miércoles, 27 de marzo de 2013

El nuevo prodigio en Internet tiene 17 años de edad; ya es millonario

 


Nick D'Aloisio vendió una aplicación a Yahoo! para resumir noticias y facilitar su lectura en tabletas y teléfonos móviles.

AFP
Publicado: 27/03/2013 11:03

Londres. Como muchos adolescentes, Nick D'Aloisio lleva un vaquero agujereado y tiene problemas en casa cuando no ordena su habitación. La diferencia es que, con 17 años de edad, puede presumir de haber ganado una fortuna vendiendo una aplicación a Yahoo!.
El gigante estadunidense anunció el lunes la compra de Summly, la aplicación inventada por este joven para resumir las noticias y facilitar su lectura en tabletas y teléfonos móviles.
El montante del contrato no se ha revelado, pero la prensa británica lo sitúa en torno a los 20 millones de libras (30 millones de dólares, 23.6 millones de euros), lo que convertiría a D'Aloisio en uno de los multimillonarios hechos a sí mismos más jóvenes del mundo.
Con 15 años, mientras revisaba para un examen de historia, Nick D'Aloisio tuvo la idea de Summly. Dos años más tarde, habla de segmentos de mercado y de propiedad intelectual con la seguridad de un veterano.
Este joven moreno y con el pelo alborotado, que recibió apoyo financiero del actor estadunidense Ashton Kutcher, espera que el acuerdo con Yahoo! permita que su aplicación llegue a "cientos de miles de usuarios".
"Yahoo! forma parte de las empresas clásicas y conocidas de internet", señaló el joven prodigio, que comenzará a trabajar en las oficinas londinenses de la compañía en las próximas semanas.
Sus primeros pasos en el mundo de la tecnología se remontan a la edad de "nueve o diez años", cuando sus padres, ella abogada y él banquero, le compraron su primer ordenador portátil.
Aprendió solo a montar vídeos, y pronto se pasó a la programación. Durante las vacaciones escolares, se divertía inventando aplicaciones en su casa de Wimbledon, al sur de Londres.
A los 12 años, lanzó su primera aplicación para iPhone, "Finger Mill". Luego siguieron otras, como SongStumblr y Facemood, que trataba de prever el humor de un usuario de Facebook basándose en sus actualizaciones de estatus.
En 2011, se dio a conocer lanzando Trimit, el precursor de Summly, que condensa largos artículos de internet a un texto del tamaño de un tuit.
La aplicación recibió comentarios favorables en varios blogs especializados y fue descargada decenas de miles de veces.
Fue entonces cuando le contactaron los representantes del multimillonario honkongués Li Ka-shing.
"Me enviaron un mail por sorpresa", explicó D'Aloisio. Aunque inicialmente no respondió, ante la insistencia de los colaboradores, terminó por aceptar una cita telefónica.
"No sabían que tenía 15 años, o sea que tuve que explicárselo", dijo sonriendo. "Era aterrador. Era un hobby y no me esperaba eso. Pero al mismo tiempo, no tenía nada que perder".
Con los 300 mil dólares invertidos por Li en Trimit, D'Aloisio se puso a desarrollar el algoritmo que utiliza en su aplicación para elegir los temas clave en un artículo. Trabajó esencialmente en colaboración con científicos de la universidad de Stanford, en California Summly fue finalmente lanzada en noviembre de 2012, coincidiendo con el décimo séptimo cumpleaños de su creador.
A pesar de su fortuna, el joven no tiene por el momento intención de abandonar el domicilio familiar o de gastar en exceso.
A lo mejor "una bolsa o unos zapatos", dice, pero "ninguna locura". "Ni siquiera puedo comprarme un coche porque todavía no tengo el carnet", agregó con humor.
Sus padres, aunque "entusiasmados" por su éxito, quieren que su hijo siga teniendo los pies en la tierra. "Continúo teniendo problemas si no ordeno mi habitación", aseguró.
Cuando él inicia su colaboración con Yahoo!, la mayoría de sus amigos se preparan para los exámenes finales del instituto antes de ir el año que viene a la universidad. Él, que espera poder hacer un día Filosofía en Oxford, tendrá que estudiar "fuera del horario de oficina".
Sobre su futuro a más largo plazo, el punto de interrogación impreso en su camiseta resume su estado de ánimo: "Quiero trabajar para otras empresas", dice mencionando el sector de la inteligencia artificial. "Veremos qué ocurre".