domingo, 17 de marzo de 2013

El PRI arma su ‘brazo católico’

LOS MOVIMEINTOS DEL VATICANO
 
Ante la sucesión papal, el equipo de Enrique Peña Nieto intensificó sus contactos con el ala ‘mafiosa’ del Vaticano. Especialistas consultados por Proceso afirman lo anterior y sostienen que el interlocutor privilegiado es el arzobispo de Yucatán, Emilio Berlié...
El PRI arma su ‘brazo católico’
El arzobispo Emilio Berlié, es el interlocutor entre El Vaticano y el gobierno de Enrique Peña Nieto.
domingo, 17 de marzo de 2013
MÉXICO, DF (Apro).- En el contexto de la elección del Papa Francisco, el gobierno priísta de Enrique Peña Nieto ya comienza a articular un "brazo católico del PRI" liderado por el arzobispo de Yucatán, Emilio Berlié Belaunzarán. El propósito: conseguir una mayor negociación política con el nuevo pontificado y, por consecuencia, con la misma jerarquía católica mexicana.
Con esa maniobra, el gobierno federal rehabilitará de paso al grupo de obispos integrantes del llamado Club de Roma, quienes apoyaron al PRI durante el tiempo en que monseñor Jerónimo Prigione fue representante papal en México, en particular durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, quien reanudó las relaciones diplomáticas con la Santa Sede y dio reconocimiento jurídico a la Iglesia.
Así, varios analistas comienzan a alertar sobre la reanudación de esta alianza entre el salinismo y este grupo de jerarcas católicos que, por cierto, tienen nexos con el "sector mafioso" del Vaticano, al que ellos deben sus cargos eclesiásticos.
Iván Franco, autor del libro El PRI y sus obispos; el caso Berlié, dice al respecto:
"El gobierno de Peña Nieto intenta aliarse con el sector priísta de la jerarquía mexicana al que pertenece el arzobispo Emilio Berlié. Es un sector muy conservador que tiene nexos con grandes empresarios y con mafias influyentes en el poder político."
EL ENCUENTRO
–¿Y por qué Berlié es el interlocutor idóneo?
–Porque ha sido un operador político del PRI desde que era obispo de Tijuana. Después, en 1995, lo envían como arzobispo de Yucatán, donde sigue operando para el PRI, apoyando a los gobernadores Víctor Cervera Pacheco e Ivonne Ortega; todo esto lo detallo en mi libro. Ahora Ivonne es secretaria general del partido.
"Berlié estuvo informando al gobierno sobre lo que pasó en el Vaticano en el periodo de elección papal. Y seguramente lo orientó para que a futuro tome decisiones respecto a las relaciones diplomáticas con la Santa Sede. En ese tenor se dio la pasada reunión con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong."
El investigador alude al encuentro que el pasado 17 de febrero sostuvieron Berlié y Osorio Chong en las oficinas de Bucareli, para hablar sobre la elección del nuevo pontífice y acerca del cambio de poderes en el Vaticano.
El mismo Berlié reveló a la prensa que habló con el encargado de la política interna del país sobre "esos asuntos que son estrictamente internos y de carácter confidencial".
Y recalcó que Osorio Chong lo llamó "de emergencia" a esa junta, pues quería mantenerse al tanto de lo que ocurría en Roma. Adelantó que otros obispos y arzobispos mexicanos también serán citados en Gobernación para que le informen sobre el asunto.
REUNIÓN, AL MARGEN
Aparte de él y Osorio Chong, dijo Berlié, a la reunión asistió la subsecretaria de Asuntos Religiosos y de Población de esa dependencia, Mercedes del Carmen Guillén Vicente, supuesta hermana del subcomandante Marcos.
Para justificar el interés del gobierno en el cónclave, Berlié resaltó la educación católica que Peña Nieto recibió en instituciones de Iglesia: desde el Colegio Plancarte de Atlacomulco, atendido por las monjas de la congregación Hijas de María Inmaculada de Guadalupe, hasta la Universidad Panamericana manejada por el Opus Dei y donde estudió derecho.
"Creció (Peña Nieto) en el seno de una familia apegada a la Iglesia, como se vive en Atlacomulco. Sus padres acudían junto con sus hijos semanalmente a misa", dijo orgulloso Berlié al periódico Milenio, que publicó la entrevista en su edición del pasado 18 de febrero.
