jueves, 12 de enero de 2017

El lenguaje se empezó a desarrollar hace 25 millones de años


Dpa
 
Periódico La Jornada
Jueves 12 de enero de 2017, p. 2
Aix-en-Provence.
El desarrollo del lenguaje entre los humanos comenzó probablemente mucho antes de lo que se pensaba, según revelan los análisis acústicos de sonidos de babuinos investigados por Joël Fagot, de la Universidad Aix-Marseille (en la francesa Aix-en-Provence) y su equipo.
El estudio, publicado en la revista Plos one, vincula estos sonidos con cinco vocales, por lo que los expertos concluyen que los últimos antepasados comunes entre humanos y babuinos se comunicaban con sonidos similares a nuestro lenguaje hace ya 25 millones de años.
El lenguaje hablado no deja fósiles, escriben los biólogos. Por este motivo resulta difícil investigar su evolución. Una de las teorías más expandidas es que esta capacidad está ligada a la laringe: en los humanos, se sitúa a más profundidad que en otros primates no humanos. Sin embargo, varios estudios recientes han puesto en duda esta teoría.
Babuinos de Guinea, objeto de estudio
El equipo liderado por Fagot investigó a un grupo de babuinos de Guinea (Papio papio) de un centro de primates en Rousset-sur-Arc.
Según constataron, la media hora antes a la comida era especialmente productiva. Analizaron los sonidos de 15 primates adultos, tres machos y 12 hembras, y compararon sus frecuencias con las vocales pronunciadas por niños de 12 años, pues su tracto vocal es similar al de los babuinos.
De este modo, los expertos lograron vincular los distintos sonidos babuinos con las vocales humanas: el típico gripo wa-ho babuino contiene la Ä y la O, su aullido la A, dos gruñidos la U y un gruñido una I similar a como se pronuncia en las lenguas eslavas. La vocal relacionada con el parloteo es la A y la del grito femenino al copular, la O.
Además, los biólogos hallaron dos ejes de producción del sonido: lengua delante o detrás, y alta o baja, los cuales también se dan en los humanos, y fueron confirmados anatómicamente en dos babuinos fallecidos por muerte natural: su lengua tiene los mismos músculos que la de los humanos.