lunes, 9 de febrero de 2015

Mario Vázquez Raña muere tras un mandato de 40 años en Odepa

El presidente vitalicio del COM renunció a sus cargos internacionales en 2012

Para ser dirigente hay que tener dos cosas, fuerza y poder, decía el empresario
Falleció un amigo y mexicano ejemplar, incansable promotor del deporte y el periodismo: Peña Nieto
Foto
Mario Vázquez Raña encabezó durante 27 años el COM, que en un comunicado indicó: El líder moral y guía del olimpismo en nuestro país fallecióFoto Jam Media
Rosalía A. Villanueva
 
Periódico La Jornada
Lunes 9 de febrero de 2015, p. 2
El hombre que manejó el deporte nacional, Mario Vázquez Raña, falleció ayer a la edad de 82 años, víctima de cáncer, después de que su deteriorada salud empeoró en meses recientes. Para ser dirigente hay que tener dos cosas: fuerza y poder, decía el presidente vitalicio del Comité Olímpico Mexicano (COM), quien se denominaba soldado del PRI, por el respaldo que tuvo en la política para designar a sus allegados en la cúpula deportiva durante más de cuatro décadas.
La trayectoria de don Mario, como amigos y colaboradores más próximos le solían llamar, fue larga y no exclusiva en México, donde su cercanía con el deporte se dio primero como seleccionado nacional en tiro deportivo junto a su hermano Olegario. En 1976, bajo el auspicio del presidente Luis Echeverría Álvarez, ocupó el cargo directivo en el Instituto Nacional del Deporte (INDE).
Ahí comenzó el mandato y el poder que ejerció hasta el último aliento, no nada más en el deporte, sino también como empresario con la Organización Editorial Mexicana.
Fue dueño de 70 periódicos y 24 estaciones de radio, además de haber comprado la agencia internacional Upi, uno de sus mayores fracasos (La Jornada, 1998). Se hizo también de los diarios Ovaciones y La Prensa, aunque el Esto, de la compañía García Valseca, es el de más tiraje y ganancias aportadas desde que lo compró en el gobierno echeverrista.
De padres españoles que llegaron al país en 1928 para dedicarse al negocio de muebles en un pequeño establecimiento en la colonia Guerrero, el directivo –quien nació el 7 de junio de 1932– empezó a hacer fortuna con el legado de su familia y hermanos, y al mismo tiempo emergió su pasión por el deporte, creando y ocupando puestos internacionales que lo condujeron a ser uno de los personajes más importantes del movimiento olímpico mundial.
El directivo, que poseía avión y helicóptero, fue miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) de 2000 a 2013; presidente del COM durante 27 años, de 1974 a 2001; de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales (ACNO), de 1979 a 2012; de Solidaridad Olímpica, de 2002 a 2012, y dirigió la Organización Deportiva Panamericana (Odepa) desde 1975, entidad para la que fue relecto hasta 2016, aunque debido a sus problemas de salud tenía pensado dejar el cargo en julio próximo en Toronto, en víspera de la justa continental, reveló a este diario Carlos Padilla Becerra, titular del COM, antes de la asamblea general de la Odepa en Puerto Vallarta, hace menos de un mes.
Vázquez Raña trajo a México los Juegos Panamericanos de 1975, la Universiada Mundial de 1976, los Juegos Centroamericanos y del Caribe 1990, la cita continental de Guadalajara 2011, así como certámenes internacionales de primer nivel, el último de ellos el primer Festival Deportivo Panamericano 2014, en el que sus leales funcionarios (Jimena Saldaña, Jesús Mena, Felipe Muñoz, Carlos Mercenario, Horacio de la Vega, Ivar Sisniega, Ernesto Canto) lanzaron loas a la herencia que dejaba un visionario del deporte.
A la par de sus cargos, Vázquez Raña se hizo de enemigos locales y más allá de las fronteras. Desde su arribo, el deporte se fracturó. Excluía y no otorgaba presupuestos a presidentes de federaciones que no comulgaban con sus ideas y tomaba decisiones unilaterales, atropellando la autonomía de éstas. Ponía y quitaba al que fuera.
En la política apoyó candidaturas presidenciales del PRI y cuando el PAN dirigió los destinos del país con Vicente Fox, renunció al COM por problemas de salud (corazón) y dejó en su lugar a Felipe Muñoz Kapamas.
Mario Vázquez Raña se enfrascó en batallas con Guillermo López Portillo, Pedro Ramírez Vázquez, Josué Saenz, Eduardo Hay, Raúl González, Nelson Vargas y Alonso Pérez. Con su hermano Olegario el distanciamiento se hizo más evidente con la relección del Tibio Muñoz, al tener la mayoría de votos de los miembros olímpicos, mientras las federaciones –comandadas por su hermano– apoyaban al candidato Pascual Ortiz Rubio.
En esa asamblea de elecciones en el auditorio del COM (La Jornada, 14/02/05), Mario, quien en su época de mandamás invitaba a los presidentes de la República en turno, recibió el repudio de sus opositores, que lo acusaban de ser un cacique.
La confrontación llegó a los más altos niveles y a la fecha continúan entre el COM y la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme).
El poder de Vázquez Raña no tenía límites y se extendió en el ámbito internacional al ser el brazo derecho del español Juan Antonio Samaranch, al que apoyó en sus relecciones en el COI (1980-2001), pese a que el mexicano no tenía la simpatía del bloque europeo, y sus allegados de África, Asia, Oceanía y algunos de América comenzaron a darle la espalda con la llegada del belga Jacques Rogge a la dirigencia olímpica.
En 2012 dejó de ser miembro del COI y renunció a los cargos de ACNO y Solidaridad Olímpica, denunciandodeslealtad y traición a los verdaderos ideales olímpicos, y anunció que escribiría un libro, porque para haber tomado esa decisión hay que tenerlos para dejar el poder como yo lo dejé.
En un comunicado, Carlos Padilla indicó: “El líder moral y guía del olimpismo en nuestro país falleció. La familia olímpica lamenta con profundo pesar el deceso de don Mario Vázquez Raña, egregio mexicano y pilar del olimpismo de nuestro país.
Se va un hombre que hizo mucho por el deporte de México, nos deja un gran legado que la familia olímpica debe seguir; además, como ser humano, estuvo dispuesto a ayudar a quien se le acercara, destacó Padilla, quien informó que recibió la llamada del presidente del COI, Thomas Bach, para externar su pesar.
El presidente Enrique Peña Nieto, en su cuenta de Twitter, publicó sus condolencias. “Don Mario, amigo y mexicano ejemplar, será recordado siempre como un incansable promotor del deporte y el periodismo.
Mis más sentidas condolencias por su partida a los familiares, amigos y compañeros de trabajo de don Mario Vázquez Raña, escribió el mandatario, quien anoche acudió a la funeraria, lo mismo que el rector de la UNAM, José Narro Robles.
Asimismo, en las redes sociales, empresarios, políticos, deportistas, medallistas y ex atletas lamentaron el deceso, y algunos se presentaron al velorio, como su hermano Olegario, quien no hizo declaraciones, en la agencia Gayosso de Sullivan.