domingo, 26 de febrero de 2012

Andy Warhol: El eterno pop

EFE
26 febrero 2012

Exposiciones, publicaciones, subastas e indagaciones logran que Andy Warhol siga en el ojo artístico después de 25 años de haber partido

MADRID.- La muestra recientemente inaugurada en Zaragoza (España) dedicada a sus retratos; la litografía que Warhol hizo a Elizabeth Taylor y que fue vendida el pasado mes de diciembre por más de 660 mil dólares o las obras “Nine Gold Marilyns”, “Self-Portrait” y “Knives”, por las que se pagaron en total 15,3 millones de dólares en Nueva York son ejemplos de una popularidad que pervive y se acrecienta con el paso de los años.

A pesar del tiempo transcurrido, la sombra de Andy Warhol es alargada y la estela del máximo representante del arte pop continúa muy presente en el arte actual. Más aun esta semana que cumplió 25 años de haber partido, el 22 de febrero de 1987.

Considerado como uno de los creadores más influyentes del siglo 20 y el máximo representante del arte pop, Warhol logró que los objetos cotidianos se convirtieran en obras de arte que conquistaron su lugar en los museos.

Pintor, ilustrador, cineasta, escritor, su vida y su obra hicieron de Warhol, trabajador incansable, una de las grandes personalidades del arte.

Como “un niño estadounidense duro, con una voluntad y una astucia sorprendentes para desviar todos los vientos a su favor” lo define el galerista y crítico de arte norteamericano Dave Hickey en el libro “Andy y la Materia con que se Hacen los Sueños”, publicado recientemente por Phaidon.

Warhol, según Hickey, “fue el más pasivo de los revolucionarios modernos. Nunca se enfrentó a nadie ni alzó la voz. Nunca desafió nada de manera directa ni criticó abiertamente el status quo. Siempre pareció hacer lo correcto en la medida de lo posible, a la vez que, sin darse cuenta, lo ponía todo patas arriba y provocaba una revolución”.

Artista de juventud

Maestro de la reinterpretación, Andrew Warhola nació en Pittsburgh (Pennsylvania, Estados Unidos) en agosto de 1928. Hijo de inmigrantes checoslovacos, su infancia estuvo marcada por una salud delicada que le hizo pasar largos periodos en la cama. Este hecho marcó tanto su personalidad como el desarrollo de su creación.

Estudió en el Instituto Carnegie de Tecnología, entre 1945 y 1949, año en el que se estableció en Nueva York, donde, ya con el nombre que le hizo famoso, comenzó su carrera como dibujante publicitario para revistas de moda como Vogue, HarperŽs Bazaar, Seventeen y The New Yorker.

Triunfó en el mundo publicitario y editorial, al que estuvo asociado como ilustrador. Al mismo tiempo pintó lienzos cuya temática se basaba en algún elemento o imagen del entorno cotidiano, de la publicidad o el cómic. Su primera exposición individual la organizó en una galería de Nueva York en 1952 y a partir de entonces su popularidad no cesó.

Warhol subió un peldaño más en la búsqueda de nuevos modos de expresión, concentrando sus atenciones en la relación arte-sociedad y los sistemas de producción seriados, todo ello en una clave característicamente americana.

Obsesionado por las series, fue eliminando de sus trabajos los rasgos expresionistas hasta reducir su obra a una repetición de un elemento popular procedente de la cultura de masas, el mundo del consumo o los medios de comunicación.

Creador de íconos

Creó un método de trabajo basado en un proceso mecánico de serigrafía con el que reproducía sus obras. Los rostros de mitos contemporáneos como Marilyn Monroe, Elvis Presley, Elizabeth Taylor o Mao Tse-tung empezaron a contemplarse en todo el mundo al igual que las latas de sopa Campbell o las botellas de Coca-Cola convertidas en obras de arte durante la década de los 60, una de las más importantes de su trayectoria artística.

Estas intervenciones junto a la de obras universales, su manipulación y utilización del color, vivo y brillante, le convirtieron en un artista polémico y provocador y a la vez famoso en el mundo entero.

En 1963 fundó The Factory, un estudio de arte situado en la quinta planta del número 231 de la calle 47 Este en Midtown, Manhattan, Nueva York. El estudio funcionó entre 1963 y 1968, fecha en la que Andy trasladó The Factory a la sexta planta del número 33 de Union Square Oeste, cerca del famoso club y restaurante Max’s Kansas City.

“Todo el mundo debería tener derecho a 15 minutos de gloria”. Esta es una de las frases famosas de Warhol que se hizo realidad en este estudio en el que el artista reunió a su alrededor a una camarilla de estrellas porno, drogadictos, drag-queens, músicos y librepensadores que le ayudaron a elaborar sus cuadros, actuaron en sus películas y crearon el ambiente que convirtió a la Factory en una leyenda.

Truman Capote, Allen Ginsberg, Salvador Dalí, Bob Dylan, Mick Jagger, Fernando Arrabal, Brian Jones o John Giorno fueron algunos nombres de los muchos que pasaron por el estudio fundado por Warhol, personaje polémico para muchos, visionario para otros, pero con una indiscutible capacidad de revulsión artística.

El dato

A pesar del tiempo transcurrido, la sombra de Andy Warhol es alargada y la estela del máximo representante del arte pop continúa muy presente en el arte actual.

Warhol logró que los objetos cotidianos se convirtieran en obras de arte que conquistaron su lugar en los museos.

Obsesionado por las series, fue eliminando de sus trabajos los rasgos expresionistas hasta reducir su obra a una repetición de un elemento popular procedente de la cultura de masas, el mundo del consumo o los medios de comunicación.

No hay comentarios: