sábado, 20 de agosto de 2011

Enfoca hacienda sus baterías contra Coahuila


 Reporte Índigo
20/08/2011 - 04:00 AM


México, DF.- Las deudas de los estados en México son una bomba de tiempo… sobre todo cuando se acercan elecciones sexenales y está a la vuelta de la esquina la sucesión presidencial.

El hecho fue puesto en evidencia en los últimos días, cuando la Secretaría de Hacienda dio a conocer el enorme crecimiento de los adeudos estatales, que tan sólo de 2008 a 2010 se elevaron más de 60%.

Pasaron de 203 mil millones de pesos en 2008 a 315 mil millones en 2010. Y esa voz de alerta está muy bien. Nadie en su sano juicio desea estados endeudados.

Pero sepultado el presidencialismo, se terminó heredando un poder casi absoluto sobre los dineros públicos a los gobernadores, que hicieron de sus soberanías pequeños virreinatos.

Sin embargo, lejos de difundir un reporte transparente e imparcial, generalizado, la dependencia de Ernesto Cordero sesgó la información. Mostró el colmillo político.

Y la secretaría en la que despacha el precandidato presidencial favorito para pelear por Los Pinos, enfocó sus baterías a exhibir el crecimiento de la deuda de Coahuila, el estado que hasta hace unos meses gobernaba Humberto Moreira, ahora presidente nacional del PRI. Sí, el partido que lidera en todas las encuestas las preferencias electorales para 2012.

Nada habría despertado las sospechas, de no ser porque Juan Molinar Horcasitas, secretario de Acción de Gobierno, utilizó la información difundida por Hacienda para validar una posición política. Porque si nos remitimos a la información oficial difundida por Hacienda, Coahuila no es el estado más endeudado. Hay otros que merecen que se les ponga la lupa más cerca.

Y es que el sesgo que la dependencia del precandidato panista Ernesto Cordero dio a la apertura de los archivos de las deudas estatales reflejaba un efecto parcial sobre Coahuila.

Es innegable que, como gobernador, Humberto Moreira elevó sustantivamente la deuda, que pasó de 196 millones de pesos cuando asumió el cargo, a 8 mil 267 millones en 2010. Es la cifra oficialmente revelada por Hacienda.

Sin embargo, los más de 6 mil 436 millones de pesos de deuda que asumió Coahuila al cierre de 2010 no son los créditos más elevados contraídos por los estados.

De 2008 a 2010, según los reportes de Hacienda, el Nuevo León de Natividad González Parás elevó su deuda en 16 mil 12 millones de pesos. Pasó de 17 mil 959 millones de pesos a 33 mil 971 millones de pesos.

En esos mismos dos años, el Veracruz de Fidel Herrera contrajo adeudos reportados por Hacienda que suman 12 mil 330 millones de pesos. Sus créditos se elevaron de 9 mil 170 millones de pesos a 21 mil 500 millones.

Y el Quintana Roo de Félix González Canto elevó su deuda en 7 mil 276 millones de pesos al pasar de 2 mil 756 millones en 2008 a 10 mil 69 millones en 2010.

Conocido lo anterior en el mismo reporte de Hacienda, y considerando que tanto Nuevo León, como Veracruz y Quintana Roo –todos gobernados por priístas– contrajeron más deuda que Coahuila…, ¿por qué enfocar los ataques contra la entidad que gobernó el ahora presidente del PRI?

CÓMO MEDIR LAS DEUDAS ESTATALES

Un hombre debe al banco 100 mil pesos y otro le debe un millón de pesos… ¿quién es más solvente? La respuesta es muy simple. Depende de la capacidad de pago.

Si el hombre que debe 100 mil pesos gana 10 mil pesos al mes, tendría que usar 10 meses de su salario completo para liquidar su adeudo.

Si el hombre que debe un millón de pesos gana 250 mil pesos al mes, tendría que aportar cuatro meses de su salario completo para quedar sin deudas.

La conclusión es clara. No necesariamente el que más debe es el más insolvente. Lo mismo sucede con los municipios, los estados o los países.

Para conocer el peligro que representa la deuda, hay que saber qué tanto se comprometen los ingresos disponibles. Qué nos queda libre después de pagar lo que debemos.

Y si tomamos el reporte oficial de Hacienda, para pagar los 8 mil 267 millones de pesos de deuda de Coahuila reportados en 2010, se necesitaría destinar 78% de las participaciones federales que recibe ese estado en un año. ¿Es mucho o es poco?

Comparado con Quintana Roo, el campeón de las deudas, es muy poco. Este estado tendría que destinar 176% de sus participaciones federales para cubrir sus créditos. Eso es más de un año y ocho meses de los ingresos federales.

El segundo lugar lo disputa Nuevo León. Sus 33 mil 971 millones de pesos de deuda al cierre de 2010 demandarían 166% de los recursos que cada año le participa la Federación. Más de un año y seis meses de sacrificar todos sus ingresos para quedar en ceros.

Y el tercer lugar corresponde a un empate entre el Distrito Federal y Chihua-hua, cuyos adeudos demandarían que la Federación les retuviera por un año el 100% de sus participaciones.

Para llegar a Coahuila hay que pasar por Veracruz y Jalisco. Los veracruzanos necesitarían sacrificar 83% de sus participaciones para saldar sus créditos, y los tapatíos 79%.

Si estas cifras salen del reporte de Hacienda, ¿por qué entonces Juan Molinar Horcasitas no abrió fuego contra el Gobierno perredista del DF o el panista de Jalisco, que están en peores condiciones que Coahuila?

