorge Herrera Delgado, quien se siente listo para suceder a Herrera Caldera, con el apoyo del senador.

 Pero la convocatoria de la comilona del ex gobernador no llegó hasta La Laguna. Empresarios y políticos no tocaron a la fiesta. Incluso, la militancia priista y funcionarios ni se enteraron.

 Así, en medio del ruido de las bandas, a Hernández Deras,  le dieron placer retirándole las angustias. Durante medio día, se sintió pleno. Dispuesto a controlar el pandero político.

 Durante 12 horas, quedaron en el olvido las acusaciones del robo de las 40 mil toneladas de cemento de la Congregación Mariana Trinitaria. Las evidencias del uso delincuencial que se le dio a vehículos del DIF-Durango, para contrabandear fayuca e introducir drogas a los Estados Unidos, en las que se vio involucrado el hermano del agasajado,  Ricardo Hernández Deras y personal de esa institución. El asalto a las urnas por hombres armados,- muchos de ellos sacados ex profeso de los CERESOS estatales-, y asesinato de candidatos opositores en el proceso electoral del  2010 los dejó de lado. Por medio día, no hubo angustia que nublara el horizonte del senador. “Calcúlele”.

 Pero las afrentas al gobernador ya tuvieron consecuencias.

 El 27 de febrero, en un acto histórico, regidores del Movimiento Ciudadano, PAN, PT  y PRI, votaron en la sesión de Cabildo de la ciudad de Durango, el rechazo unánime a la Cuenta Pública 2013 del gobierno de Adán Soria Ramírez,  ex alcalde duranguense, ismaelista de cepa.

 Son 15 días desde que el guateque con sello de narco de Ismael,  por 3 días restregó a los mezquitalenses quien manda en ese pueblo, quien es el cacique mayor.

 Sin embargo, de la fiesta estilo narco del senador, quedaron malos recuerdos en las personas del Mezquital.

 En sólo 12 horas, Ismael Hernández Deras, gastó en su conmemoración más que la inversión total que en agua y drenaje hará el municipio en 2014.

 También, los dispendios del senador, rebasarán con mucho, las ayudas sociales del ayuntamiento que llegarán a 3 millones 500 mil pesos.

 Los 5 millones derrochados en la comilona representan el doble que todos los Bienes Muebles de la municipalidad, con valor patrimonial de 2 millones 470 mil pesos.

 Mientras en la Web, circula un video elaborado especialmente para adular la fatuidad de Hernández Deras, por sus “socios y prestanombres” la familia García Brito, “productores del mezcal, Mexcalli”  quienes afirman que el ex gobernador de Durango, es “por mucho el mejor hombre que ha dado Durango”, borrando de la historia al primer presidente de México, don  Guadalupe Victoria; al periodista Francisco Zarco, a Pancho Villa, a los hermanos Revueltas, José, Fermín, Rosaura; por citar algunos ilustres nacidos en Durango.

 En tanto, Ismael Hernández, echa mano de los periodistas, de prensa, radio, televisión e internet, que enriqueció en su sexenio, comentando que sigan esperando la sorpresa que dará en los próximos días.

 Investigado por la PGR por supuestas relaciones de protección al narco y el lavado de dinero, quizá sea la cárcel. “Calcúlele”
jmonrreall@yahoo.com
Twitter@jmonrreall