viernes, 29 de marzo de 2013

Cabuches, tradición norteña

Pasada la Semana Santa, como ya no es temporada, es mucho más difícil y costoso conseguir cabuches
  • César Gaytán
  • 29 marzo 2013
SALTILLO.- Los cabuches son uno de esos regalos únicos que tiene el desierto. Es en esta época de Cuaresma uno puede encontrarlos fácilmente entre la vida bulliciosa de los mercados o puestos adulantes, y en centros comerciales, lo que los convierte en uno de los platillos preferidos de las zonas áridas de México, como Coahuila, algunas parte de San Luis Potosí, Nuevo León y Tamaulipas.
Para aquellos que no sepan qué son los cabuches, no está de más explicar que se trata de la flor de la biznaga.
Si bien se pueden conseguir en diferentes comercios, quizá la mejor opción es en los mercados como el de Abastos de Saltillo, en donde el producto es surtido una vez a la semana directamente por los productores.
Guillermo Reyes, del negocio “La Milpa”, explica que el kilo se encuentra en 30 pesos, lo cual facilita la compra. A la semana, agregó, surten arriba de 50 kilos, ya que por día se venden unos 10.
Mientras sostiene algunos en sus manos, el comerciante explica gentil que los cabuches se pueden cocinar guisados, acompañar algún platillo, o incluso en tortas. “Todo depende de la imaginación que uno le ponga”.
A unos cuantos puestos de distancia, pasando por donde se preparan los elotes cuyas hojas yacen en el suelo, en el local 23, don Andrés Martínez recibe al cliente con una sonrisa y una invitación a revisar la mercancía. Aquí el kilo está en 35 pesos, pero no sólo porque sí. “Lo que pasa es que este es del Real de Catorce, está más grande que el de aquí. Mírelo, acérquese”.
“Está muy bueno. Mire, si lo prepara lampreado, es como mucha gente lo hace, como los orejones de calabaza. O puede nomás cocinarlo. También hay gente que se lo come solo, o ya depende del gusto”, dijo.