jueves, 19 de enero de 2017

Balacera en colegio, consecuencia de la destrucción de la vida de los jóvenes, adobada con antidepresivos…


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RAÚL A. RUBIO CANO
Enero 19 de 2017

La balacera del Colegio Americano del Noreste en Paseo Residencial, municipio de Monterrey,  y su saldo trágico con la muerte del agresor, Federico Guevara Elizondo, de 15 años y cuatro heridos más, tres de gravedad, pues parece que los medios de comunicación y el mismo gobierno Bronco, están buscando centrar el fondo de esta barbarie (al estilo de lo que sucede en los Estados Unidos desde la década de los años ochenta del siglo pasado), en que no se había estado implementado, el “Operativo Mochila” o, algo un poco más elaborado y hasta con participación de algunas psicólogas en el noticiario Telediario -con el arquitecto Héctor Benavides-, de que las Redes Sociales influenciaron a que sucediera  tales hechos sangrientos, ante la situación de depresión que vivía el joven Guevara, en vista de que un correo que se manejó en dichas redes, por la tarde de ayer y firmado por una tal Legión Holk-, se atribuía ésta como solidaria del actuar del agresor, considerándolo un “héroe”; tal tipo de argumentaciones  y los llamados de Aldo Fasci Zuazua, vocero de Seguridad del Estado, a que los padres pongan más atención a sus hijos, no son más que una salida fácil a lo que es ya un gran problema en nuestros adolescentes y jóvenes, como es el incremento exponencial de la depresión en esta parte de la vida. Una realidad sumamente evidente, ante una crisis económica galopante por décadas; una ciudad altamente contaminada; deficiente en áreas verdes y de verdaderas alternativas de trabajo y estudio; deporte, buena alimentación, transporte y vivienda digna; seres en el despertar de la vida bajo un panorama urbano siniestro, conformado por la voracidad de unos cuantos pillos locales e internacionales que estructuralmente han creado un poder económico, político y cultural, que está acabando con nuestra juventud y todo ello, reforzado con un gobierno servil a tal maldad. Por lo tanto, una de las maneras de atacar la depresión juvenil en el caso de las clases medias, es con el consumo masivo de antidepresivos y donde la psiquiatría tiene mucho que ver, porque detrás de ella están los grandes laboratorios internacionales que producen el Paxil, Prozac, Zoloft, Luvox, Celexa, Effexor, Wellbutrin, Ritalin o cualquier otro de los antidepresivos más recientes en su capacidad para causar la sobre estimulación y una variedad de reacciones mentales adversas y muy peligrosas como las fantasías de asesinar a sus compañeros de escuela y a sí mismos; realidades estudiadas en 35 de las balaceras escolares de USA durante los años de 1988 a 2014, que llevó  a 169 heridos y 79 muertos. La Comisión Ciudadana de Derechos Humanos (CCRH por sus siglas en inglés) constató que los tiradores en estas matanzas, eran adolescentes o jóvenes que habían dejado recientemente los antidepresivos o aún los consumían. Todo indica que volver más humana esta ciudad no les interesa al gran Capital y al mal gobierno, prefieren hacer negocio y embrutecer a los jóvenes ofreciéndoles futbol, cerveza y festivales como los de Fundidora y, retacarlos de antidepresivos y demás drogas para su control. Bienvenidos a las nuevas matanzas escolares ¡Órale! raurubio@gmail.com