jueves, 21 de marzo de 2013

Perdió Cuatro Ciénegas 80% de agua; “es una tragedia anunciada”

 


Está formada por 200 pozas y una biodiversidad única, señala ecóloga. Desde 2002 se lanzó la alerta; pero priva la negligencia oficial, dice.

Angélica Enciso L.
Publicado: 21/03/2013 09:30


Villahermosa, Tabs. El área de protección de flora y fauna Cuatro Ciénegas, formada por unas 200 pozas y con una biodiversidad única, ha perdido 80 por ciento de agua: “Es una tragedia anunciada”, señaló Valeria Souza, ecóloga evolutiva de bacterias, quien estudia el lugar desde hace varios años.
Recordó que desde 2002 alertó sobre los problemas que enfrentaba el área, la cual en los seis años pasado perdió gran parte del agua, que en algunas pozas es muy antigua, lo cual le da cualidades que no se encuentran en otro lado. La laguna Churince, que tiene características similares a las de Marte, está con niveles muy bajos, señaló.
Durante su participación en el cuarto Congreso Mexicano de Ecología, organizado por la Sociedad Científica Mexicana de Ecología, la especialista explicó que el cultivo de alfalfa, el uso de los derechos de agua de los ejidatarios sobre el acuífero y las políticas de la pasada administración (de la Conagua) afectaron aún más al sitio.
Cuando hace 11 años se dio a conocer la pérdida de agua en las pozas de la reserva, “el gobierno federal de Vicente Fox puso toda su maquinaria para demostrar que no teníamos la razón; en 2006 demostramos que sí la teníamos. Ese año bajó un primer escalón del acuífero; en 2011, otro más. Ese año se extinguió gran parte de los peces del Churince”. Esta es la poza que Souza estudia, debido a que “es la laguna más importante, la que se parece más a Marte, la que tiene los bichos más diferentes y la más diversa de todo el valle, pero también es la más somera”.
Instalaron bomba en 2012
La experta explicó que aun con esta situación, la anterior administración de Conagua, encabezada por José Luis Luege, colocó una bomba de agua en 2012 que extrajo durante seis meses el doble del recurso del ecosistema. “Todo lo que se había hecho para recuperar el agua en el invierno 2011 se fue. Este invierno la poza el Churince estaba muy baja, se encontraron muchas tortugas muertas”.
En entrevista, detalló que la bomba se colocó en la poza la Becerra, que extraía el agua antes de que saliera al humedal y al manantial, y a la vez que se hacía esto, también se sacaban recursos del acuífero por medio del canal de la Becerra, que hicieron los ejidatarios hace 60 años.
La reserva se determinó en 1994 porque se consideró a este sitio como el humedal más importante de esa zona desértica, formado por manantiales conocidos como pozas, indica el programa de manejo.
Souza explicó que el Churince está alimentado por el “agua profunda antigua que depende de la bolsa magmática que está a unos 10 kilómetros de profundidad. Es agua diferente a las otras”. Hay 200 pozas más; no se sabe el estado en que se encuentran, pero el proceso de “extinción va muy rápido”.
Recordó que en 2006 la laguna grande medía dos kilómetros; hoy se fue. “Queda la laguna intermedia, que en octubre de 2011 perdió 60 por ciento de su área; todo el piso de la laguna eran pescados y tortugas muertas. Sólo había un charquito. En 2011 se cayó una rebanada del acuífero, en 2012 se cayó otra. Pero hay otra más profunda que no se ha caído y es nuestra única esperanza de recuperar lo que se pueda. Sigue algo de agua profunda abajo.”
Indicó que la nueva administración de Conagua tiene un cambio de actitud, aunque también debe modificar la agricultura, aunque sea con hidroponia; el cultivo de alfalfa utiliza mucha agua. “Tenemos el tiempo encima; estamos tratando de conocer lo más posible las pozas, antes de que muera este lugar extraordinario. Quizá se pueda recuperar”.
Precisó que Pronatura noreste adquirió derechos de agua de ejidatarios para que se queden en el Garabatal, humedal que está alrededor del canal de la Becerra, y el empresario Carlos Slim compró al ejido 6 de enero la poza el Churince en 2010 y lo donó al Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) para investigación y conservación.