sábado, 15 de junio de 2013

Acusan a red de trata en Chihuahua

 

En Gobernación, sólo burocracia: madres de jóvenes desaparecidas

La quiero viva, claman en una marcha

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Madres de Chihuahua caminan por las inmediaciones de la dependencia federal para exigir la atención de las autoridades sobre las desapariciones de jóvenesFoto Francisco Olvera
Fabiola Martínez
Periódico La Jornada
Sábado 15 de junio de 2013, p. 13
Voy a seguir buscándola, para que no me la entreguen como a otras... ya ve, así... ¡yo quiero hallarla viva!, dice Rosa María, madre de Patricia Jazmín Ibarra Apodaca, a quien no ve desde hace dos años.
Su hija, de 18 años, fue al centro de Ciudad Juárez, Chihuahua, a presentarse a su nuevo empleo. Según la última llamada que hizo al celular de su novio, el local estaba cerrado y, unos pasos adelante, alguien le ofreció otro trabajo. Voy a ir a otra entrevista, fueron las últimas palabras que escucharon de ella sus allegados. Más tarde, el celular ya estaba en buzón.
Ese mismo día, su mamá fue a denunciar el caso, pero empezó la burocracia y las fallas en la investigación: nunca fueron rastreadas las llamadas ni la ubicación del teléfono.
Rosa María forma parte de un grupo de madres de jóvenes desaparecidas en años recientes en Ciudad Juárez, en hechos atribuidos a una red de trata de personas, señalada así por familiares y, en días recientes, incluso por las autoridades de Chihuahua.
Desde el miércoles en la noche, luego de entrevistarse con el procurador General de la República, acudieron a Gobernación; fueron atendidas por la titular de la comisión para erradicar la violencia contra las mujeres por tratarse de casos de posibles feminicidios.
Las mujeres, acompañadas de algunos integrantes de organizaciones civiles, permanecían hasta anoche en las inmediaciones de Gobernación; quieren hablar con el presidente Enrique Peña Nieto y, sobre todo, encontrar claridad en la coordinación de las autoridades federales y estatales.
En la dependencia encabezada aseguraron que los casos sí han sido atendidos por diversas instancias federales”, y afirman que hay disposición para gestionar las solicitudes, lo mismo del encuentro con el mandatario que ir a Chihuahua, para establecer una mesa de trabajo que dé celeridad y eficacia a las investigaciones.
Las mujeres opinan lo contrario y aseguran que sólo han encontrado más burocracia en la capital del país. Por ello marcharon en la periferia de la dependencia y la clausuraron de manera simbólica.
En la pequeña manta rosa que da cuenta de la desaparición aparece la foto de Patricia Jazmín Lleva un birrete azul, posiblemente de su graduación de secundaria.
Las madres afirman que se la llevó una red de trata porque el físico es similar: jóvenes, bonitas, morenas claras, delgadas, con cabello largo.
Rosa María tuvo a Patricia Jazmín muy joven, cuando ella misma estaba en riesgo porque en los años noventa fue el boom de las muertas de Juárez.
“A ella se le decía que pa’l centro no (fuera) porque ahí se robaban a las muchachas; a ella se le hizo fácil; quería trabajar y, mire, le tocó a ella.
Tengo fe de que esté viva, de que se la hayan jalado para para el otro lado (Estados Unidos). A las autoridades les digo que las busquen, que no las entreguen muertas.