lunes, 17 de marzo de 2014

A 85 años del ataque áereo a Torreón

 

Por: ROBERTO ITURRIAGA / EL SIGLO DE TORREÓN / TORREÓN
 
Bajo las órdenes del Gobierno federal, un avión militar lanzó bombas sobre el Centro de la ciudad y población civil en 1929
Uno de los capítulos más inusuales y trágicos de la historia mexicana ocurrió los días 16 y 17 de marzo de 1929, se trata de la ocasión en la que aviones del Gobierno federal atacaron a la población de Torreón.

Aquel episodio es hoy día poco recordado por la gran mayoría de la sociedad, no muchos saben que el mismo presidente de la República ordenó un ataque mortal desde el aire hacia calles de la zona Centro de Torreón.
Bombas, estallidos y el sonido de las ametralladoras se percibieron desde la mañana del 16 de marzo de 1929 en el primer cuadro de la ciudad, marcando uno de los últimos capítulos de la Revolución Mexicana y dejando un precedente más de violencia en La Laguna.
Estos hechos no pudieron ser posibles sin la participación del general militar José Gonzalo Escobar, sinaloense de nacimiento, pero coahuilense por "adopción", fue un reconocido líder militar que tuvo sus mejores logros al lado de Venustiano Carranza.
Posteriormente se unió al Ejército del Noreste y combatió contra personajes de la talla de Francisco Villa y Adolfo de la Huerta, ganando respeto por su destreza en el campo de batalla y gran poder de convocatoria.
Después de la Revolución Mexicana, Escobar se unió a Plutarco Elías Calles en su proyecto para ordenar y "pacificar al país", durante nueve años trabajó como su jefe de operaciones militares hasta que comenzaron a tener diferencias políticas.
Gonzalo Escobar señalaba a Calles como responsable de la corrupción y la pobreza del país, motivo por el que comenzó a gestionar apoyos de otros jefes militares como Francisco Manzo y Jesús Aguirre para iniciar un movimiento de insurrección.
Para el 3 de marzo de 1929, Escobar había lanzado, junto con sus simpatizantes, el llamado "Plan Hermosillo", documento en el que desconocía al gobierno del entonces presidente Emilio Portes Gil y a Plutarco Elías Calles como secretario de Guerra y Marina.
Al momento que Escobar inició con su movimiento insurgente ya contaba con 17 mil soldados ocupando ciudades como Monterrey, Chihuahua y también Torreón, considerada por Plutarco Elías Calles como un "punto estratégico" por su ubicación geográfica.
Desde el inicio del siglo XX Torreón vivió una escalada de inversiones en materia de construcciones, desarrollo económico y crecimiento poblacional, para 1929 la ciudad se había convertido en un sitio importante de la vida nacional, esto, a pesar del estallido y paso de la Revolución Mexicana por la región.
Calles, anticipando un golpe de estado, instruyó a Portes Gil y a gran parte del gabinete de gobierno federal para aplacar de inmediato la naciente "revolución escobarista".
LA DESTRUCCIÓN DESDE LOS CIELOS
Gonzalo Escobar se encontraba en Torreón desde hacía varios meses de forma permanente, intentaba gestionar mayores apoyos de funcionarios y miembros de la política.
Sin embargo, lo que sucedió en la zona Centro de Torreón la mañana del 16 de marzo de 1929 cambiaría el rumbo de la historia en el país y obligaría a Escobar a dejar su plan definitivamente.
La mayor parte de las versiones concuerdan que el primer avión del gobierno se observó sobre los cerros del poniente de Torreón, pasó sobre sitios como la estación del ferrocarril e incluso la Alameda Zaragoza.
El Siglo de Torreón, en su nota principal del 17 de marzo de 1929, detalló que se trataba de un "combáte aéreo", pues el avión del gobierno era perseguido por otro aeroplano de las fuerzas de Escobar.
El intercambio de fuego se realizó por varios minutos y se afectaron algunos comercios, hogares y hasta sitios públicos de la ciudad, luego el avión oficial y el "escobarista" se retiraron de la ciudad con rumbo a Durango.
Los saldos de aquel inédito encuentro aéreo fueron de tres personas heridas, así como de incalculables daños materiales.
En este periódico se decía lo siguiente sobre el combate: "Por vez primera en la historia militar de nuestro país, se dio el caso de que una ciudad fuera atacada por un aeroplano de guerra, tocándole a Torreón ser la población que primeramente sufriera esta clase de ataques, pues ayer en la mañana, como a las diez horas, un avión perteneciente al Gobierno federal, surcó el espacio de poniente a oriente, paralelo a otro aeroplano de las fuerzas revolucionarias".
UN ATAQUE MÁS
Las agresiones del Gobierno federal no terminaron, al día siquiente, el 17 de marzo de 1929, se registró un segundo y más dañino ataque aéreo.
Nuevamente, a las 10:00 horas apareció en los cielos de Torreón un avión del gobierno, seguido de otros dos que de poniente a oriente comenzaron a lanzar bombas incendiarias, accionaron sus ametralladoras contra la población civil y causaron pánico generalizado.
"Numerosos peatones, que a esa hora transitaban por las calles de la ciudad, al escuchar los disparos hechos por la ametralladora del avión y las detonaciones de las bombas que arrojaban desde considerable altura, buscaron refugio en sus casas, pero sin que esto fuera suficiente para que muchos se libraran de ser heridos", detalla la nota de El Siglo de Torreón sobre aquel segundo ataque.
En ese segundo día de agresiones contra los torreonenses resultó fallecido un hombre y unas catorce personas más quedaron lesionadas.
En las calles, periódicos y hasta en la estación del ferrocarril se hicieron correr recomendaciones e instrucciones para evitar "ser lesionados" en caso de un tercer ataque, situación que finalmente no sucedió.
El escándalo por los ataques del gobierno despertó la alerta de los representantes extranjeros en la ciudad, que de inmediato enviaron una queja a Washington para que se investigaran y "castigaran estos hechos".
Las gestiones del gobierno de Portes Gil y de Plutarco Elías Calles rápidamente apagaron cualquier intervención extranjera en territorio nacional, por lo que los bombardeos en Torreón pronto quedaron en el olvido de la historia oficial.
El general Gonzalo Escobar y sus colaboradores, al verse superados por la fuerza militar del gobierno, decidieron abandonar Torreón la misma noche del 17 de marzo y así dieron por terminado el último alzamiento desde la etapa revolucionaria.
Se supo que Escobar entró a Canadá meses más tarde y permaneció en el exilio hasta el año de 1943, nunca más regresó a la Comarca Lagunera y falleció en la Ciudad de México en 1969.



