sábado, 20 de agosto de 2011

Nadie está a salvo de la ‘guillotina’: Gobierno de Coahuila

ÉDGAR GONZÁLEZ
20-Agosto-2011


Saltillo.- Javier Villarreal Hernández, ex secretario ejecutivo del Servicio de Administración Tributaria de Coahuila tendrá que enfrentar dos acusaciones en su contra, una ante la PGR y otra ante la Fiscalía de Coahuila por presunta falsificación de documentos, porque el Gobierno del Estado aún no lo exenta de responsabilidad en el manejo de las finanzas públicas.

Ayer el gobernador Jorge Torres; el secretario de Gobierno, David Aguillón; el tesorero del Estado, Jesús Ochoa, y el nuevo secretario ejecutivo del SATEC, Ismael Ramos, hablaron con VANGUARDIA sobre la deuda de 33.8 mil millones de pesos de Coahuila, de las medidas que se tomarán de ahora en adelante y de que aún se desconoce cuánto se pagará anualmente por concepto de servicio de la deuda, así como de la politización del tema.

“Javier Villarreal presentó su renuncia el día de ayer (jueves), le fue aceptada”, explicó Aguillón, “él está sujeto a lo que estamos todos los funcionarios públicos, todos tenemos responsabilidades cuando ejercemos un cargo y tenemos responsabilidades que incluso trascienden el tiempo en que estuviste en la administración.

“El Gobierno del Estado actúa siempre de manera legal”, agregó, “acatando la ley como es, y en estos momentos Ismael Ramos está recibiendo la institución, lo que es el SATEC, y él revisará la dependencia y en su momento él dará un diagnóstico, dará información de cómo recibió la dependencia, de la que se está haciendo cargo, y en base a eso se podría derivar cualquier situación”.

Villarreal Hernández, quien llegó a Coahuila en el sexenio pasado procedente de Tamaulipas, se convirtió en la actual administración primero en Subsecretario, después en Secretario de Finanzas, para enseguida ser nombrado Secretario Ejecutivo del SATEC al crearse éste.

Durante su gestión en el SATEC siempre sostuvo que la deuda estatal no era superior a los 7 mil millones de pesos, pero nunca reveló que además se tenían más de 25 mil millones de pesos de deuda a corto plazo, los cuales ahora tienen que refinanciarse para convertirla a largo plazo (30 años como máximo), y que se pueda manejar.

Desconocen pagos

En este sentido, el tesorero del Estado, Jesús Ochoa, dijo que no todavía no se ha establecido un monto sobre el pago anual o mensual que Coahuila realizará por concepto de deuda, porque esto dependerá de las negociaciones que se realizarán con los bancos acreedores y los que quieran comprar la deuda estatal.

Expertos consultados, sin embargo, estimaron que una vez formalizado el nuevo crédito los intereses mensuales podrían rondar los 210 millones de pesos.

Ochoa no descartó que más adelante puedan bursatilizarse los ingresos por impuestos estatales, los cuales no superan los 2 mil 800 millones de pesos.

De acuerdo con el gobernador Jorge Torres, quien ha insistido en que la deuda no sea politizada y se deje en manos de expertos en finanzas, la reducción de las calificaciones crediticias por parte de Standard & Poor’s y de Fitch Ratings, no está afectando la renegociación de los créditos estatales, que ya inició.

Sin embargo, el panorama económico para el futuro de Coahuila tendrá que ser de ajuste de cinturón. Según Ismael Ramos, nuevo titular del SATEC, la siguiente administración deberá mantener la política de austeridad en el gasto, derivado de la deuda que ahora se enfrenta.