Al día siguiente, el diario publicó una aclaración de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), en la que indica que es ella la "instancia" encargada para "convocar" a reuniones entre los obispos y Gobernación. Y hasta ese momento no había convocado a ningún encuentro "para hablar sobre el tema de la renuncia de Benedicto XVI y la elección de su sucesor". Eso sí, confirmó que Berlié y "algunos empresarios" se reunieron con Osorio Chong, aunque al margen del episcopado.
EL OPERADOR DEL VATICANO
Tan pronto el Papa Benedicto XVI anunció su renuncia, llegó a México Jerónimo Prigione, el principal mentor de Berlié. Se dice que vino a negociar el voto de los tres cardenales mexicanos que participaron en el cónclave a favor del grupo encabezado por el cardenal italiano Angelo Sodano, quien fue secretario de Estado del Papa Juan Pablo II y, por lo tanto, superior jerárquico de Prigione.
Los analistas tampoco descartan que Prigione se haya reunido con Salinas de Gortari para trazar una estrategia diplomática entre el actual gobierno y el nuevo pontificado, ya que cada que viene a México el viejo diplomático italiano suele reunirse con su amigo el ex presidente y también con sus amigos empresarios, como Olegario Vázquez Raña.
En una entrevista con el diario Excélsior –propiedad de Vázquez Raña– publicada el viernes 8, Prigione elogió la decisión de Benedicto XVI de dejar el papado y señaló que cualquier cardenal tenía posibilidades para sucederlo en el cargo, recalcando que "la Iglesia católica no es obra humana, es obra de Jesucristo". Pero no habló sobre sus actividades en México.
Iván Franco señala que Berlié es el principal operador clerical de estos acuerdos cupulares en los que participa Prigione, entre los que figuran impedir la legalización del aborto y realizar cambios constitucionales para que se imparta instrucción religiosa en las escuelas públicas. Dice el investigador:
"El nombre de Berlié sale a relucir cada que se discuten estos temas entre los legisladores, sin duda por sus contactos con el poder político. Por lo pronto, en su arquidiócesis de Yucatán ya imprimió 200 mil ejemplares de un libro sobre educación católica, que planea introducir en las escuelas primarias de la península. Promete que solamente se distribuirá en las escuelas privadas… habrá que esperar."
BERLIÉ, EL INTERMEDIARIO
Fue el obispo Emilio Berlié quien, siendo obispo de Tijuana, envió a los hermanos narcotraficantes Ramón y Benjamín Arellano Félix a la nunciatura apostólica, para que ahí se reunieran con el entonces nuncio Jerónimo Prigione, en encuentros realizados en diciembre de 1993 y enero de 1994.
El investigador Elio Masferrer, especialista en asuntos eclesiásticos, comenta por su parte:
"Carlos Salinas y Peña Nieto intentan articular un brazo católico del PRI encabezado por Berlié. Y a éste le gusta ser intermediario ante el poder político, jugar ese papel de broker que va muy bien con su perfil, pues Berlié es en México el principal ideólogo de la teología de la prosperidad."
–¿En qué consiste esa corriente?
–Tiene la idea de que los ricos y los poderosos son los elegidos de Dios. Ellos están destinados a ser los líderes de la sociedad. En cambio, los pobres lo son casi por deficiencia mental. Es la misma línea del Opus Dei y de los Legionarios de Cristo que cultivan a las élites.
"Por tal motivo, los prelados mexicanos pertenecientes a la teología de la prosperidad, o al llamado Club de Roma, como Onésimo Cepeda y Norberto Rivera, son capellanes y consejeros espirituales de grandes empresarios, entre los que se encuentran Carlos Slim, Alfredo Harp Helú, Lorenzo Servitje, los Azcárraga y otros magnates.
"De modo que este brazo católico priísta, aparte de incluir a ciertos obispos, también da cabida a toda una red de empresarios con mucho poder. De ahí que Berlié se haya hecho acompañar de algunos empresarios para ir con Osorio Chong a hablar sobre el nuevo pontificado."
¿REPETIRÁN AIANZA?
