lunes, 9 de septiembre de 2013

Suicidio, tercera causa de muerte en México entre jóvenes de 15 a 19 años

 


En 2010, el 41% de los casos fue consumado por personas de entre 15 y 24 años de edad, señala Jacqueline Cortés Morelos, del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Emir Olivares Alonso
Publicado: 09/09/2013 10:40


México, DF. En México, de los cinco mil 12 suicidios registrados en 2010, el 41 por ciento lo consumaron personas de entre 15 y 24 años de edad. Entre los 15 y 19 años, constituye la tercera causa de muerte, después de los fallecimientos por agresiones y accidentes de tránsito.
Dentro de los factores de riesgo se deben considerar aspectos sociales, familiares y trastornos mentales, para dar atención oportuna y profesional que brinde soluciones, advirtió Jacqueline Cortés Morelos, del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.
Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora este 10 de septiembre, señaló que en términos generales, la desesperanza es el factor más relacionado con esta acción. Los jóvenes expresan que no encuentran sentido a la vida o una razón para existir, al enfrentar situaciones de vulnerabilidad, separaciones o pérdidas. También hay que considerar el número de intentos previos, detalló.
Un ambiente familiar de violencia, alcoholismo, descuido, rechazo, maltrato físico, emocional o sexual, puede desencadenar depresión o ansiedad. Las enfermedades mentales constituyen un factor de riesgo dentro de las causas que provocan la conducta suicida, además del alcoholismo, uso de drogas, problemas económicos, legales y de pareja, alertó.
Los jóvenes experimentan presiones familiares y sociales, se les exige tomar decisiones importantes y enfrentan sus primeras rupturas amorosas. De acuerdo con su personalidad y mecanismos que tengan para afrontar las situaciones que viven, solucionarán sus problemas.
La mayoría de quienes tratan de suicidarse no tienen el deseo de hacerlo, sólo están deprimidos o enojados y recurren a este acto, que implica la mayor agresión posible contra uno mismo y los demás, explicó.