EN QUÉ SE APLICARON LOS SUPERCRÉDITOS

La otra variable a considerar es si esos créditos se vieron reflejados en los indicadores más básicos de bienestar. Y, sin duda, el más básico de todos es el índice de pobreza.

Según el muy reciente informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, de 2008 a 2010, la pobreza aumentó en México 1.7%.

Pese a los ingresos petroleros récord registrados en este sexenio y de la presumida estabilidad económica de la administración calderonista, esos beneficios no se reflejan en las mayorías. En sólo dos años, 3.2 millones de mexicanos se sumaron a las filas de la pobreza.

Es cierto que Coahuila elevó sustantivamente su deuda, pero ya se analizó que con las mismas cifras de Hacienda, luce más manejable que las de Quintana Roo, Nuevo León, Chihuahua, el DF, Veracruz y Jalisco.

Pero a la hora de buscar los índices de pobreza, los reportes oficiales revelan que Coahuila fue el segundo estado que reportó la mayor reducción de la pobreza, sólo superado por Morelos.

De 2008 a 2010, periodo en el que gobernó ese estado el ahora presidente del PRI, la pobreza en Coahuila bajó 5%. Si en el país la pobreza aumentó 1.7%, el mérito es de 6.7% a favor de la entidad de Humberto Moreira.

El Estado de México de Enrique Peña Nieto también bajó sus niveles de pobreza en 1%. Y Nuevo León los redujo apenas 0.5%.

El resto de las entidades cuestionadas por su urgencia para pedir prestado, se endeudaron, y encima de eso, les creció la pobreza.

Entre 2008 y 2010, Veracruz pidió unos 12 mil 330 millones de pesos. Pese a ello, la pobreza registrada por el Coneval se elevó 7%. Más deudas, más pobres. ¿A dónde fue el dinero?

Lo mismo sucedió con Chihuahua, que se endeudó en esos dos años con 6 mil 247 millones de pesos más, y su pobreza aumentó 6.8%.

Ni qué decir de Sonora, que en el periodo 2008-2010 pidió créditos por 5 mil 897 millones de pesos, y el número de pobres subió 6.5%.

Y los 8 mil 563 millones de pesos de deuda adicional contraída por Tamaulipas en los últimos dos años reportados por Hacienda, lejos de disminuir, elevaron el número de pobres en 5.2%.

Si estados más endeudados y que generaron más pobreza se ven reflejados en el análisis, ¿por qué insistir en Coahuila, donde se redujo sustancialmente la cantidad de pobres?

CON LOS AÑOS QUE ME QUEDAN

Una variable adicional de las deudas estatales es el plazo negociado para el pago.

Sea por los montos o por su buena relación con los bancos que les dan los préstamos, algunas entidades tienen un calendario de pagos que pasan los 20 años.

Es el caso del DF, que según el reporte de Hacienda, tiene programado pagar su deuda en 23.3 años.

El segundo sitio corresponde al Estado de México, con 19.4 años; seguido por Nuevo León, con 16.8 años; Veracruz, con 16.6, y Tamaulipas, al igual que Michoacán, con 16.2.

Quintana Roo tiene sus vencimientos en 13.2 años, Jalisco en 12.7 y la tan señalada Coahuila, en 12.5 años.

De las entidades endeudadas, la que sin duda pasará más apuros es Chihua-hua, que con 100% de sus participaciones comprometidas y una deuda de 12 mil 547 millones de pesos, sus vencimientos se le vienen encima en 9.8 años.

FINES DE SEXENIO, COMICIOS Y DEUDAS

De lo que no hay duda, es de que el incremento de las deudas está íntimamente relacionado con el final del sexenio y con las elecciones de gobernadores.

Los 11 estados que encabezan los incrementos en el periodo 2008-2010 son, curiosamente, los que tuvieron elecciones estatales en 2009, 2010 y 2011.

Ahí están el Estado de México, Nuevo León, Veracruz, Sonora, Quintana Roo, Tamaulipas, Puebla, Coahuila, San Luis Potosí, Nayarit y Baja California Sur.

Cabe destacar que el patrón no es obligatorio, considerando que cinco entidades –Sinaloa, Durango, Oaxaca, Querétaro y Zacatecas– también tuvieron elecciones estatales y no recurrieron al endeudamiento.

LOS BIEN PORTADOS

Y si en el análisis estamos, vale la pena reconocer a tres estados que frenaron las ansias de pedir prestado a costa de hipotecar el futuro de sus ciudadanos.

El primer lugar de “los bien portados” lo tiene Tlaxcala, que según el reporte 2008-2010 de Hacienda, registra cero adeudos.

Zacatecas, el de la perredista Amalia García, se fue de 639 millones de pesos en 2008 a 681 millones en 2010. Apenas 42 millones de pesos en dos años.

Y Campeche, que de 35 millones de pesos en 2008, elevó su deuda a 328 millones. Puede parecer mucho en porcentaje –937%–, pero la realidad es que sigue siendo una deuda muy baja para los estándares nacionales.

Entre los grandes, merece mención especial el gobierno de Enrique Peña Nieto, que recibió la administración de Arturo Montiel con 98% de las participaciones comprometidas para pagar deuda, y ahora la bajó a 71%.

Por eso, de ahora en adelante, cuando escuchemos denuncias y acusaciones sobre los adeudos, analicemos antes y opinemos después. Nada es verdad, ni es mentira…