martes, 7 de abril de 2015

Los crucificados de México y Coahuila; burla de Rubén Moreira Valdez


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Horizonte ciudadano
Rosa Esther Beltrán Enríquez
Marzo 31 de 2015
La Semana Santa se puede vivir de distintas formas. Hay lugares del planeta en las que la vida cotidiana no se interrumpe, las escuelas no detienen  sus actividades y para las fábricas, las  oficinas de gobierno o los  bancos son fechas ordinarias, es una semana más.
En México va en aumento la población que toma este tiempo como días de vacaciones que pasan plácidamente en las playas. En gran parte de América Latina, México incluido todavía un gran número de católicos dedican estos días, principalmente del jueves hasta el domingo a participar con mucha devoción en las celebraciones litúrgicas y en lo que se vive en la religiosidad popular.
Existe una dimensión que cada vez va teniendo más presencia en cuanto a la vivencia de la Semana Santa, se trata de trascender la mera presencia ritual y vincular ésta al contexto actual ¿Por qué ejecutaron a Jesús? por los conflictos que tuvo con las autoridades religioso-políticas de su tiempo,  se enfrentó a los que oprimían al Pueblo y finalmente las autoridades lo condenaron a la ignominiosa muerte de cruz, determinada entonces para los peores asesinos y delincuentes.
Los crucificados de hoy son los migrantes, son los centroamericanos y mexicanos, niños, mujeres y hombres que pasan por Saltillo o por cualquier ciudad del país pidiendo pan o dinero para cruzar la frontera; a ellos muchos los tachan de delincuentes, las policías los roban, los torturan y los ultrajan; entre esos peregrinos vienen compatriotas indígenas que igual son vejados, despreciados, mujeres con 2 o 3 bebés a las que las “señoras y señores” ricos o de clase media miran con mofa, “éstas no saben de control de la  natalidad o viven en la edad media, son unas dejadas”; y luego van a los templos llevando consigo esa discriminación.
En México los crucificados también son los desaparecidos, ésos a los que se llevaron vivos y de los que nada se sabe, porque los gobiernos son ineptos, cínicos, lanzan cifras y promesas que son incapaces de cumplir; como Rubén Moreira que se ha envuelto en la bandera de paladín de los derechos humanos pero que es incapaz de dar cuenta de los cientos de desaparecidos en Coahuila, ¿qué dice de la masacre de Allende?,  entre él y Homero Ramos Gloria nos embaucan  entre números y números, pero la jugada no les sale y los afectados lo saben; mantuvieron en secreto la que ahora es considerada una de las mayores masacres ocurridas durante la guerra del narco en México, la de Allende. Ofrecen que elaborarán un padrón de desaparecidos; ¿usted les cree? Yo tampoco.  
En los 2 primeros años de Peña Nieto han desaparecido 13  mexicanos por día, de ellos el 40 por ciento son jóvenes entre 15 y 29 años.
Javier Sicilia a quien le asesinaron a su hijo y a partir de eso fundó la organización,  Paz, con Justicia y Dignidad,  la que desde hace 4 años sostiene que, “para que haya un suelo democrático, debe haberpaz, justicia y dignidad”; ese es un discurso que los políticos no entienden porque para ellos existen las fosas comunes en las que  entierran el olvido:  “se visibilizó a las víctimas, ya no las van a callar, se dignificó a las víctimas, tienen voz y presencia, es el logro del movimiento”, manifestó el activista, pero también agregó que  los funcionarios simulan que gobiernan.  

Estamos en una crisis, son modelos históricos que nacieron y como modelos humanos, terminan por caer, como el Imperio romano. Sicilia recordó que, “el 28 de marzo de 2011 había 40 mil muertos, 10 mil desaparecidos, 150 mil desplazados, y ahora, cuatro años después, tenemos 160 mil muertos, más de 30 mil desaparecidos, quizá estamos hablando de 500 mil desplazados y fosas por todos lados, tampoco nadie habla de eso,”. Estos son los crucificados de hoy, con los que hay que solidarizarse en esta Semana Santa.