lunes, 24 de marzo de 2014

El narco: El peor flagelo

 

Por: LUIS GUILLERMO HERNÁNDEZ ARANDA / EL SIGLO DE TORREÓN / TORREÓN
PARA EL GOBERNADOR, RUBÉN MOREIRA, NO DEBE BAJARSE LA GUARDIA
 
El gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, afirma que a pesar de que los índices de violencia van a la baja, aún no se siente satisfecho en el tema de seguridad. El reto es devolverle a La Laguna la paz que no hace mucho se tenía.

Incluso su dicho parece tener sustento en la declaración que hizo el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, a The Wall Street Journal en febrero con miras a la visita de Barack Obama a México. En esa ocasión Peña Nieto dijo al periódico estadounidense: "Hay ciudades y regiones del país que anteriormente estaban muy señaladas por el clima de inseguridad que se veía, y hoy la realidad es otra, ha habido una disminución sensible. Es el caso de Ciudad Juárez, Monterrey, la zona de La Laguna".
Tal vez por eso el gobernador insista en que hay avances, que es necesario hablar de lo bueno que ocurre en Torreón como el Engalec, considerado el encuentro ganadero más importante del país y que en esta ocasión se promocionó en todo el estado e incluso en la capital del país donde se llevó a cabo una rueda de prensa para anunciarlo.
"(Torreón) es una ciudad grande que al ser invadida por la violencia obtuvo en el país y en el mundo un perjuicio en su nombre de que aquí se localizaba la violencia. Hoy ya quitamos eso, pero aún no podemos cantar victoria. No nos sentimos contentos ni satisfechos, aún nos faltan cosas por hacer, pero ahora al salir a cenar a los restaurantes están llenos. Bajamos los homicidios dolosos y desterramos esa idea de los 'toque de queda', desterramos los convoyes que iban de un lado a otro", dice Rubén Moreira.
La plática se desarrolla en el salón de un hotel de la ciudad. El gobernador lleva prácticamente una semana en Torreón, destaca las reuniones de seguridad que realiza el alcalde, Miguel Riquelme. Incluso ya han sido replicadas en otras parte del estado. Rubén Moreira afirma que los robos violentos y de autos van a la baja, gracias al combate que se ha hecho al crimen organizado.
"El fenómeno de los robos estaba ligados al narcotráfico. Aprovecho para decir que el narcotráfico es el peor flagelo que ha tenido nuestro país en los últimos años, por la violencia con la que va acompañada, porque no hay narcotraficantes buenos, todos son malos. No hay narcotraficante que se contente con un delito, ya que cometen muchos, entre ellos el secuestro".

→ El flagelo del narco nos ha causado mucho dolor, no sólo en Torreón, sino en todo Coahuila. Ahí está el tema de las desapariciones, la masacre en Allende.
El narcotráfico es el peor flagelo porque la violencia de los grupos delictivos no para, cada vez pueden ser más violentos. La composición de algunos de ellos está ligado a lealtades a partir del miedo. ¿Porqué se nos complicó Coahuila? Porque hace décadas se dejaron de hacer cosas que se debieron haber hecho en materia de policías, de investigación de preservar nuestras costumbres. Pero ¿por qué nos cayó a nosotros?, no es una maldición bíblica, sino que simplemente somos un lugar de paso hacia los Estados Unidos. En la delincuencia un grupo trata de adueñarse de él u otro lo compite, eso fue lo que pasó en Torreón. Pero también el tamaño de la Comarca y su desarrollo económico que es alto, alienta a generar un mercado de consumo, nosotros hemos detenido delincuentes con grandes cantidades de dosis que representa lo que iban a vender esa noche aquí, no iba a salir.
La competencia por la plaza provocó a partir del 2007 un incremento de la violencia en la Comarca Lagunera, pero otros municipios del país también vivieron el terror del crimen organizado. De ahí que el gobernador insista en la necesidad de entrarle al tema de la seguridad, hacer de ella la principal política pública.
"Podemos tener carreteras, podemos tener puentes, pero si no hay seguridad de nada sirve eso".

LA DESAPARICIÓN DE PERSONAS
La guerra contra el narcotráfico en Coahuila ha dejado un saldo de mil 600 personas desaparecidas. A raíz de esta tragedia nació la organización de FUNDEC (Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila). Recientemente en Allende se encontraron restos óseos, cuyo número asciende a 300, pero que no se sabe a cuántas personas pertenecen.
"El tema de la desaparición de personas se comienza a presentar del 2004 para acá, ahí tenemos la referencia de las primeras desapariciones. En ese tiempo casi todas situadas en la parte norte del estado. Ahí comenzó el fenómeno de la desaparición y tuvo su 'pico' en los meses de abril y mayo de 2011".
El gobernador explica que el fenómeno de la desaparición en México no es ideológica como las registradas en Sudamérica o en España, lo que complica la búsqueda, ya que en esos países las desapariciones fueron ordenadas por el gobierno en turno lo que permitía tener siempre una referencia escrita. En México, y particularmente en Coahuila, las desapariciones son producto del crimen organizado y los delincuentes no dejan ninguna información que permita hacer la búsqueda.
"En el caso de las desapariciones producto del narcotráfico no hay referencias. Los jefes de plaza desaparecen, nadie escribe, hay anonimatos. Además nosotros buscamos a las personas en vida, claro que pudo haber sucedido algo, pero nosotros partimos de esa búsqueda en vida".
Rubén Moreira comenta que al darse este fenómeno hubo un momento como sociedad donde dejó de importarnos quiénes eran los desaparecidos y lo más importante era el número. Aunado al hecho de criminalizarlos, "si lo levantaron fue por algo…"
"Eso es terrible. Primero porque no se puede criminalizar a nadie y segundo porque se convertía en un pretexto para no hacer nada".
→ ¿Como autoridad no buscar?
Y como sociedad también.

'YA NO LOS HAGA ENOJAR'

Rubén Moreira comenta que a él le causa molestia cuando se utiliza referencias como "los señores" para no decir el nombre de un grupo delincuencial, o "los malitos".
"Cuando son delincuentes. Los narcotraficantes son lo peor que hay".
El gobernador insiste que de esta tragedia se debe aprender como sociedad para que no se repita. Menciona la necesidad de castigar al homicida, terminar con la impunidad y advertir a los jóvenes que el narcotráfico es un flagelo.
"Empezamos como sociedad a ver con naturalidad ciertas cosas. Incluso había quien decía que si no te metías con ellos no te pasaba nada".
Rubén Moreira afirma que este delito se debe combatir, destaca la mayor coordinación que hay con las autoridades federales y afirma que lo peor es no perseguir al crimen.
"Cuando decidí combatir el crimen aumentaron los enfrentamientos entre la Policía Estatal, los GATES y el Ejército contra los delincuentes. Un día salí de Palacio y me fui caminando a comer a un restaurante de los alrededores, me alcanza una señora y me dice:'Señor gobernador ya párele, los está haciendo enojar'. La señora me lo dijo de buena fe, pero ella no entiende que el narco se estaba convirtiendo en el dueño de todo y que tu tienes que terminar con eso".