lunes, 6 de diciembre de 2010

Aprovechan vacío legal para extraer más agua

FABIOLA PÉREZ-CANEDO/ EL SIGLODE TORREÓN/ TORREÓN

Los productores laguneros han aprovechado los vacíos en la Ley de Aguas Nacionales para extraer más agua de la que les corresponde para el riego, lo que ha causado que disminuyan los niveles del acuífero principal y ha repercutido en un problema de salud por el arsénico.

VACÍOS LEGALES

Esteban Favela Chávez, director de Urbanismo y Medio Ambiente en Torreón, señaló que la Ley de Aguas Nacionales tiene algunos vacíos en la normatividad, ya que no tienen bien delimitados los parámetros para extracción de agua ni los volúmenes de agua.

“Es un problema serio de organización, de poder organizar un comité interinstitucional que trate el agua en forma integral”, dijo.

El senador panista Ángel Alonso, señaló que uno de estos vacíos consiste en replantear el modelo de coordinación establecido entre la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las autoridades municipales y estatales para garantizar la eficiencia del uso del agua.

Explicó que hay una gama de desequilibrios y una falta de coordinación entre los gobiernos municipales, estatales y federal, de modo que a nivel local, en la mayoría de las ocasiones los ayuntamientos no se responsabilizan plenamente de su labor de dar agua de calidad a la población (una obligación de los sistemas municipales) debido a los vacíos normativos existentes en la Ley federal, evadiendo con ello su actuación bajo la justificación de no ser su competencia y la carencia de recursos para costear la operación y burocracia que atienda esta materia en cada región. Otro de los grandes vacíos legales es la falta de sanción para los órganos o dependencias que tienen a su cargo la aplicación de las mismas, como la propia Conagua.

>strong>PROBLEMA SOCIAL
En la Región Lagunera hay un problema grave en la calidad del agua por la sobreexplotación del acuífero principal y esto no es nuevo.

Esteban Favela explicó que la normatividad existente pudiera ser suficiente si se aplicara adecuadamente, sin embargo, el panorama es otro debido a que durante años se ha dejado de lado esta responsabilidad por parte de las diferentes autoridades. Además, indicó, existe un fuerte interés empresarial en el tema, pues la región es la cuenca lechera más importante del país y el arsénico fue la consecuencia del crecimiento económico que se ha tenido en las últimas décadas.

“Se extrae el doble de lo que se recarga el acuífero, hay problemas muy serios y esto es provocado por una mala planeación, también por falta de estrategias para poder regularizar la parte de los cultivos, tenemos alrededor de 30 a 35 mil hectáreas de alfalfa y forrajes”, expuso.

“Prácticamente nadie les dice que no se extraiga agua, se pusieron medidores y no se están inspeccionando, se iban a subsidiar, no se subsidiaron, la gente no quiere acatar y el problema de la autoridad es que no aplican la Ley, es lo que constituye un problema muy serio”, manifestó.

Los productores, por su parte, están conscientes del desequilibrio y algunos grupos aseguran que se ha avanzado en la regulación y que, lo que se ha dejado de hacer, ha sido por falta del recurso económico y no porque no se quiera cumplir con la Ley.

“ N o s o t r o s siempre hemos verificado y revisado que todo mundo tenga medidores, es una de nuestras funciones, que todo esté dentro de la norma”, explicó Miguel Ángel del Hoyo Alonso, presidente del Comité Técnico de Aguas Subterráneas (Cotas), “la realidad es que se necesita más apoyo federal, es por falta de recursos que muchos agricultores no cumplen con estas disposiciones”.

Al respecto, Óscar Gutiérrez Santana, director del Organismo de Cuencas Centrales del Norte de la Conagua, consideró que se han realizado acciones para aplicar la Ley y buscar la concertación para lograr los acuerdos necesarios con los usuarios del agua, pues aquí se debe definir qué es lo que se tendría que hacer para modificar el modelo económico y los sistemas de producción en la región.

El modelo económico de la región no permite cambiar la actividad agrícola, pues dependen de ello miles de familias. Ante esto, la Conagua ha optado por buscar acuerdos con los productores para dejar de extraer tanta agua.

EXIGEN ACCIONES
Para los ambientalistas, el “otro culpable” de la sobreexplotación del acuífero es la Conagua, por no clausurar todos los pozos que no cuentan con medidor volumétrico, en lo que coinciden autoridades estatales y municipales.

“Quienes tienen la facultad jurídica para el tema del agua es Conagua, nosotros no podemos meternos en ese tema, Conagua es quien tiene que hacer su tarea en función de la restricción o no, y de la extracción, y de la sobreexplotación de los pozos y de todo lo demás”, señaló Román Alberto Cepeda González, secretario de Fomento Agropecuario de Coahuila.