A detalle

El Siglo de Torreón, en sus ediciones del 16 y 17 de marzo de 1929, detalla que fueron en total cuatro ataques a la población civil utilizando ametralladoras, además de otras tres agresiones con cuatro bombas explosivas, dos incendiarias y otra más de fragmentación.
El 17 de marzo se emitieron "recomendaciones" a la población para evitar lesiones en caso de que los ataques se registraran por tercer día seguido.
Sin embargo, para el mismo 17 de marzo en la noche, los soldados escobaristas huyeron de la Comarca Lagunera, permitiendo que para el 18 de marzo las fuerzas del Gobierno federal tomaran la ciudad de Torreón y reestablecieran el orden.
En ese momento se dieron por terminados los ataques en la región.

Sobre la "Revolución Escobarista"

José Gonzalo Escobar era uno de los militares más destacados de la Revolución Mexicana, desde el inicio se unió a Venustiano Carranza y a su Ejército Constitucionalista, luego se incorporó a las filas del Ejército del Noreste donde combatió a personajes como Francisco Villa y Adolfo de la Huerta.
Su rebelión inició cuando Plutarco Elías Calles tomó la presidencia del país y se autoproclamó "Jefe Máximo de la Revolución Mexicana".
Escobar, junto con otros militares de alto rango, observó de mala manera los manejos gubernamentales de Calles y de los funcionarios de finales de la década de 1920, por lo que lanzó un último proyecto de rebelión llamado "Plan Hermosillo".
En ese plan, Escobar desconocía a Emilio Portes Gil como presidente y a Calles como secretario de Guerra y Marina, convocaba a las armas y a una reestructuración política, agraria y social.
El general Gonzalo Escobar logró reunir a cerca de 20 mil soldados y tomar plazas importantes como Torreón, Monterrey y Chihuahua, pero fue derrotado fácilmente por el Gobierno federal, debido a que organizaciones obreras y campesinas decidieron ponerse del lado oficial.
Portes Gil y Calles bombardearon Torreón cuando supieron que ahí se resguardaba Escobar, retomaron Monterrey y el resto de las plazas insurgentes y pusieron orden entre las filas del ejército. Desde entonces ningún militar de alto rango se ha lanzado en armas contra las autoridades del Gobierno federal.

Atacan Torreón

El saldo de los bombardeos militares en la ciudad: ⇒ Se utilizaron tres aviones del Gobierno federal.
⇒ Falleció una persona y quedaron lesionados alrededor de 15 más.
⇒ Los días del bombardeo fueron 16 y 17 de marzo de 1929.
⇒ Se utilizaron ametralladoras y bombas incendiarias contra la población civil.
⇒ Se registraron daños "menores" en hogares y comercios, según reportes oficiales.