miércoles, 9 de septiembre de 2009

Relevos en el gabinete

Miguel Ángel Granados Chapa

Por lo menos dos de los tres relevos anunciados el lunes por el presidente Calderón tuvieron un largo proceso de maduración. En este mismo lugar, el 22 de enero pasado -hace casi ocho meses-, se mencionó la sustitución del procurador Eduardo Medina Mora por Arturo Chávez Chávez.
No es impertinente recordar que en esa fecha se dijo aquí que "por intereses de un grupo donde se hacen negocios con influencias políticas, quizá los días de Eduardo Medina Mora como procurador de la República están contados. Hostigado en diversos frentes, sus propias deficiencias lo han hecho vulnerable a la intriga palaciega.
"El despacho del ex senador Diego Fernández de Cevallos mostró ya al presidente Felipe Calderón su decisión de incorporar personal político de alto nivel a funciones gubernamentales. Luego del nombramiento de Fernando Gómez Mont en la Secretaría de Gobernación, ese grupo parece resuelto a ampliar sus horizontes administrativos. Cuadra cabalmente a sus intereses el buscar que la PGR quede vacante". Tras referir que el candidato de ese grupo sería Chávez Chávez, añadí información que hoy adquiere nueva vigencia:"No ganará la procuración de justicia con ese reemplazo. Chávez Chávez fue en los dos años finales del gobierno de Francisco Barrio en Chihuahua procurador de justicia de esa entidad. No sólo no comprendió la gravedad de los asesinatos en serie, obedientes a un patrón, que ya comenzaba a constituir el fenómeno después llamado Las muertas de Juárez. Se le ha señalado por haber favorecido acciones destinadas a fabricar culpables cuando empezó a surgir el clamor en demanda de justicia por los feminicidios en aquella ciudad fronteriza".
No me referí entonces, porque su nombramiento era sólo una posibilidad, a las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, firmadas en 1997 y 1998 por la doctora Mireille Roccatti, relacionadas con el desempeño del ahora candidato a procurador. El 1o. de diciembre de 1997 la diputada Alma Vucovich presentó una queja ante esa Comisión por la deficiente actuación ministerial en 36 crímenes ocurridos de junio a diciembre de 1996 y casi todo el año siguiente. En las recomendaciones respectivas se pidió al gobernador Barrio "se investigue todo lo concerniente respecto al desempeño de las funciones del licenciado Arturo Chávez Chávez por las omisiones" relatadas en esos documentos, en los que se concluía que el inminente procurador general de la República era, en aquel entonces, "responsable directa y personalmente" de tales omisiones.
Difícilmente el Senado rechazará el nombramiento propuesto por Calderón, salvo que hubiera sorprendido a esa Cámara con tal designación, es decir que no hubiera asegurado el asentimiento senatorial. Pero cuando los senadores examinen al candidato y cuando se debata su nombramiento deben hacerle adquirir el compromiso de cumplir a cabalidad sus responsabilidades, tomando lección de sus omisiones como procurador chihuahuense, así como ofrecer solemnemente que no favorecerá los intereses del grupo que lo ha llevado al cargo.
Algo semejante debe solicitarse al nuevo director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, cuya formación profesional y vínculos con grandes consorcios pueden inclinarlo a una gestión privatista y aun privatizadora de la empresa petrolera nacional, más allá de lo que permite la ley. Hace tres meses, quizá, que se preparaba para asumir la responsabilidad que le fue confiada. Entonces renunció a su cargo de vicepresidente de finanzas del Grupo Modelo, y quedó en espera de que se consumara la remoción de Jesús Reyes Heroles, tal vez condicionada a que concluyera el proceso de localización de la refinería que se ubicará en Hidalgo. Acaso también se esperaba un ajuste interior en Pemex: la sabida desavenencia entre Reyes Heroles y el director corporativo de administración de esa paraestatal, Rosendo Villarreal, concluiría con la salida de ambos. Reyes Heroles se va pero se llevó por delante al ex alcalde de Saltillo, presencia panista en el alto nivel de Petróleos Mexicanos, que renunció a su cargo la semana pasada.
Suárez Coppel se graduó en el ITAM y se doctoró en la Universidad de Chicago. Es, pues, un Chicago boy, como se llama a los miembros de la escuela antiestatista de Milton Friedman. Fue director adjunto de Banamex a cargo de los derivados, ese instrumento financiero cuyo indebido manejo hizo surgir la crisis financiera en todo el mundo y en México puso en graves aprietos a grandes consorcios. Fue también tesorero corporativo de Televisa, dato que no figuró en el currículo del nuevo director de Pemex presentado por el propio Calderón. En el ámbito público, fue coordinador de asesores del ex secretario de Hacienda Francisco Gil Díaz, quien lo envió a Pemex, en el sexenio pasado, como director corporativo de finanzas, gestión que generó polémicas por su política de contratación.
A pesar de que en los dos primeros años de este gobierno su cabeza fue pedida por las organizaciones campesinas, Alberto Cárdenas fue mantenido en su cargo. Sin embargo, cuando el sector agropecuario que encabezaba "ha sido el único que creció en la crisis económica que atravesamos", lo ha despedido entre elogios (como hizo con los otros funcionarios removidos, lo que hace inexplicable su salida). Lo sustituye el economista Francisco Javier Mayorga, que por segunda vez suple a un titular de Sagarpa y fue secretario de Desarrollo Rural en Jalisco bajo el gobierno de quien ahora reemplazará.
Cajón de Sastre
Dirán los supersticiosos o los cultores de la medicina tradicional que a la comarca oriente de la Ciudad de México, en torno al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, le hace falta una limpia. La violencia criminal se ha manifestado peligrosamente en esa zona, con asaltos a viajeros y visitantes a la terminal aérea. La copiosa lluvia de los días recientes obligó a suspender allí las operaciones de despegue y aterrizaje hasta por seis horas. Las estaciones del Metro en sus proximidades se inundaron. Y ayer fueron colocados petardos en una agencia automotriz, con reclamos contra el gobierno capitalino por la construcción de una megacárcel. A falta de esa limpia, la arquidiócesis podría organizar una procesión desde la cual se bendijera esa región urbana. O, más terrenalmente, urge que el gobierno trabaje para evitar lo evitable.

Reforma09/09/2009