Masferrer recalca que, ahora, se intentará repetir la alianza que Salinas y Prigione mantuvieron durante la administración salinista, cuando tuvieron el control político del episcopado, le dieron reconocimiento jurídico a la Iglesia y reanudaron las relaciones diplomáticas entre México y la santa sede.
Sin embargo, la de Prigione y sus aliados priístas fue una época de fuerte represión contra los obispos que disentían del gobierno. Dos casos muy sonados: en 1986 se aplacó a los obispos de Chihuahua que intentaron sumarse a las protestas electorales de la ciudadanía; en la década siguiente se atacó a Samuel Ruiz, entonces obispo de San Cristóbal de las Casas, por sus impugnaciones al gobierno y por la defensa que hacía de los indígenas chiapanecos. Durante los casi 20 años que fue representante papal, de 1978 a 1997, Prigione aplicó esa mano dura.
Masferrer indica que, por estos antecedentes, un sector del episcopado ve con recelo las actuales maniobras de Peña Nieto que le dan interlocución política a Berlié, en estos momentos de transición en el Vaticano. Dice:
"Varios obispos mexicanos están muy desconfiados porque saben que, de imponerse esta línea de la teología de la prosperidad, sólo provocará que el episcopado se aleje más de su base social. Eso explica que el episcopado se deslinde de la relación entre Berlié y Osorio Chong."
–Pero finalmente todo dependerá de los dictados del Papa Francisco, que repercutirán en México.
–Sí, ni hablar, el Papa es la cabeza de toda la Iglesia. Por eso se discutió mucho el perfil que debía tener el nuevo pontífice. De ahí las pugnas entre los distintos grupos que se disputaron el papado.
EL PRI Y SUS OBISPOS
En su libro El PRI y sus obispos; el caso Berlié, escrito en 2009, antes de que llegara Peña Nieto a la Presidencia, Franco ya hablaba sobre las maniobras del arzobispo de Yucatán para que el PRI regresara a Los Pinos. Escribió: "Berlié Belaunzarán espera con paciencia el giro político que, como ya se dio en la entidad (Yucatán) hacia el PRI, se dé a nivel nacional pero en el plano presidencial".
Estas maniobras de Berlié también eran dadas a conocer en algunos medios. Por ejemplo, en su columna Campos Elíseos, publicada el 26 de enero de 2010 en el diario El Universal, Katia D’Artigues comentó:
"Uno de los obispos que se dio a la tarea de ‘cabildear’ con gobernadores y a alto nivel las reformas constitucionales estatales para ‘proteger la vida desde la concepción’ y que fue exitoso en 16 estados se llama Emilio Berlié. Sí, el obispo de Yucatán, un hombre carismático, con muchos contactos. El mismo cuyo lema episcopal es In Nomine Domini (En el nombre del Señor)".
Y uno de estos gobernadores opuestos al aborto era el del Estado de México, Enrique Peña Nieto. El dirigente nacional de Pro-Vida, Jorge Serrano Limón, dijo a este semanario que, como gobernador, Peña Nieto "trabajó muy estrechamente con Pro-Vida, al grado de cerrar las clínicas abortivas que nosotros detectamos en su entidad y le pedimos que cerrara".
Y ya en campaña como candidato presidencial, Peña Nieto se reunió con el pleno de los obispos mexicanos el 19 de abril de 2012. Abiertamente les dijo: "Yo estoy a favor de la vida", señalando que solamente mediante la "educación" se deben evitar los embarazos no deseados.
Respecto al tema de la "libertad religiosa" que viene pidiendo la jerarquía católica –la cual incluye instrucción religiosa en las escuelas públicas y el que los sacerdotes tengan cargos de elección popular–, Peña Nieto les dijo a los obispos que la apoya totalmente, pues "esa libertad beneficia sobre todo a las personas, más que a las instituciones. A la libertad religiosa plena la considero un gran logro social".
El Vaticano y la jerarquía local esperaban actos concretos por parte de Peña Nieto cuando, menos de tres meses después de que se inició la administración federal priísta, Benedicto XVI anunció sorpresivamente su renuncia, el pasado 11 de febrero. La insólita dimisión papal modificó el escenario. Y en el Vaticano los grupos en pugna por conseguir el trono pontificio empezaron a preparar el cónclave. En este contexto el gobierno mexicano recurre a los buenos oficios de Berlié.
RODRIGO VERA