martes, 12 de marzo de 2013

Desalojo, otro temor para viudas y madres de Pasta de Conchos

Tienen pensiones de apenas mil 200 pesos, mientras sus hijos no siempre reciben la beca de IMMSA, de escasos 400 pesos. A siete años de la tragedia, el instituto sigue cobrando.
  • La Jornada
  • 12 marzo 2013
Coahuila.- Las viudas y madres de los mineros fallecidos en Pasta de Conchos tienen pensiones de apenas mil 200 pesos mensuales en promedio; además, a siete años de la tragedia, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) sigue cobrando los créditos de vivienda que tenían sus maridos siniestrados y temen que lleve a cabo un desalojo. Dicen que el gobierno les ha mentido en todo y no creen en el nuevo peritaje de la mina.

Para ellas el nuevo gobierno es igual que el anterior. Temen que las quieran volver a engañar con el peritaje que pidió realizar la Secretaría del Trabajo a la Procuraduría General de la República (PGR), el cual, dicen, "seguramente será amañado" para callar su demanda de rescate de los cuerpos.

María Teresa Contreras –esposa de uno de los trabajadores muertos en lo que ellas denominan un "homicidio industrial"– leyó ayer, en nombre de más de 100 familiares de los mineros de Pasta de Conchos, un pronunciamiento en el que piden: "la recuperación de los cuerpos sigue siendo nuestra demanda principal. Exigimos el esclarecimiento del origen de la tragedia, castigo para Industrial Minera México y a funcionarios del gobierno que no cumplieron con sus obligaciones".

En la conferencia que ofrecieron ayer en el Sindicato Nacional de Mineros, Contreras indicó que cuando la empresa, con ayuda de la fuerza pública, selló la mina, se consumó un crimen más de lesa humanidad contra el sector minero, cuyos trabajadores han sido condenados a seguir muriendo, porque después de Pasta de Conchos continúan los accidentes fatales, donde han perdido la vida más de 70 mineros.

Esta viuda, junto con Beatriz Elizabeth Castillo, María Guadalupe Hernández y Juanita Carrera, pidió, además, justicia para ellas, sus hijos y demás familiares de los siniestrados. Esto es porque, según denunciaron, la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) "les arruinó los juicios para tener una pensión decorosa", ya que entregaron a los funcionarios de estas instancias copias de los recibos de salario que tenían sus esposos y "se los hicieron perdedizos". Las pensiones se calcularon con base en salarios mínimos que ellos no ganaban.

También plantearon que adicionalmente tienen el problema de vivienda, ya que el Infonavit les sigue cobrando créditos que fueron otorgados a sus maridos hoy muertos.

"La deuda ha crecido de manera exorbitante; los cobros siguen llegando a nombre de mi marido muerto y ya se entregaron las actas de defunción de ellos, desde hace años, y no nos hacen caso; nos siguen cobrando o nos advierten que tendremos que pagar una tercera parte de nuestras pensiones o nos de-salojan. ¿Qué voy a hacer para comer?", planteó Beatriz.

La empresa IMMSA, de Grupo México, supuestamente becó a sus hijos, pero la beca apenas llega a 400 pesos al mes (14 pesos diarios), "siempre y cuando tengan altas calificaciones" y no cambien de escuela. Además, no la da mensualmente; "a veces pasan dos meses y no les dan nada", denunciaron estas mujeres.

Plantearon que la única muestra de buena voluntad que aceptarán del gobierno federal es que inicie el rescate de los cuerpos de sus familiares, pues ya en septiembre de 2008 un grupo de familiares hizo una incursión al fondo de la mina con el respaldo de varias organizaciones, entre ellos el Sindicato Nacional de Mineros e integrantes de la Juventud Comunista de México, y bajaron hasta la diagonal 14, comprobando que sí es posible el rescate de los cuerpos de sus familiares.