martes, 22 de octubre de 2013

Evalúan agresiones a la prensa en México y Coahuila

              
A pesar de los compromisos oficiales de que este año la violencia contra los periodistas disminuiría, la realidad señala otra tendencia
 
                                                María Eugenia Alvarado
                      
lunes, 21 de octubre del 2013
Saltillo, Coahuila.- La total impunidad en los casos de agresiones a periodistas -que son cometidas a plena luz de día y en las que poco se consigue al denunciarlas- caracteriza los problemas de libertad de prensa en México, declaró ayer Armando Castilla Galindo, Director General de VANGUARDIA.
Al presentar su informe en el marco de la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se realizó en Denver, Colorado, el también Vicepresidente Regional en México, subrayó que en lo que va de 2013 las agresiones a la prensa se han agravado en el País.
Castilla Galindo recordó que, a pesar de los compromisos oficiales de que este año la violencia contra la libertad de prensa disminuiría, la realidad marca una tendencia distinta.
“Este año inició con promesas con que disminuirían los índices de violencia contra periodistas, pero lamentablemente la tendencia es contraria, ya que el problema sigue siendo muy grave”, remarcó.
Manifestó que en agosto la Comisión Nacional de Derechos Humanos daba cuenta que en los últimos 13 años se iniciaron145 averiguaciones previas por agresiones a periodistas, pero sólo 14 de esos casos han sido concluidos
“Esto se traduce en un 86 por ciento de impunidad”, observó, “según la misma Comisión, las averiguaciones corresponden a 85 casos de asesinatos; la desaparición de 20 reporteros y 40 ataques a instalaciones de medios”.
Destaca que en el 80 por ciento de los casos los agresores resultan ser las autoridades locales.
Informó que estados como Tlaxcala, Guerrero, Tamaulipas, Veracruz, Chiapas y Michoacana, son algunos de las entidades donde es más difícil y peligrosa la labor del periodista.
“En Tamaulipas la autocensura por presión del crimen organizado se agudizó al grado de que ninguno de los 56 medios existentes hablan de la violencia que existe en el estado, por no poder garantizar la seguridad de sus reporteros”, lamentó.
Otra grave situación la viven Tamaulipas, Coahuila y Michoacán, donde organizaciones criminales utilizan a policías y periodistas a través de la coerción.
“Las muertes y desapariciones que desde marzo están sucediendo, revelan que en Chihuahua, Tamaulipas, Coahuila, Michoacán y Puebla la violencia contra periodistas dista mucho de tener fin”, expresó.
Advirtió que el mecanismo para protección de periodistas y defensores de derechos humanos aprobado por el Senado desde el 2012 lamentablemente funciona de forma lenta y deficiente.
En el reporte, Castilla dio cuenta de que hay 150 investigaciones previas que se han llevado a cabo por la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión, y se han consignado a 50 personas.
Asimismo, se registraron 147 medidas cautelares para proteger a la misma cantidad de periodistas y hay cuatro casos de exilio forzado.
También se reseñaron los sucesos más impactantes de violencia contra periodistas, ocurridos en los últimos meses en México, entre los que se recordó el del fotógrafo de VANGUARDIA, Alejandro Martínez Bazaldúa, y las circunstancias que rodearon su caso.
En general, los informes presentados ayer en la SIP muestran que la libertad de expresión en los países americanos ha sido golpeada más duramente en el último semestre que en los cinco años anteriores, debido al asesinato de 14 periodistas y a medidas que restringen el acceso a información.