“Nosotros tenemos que hacer nuestra tarea que tiene que ver con la producción del campo, lo estamos haciendo, Conagua tendrá que ver cómo restringe esta parte, pero ya es tema de ellos”, expuso. Al respecto, Esteban Favela Chávez consideró que la realidad del problema es regulatoria, pues al restringirse el uso del agua a los agricultores, podría frenarse la sobreexplotación. Para la Conagua, el problema no es tan sencillo, comenzando por el hecho de que a lo largo de los años se ha concesionado más agua de la que se recarga anualmente en el acuífero principal, es decir, por Ley, los agricultores tienen derecho a extraer un volumen mayor.

Por si fuera poco, la dependencia no puede realizar actos de autoridad con la frecuencia que lo demanda la sociedad porque no se cuenta con el recurso humano suficiente para ello, al tener sólo 4 inspectores para verificar todos los pozos en la Región Lagunera de Coahuila y Durango, así como parte del estado de Zacatecas.

Óscar Gutiérrez Santana señaló que en los últimos años se han obtenido mayores recursos para el sector agua, pero casi todo ese incremento en inversión ha venido sobre obras y, por otro lado, se ha reducido el recurso que se destina al gasto corriente, el “de la burocracia”.

“Hay una componente muy importante que va implícita en esta parte, que es la gente que hace esos actos de autoridad, si no tenemos suficientes recursos en esa parte, nuestra capacidad de poder llevar a cabo esos actos de autoridad se limita al número de gente que tenemos, me parece que sería importante contar con más recursos en ese tema, en el que corresponde a los actos de vigilancia, que nos permita que no se queden impunes”, explicó.

“Es un clamor de la sociedad en general que se aplique la autoridad, sin embargo, para aplicar la autoridad se necesitan recursos, personal, vehículos, combustible, para que se puedan hacer las verificaciones”, añadió.

Gutiérrez Santana aseguró que no se requiere tener “un ejército de gente” para poder hacer cumplir la Ley, pero sí un número razonable que permita, en proporción del número de pozos que se tienen que vigilar, tener la capacidad, por lo menos de, cada tres años por ejemplo, revisar a todos los pozos de la región.

“En la medida en que haya más actos de autoridad y que las sanciones correspondientes sean más continuas para quien esté infringiendo la Ley, seguramente se inducirá una cultura de respeto a las condiciones de las concesiones, es un área de oportunidad muy importante que se ha perdido, la tendencia ha sido a reducir los gastos de operación de las dependencias”, comentó.

La Conagua en la región mantiene oficios constantes dirigidos a Oficinas Centrales para que se les apoye con brigadas y verificar más norias, a fin de lograr un impacto mayor en la conciencia de los productores para que regularicen esta situación. En términos de los actos de autoridad, dijo que de 2006 a 2009 sancionaron a 33 usuarios, clausuraron temporalmente 45 pozos y segaron 4 más. En 2010, se hicieron 65 clausuras, 34 con tapa soldada.

De esta forma, dijo que el Registro Público de Derechos del Agua bajó de diciembre de 2005 a 2009, de 681 millones de metros cúbicos concesionados a 649, pues ya no se brinda más agua, sino que se busca reducir el volumen que se extrae. La multa por no tener el aparato es de 250 mil pesos.

SOLUCIONES ALTERNAS
Cada año instituciones como la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), el Instituto Tecnológico de Torreón (ITT) y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) presentan proyectos en la región sobre la reconversión de los cultivos, para sembrar otros forrajes que necesiten menos agua que la alfalfa, pero que igualmente constituyan un nutritivo alimento para el ganado.

“Hay zacates que requieren muy poca agua y en términos de proteínas se asemeja mucho a la alfalfa, que es uno de los cultivos que más absorben agua, la reconversión sería con este tipo de materiales, que fueran con muy bajos requerimientos de agua para tener suficiente alimento para el ganado”, explicó Esteban Favela Chávez, director de Urbanismo yMedio Ambiente. Señaló que hay trabajos muy avanzados en instituciones de educación superior en torno a materiales genéticos que requieren poca agua y toleran sequías, con ciertos materiales desarrollados con alta cantidad de proteínas en el forraje, lo que también contribuiría a controlar, parcialmente, el problema.

“No es caro porque son materiales altamente productivos y eso ayuda a que se pueda tener muy buena remuneración en términos de esos materiales, y se requiere menos agua”, comentó, “sonmateriales que apenas se están conociendo, falta difusión, es un problema de conocimiento y de conciencia”.

Otra alternativa que se ha planteado es traer el alimento del ganado de otros lugares donde la disponibilidad de agua sea mayor, esta opción la ha abordado el Gobierno de Coahuila, pero aún no existen estudios reales que demuestren qué tan factible es o qué tanto aumentaría los costos por el traslado.

Grave problema
La agricultura consume el 80 por ciento del agua que se extrae en La Laguna.

La gravedad radica en que del acuífero principal cada año se extraen mil 100 millones de metros cúbicos y se recargan solamente 520 millones, es decir, 580 millones nunca se recuperan.

Se estima que el 60 por ciento de los mil 750 pozos agrícolas cuenta con medidor volumétrico para que no extraiga más de lo que se les ha concedido, mientras que el resto no tiene un control.

El acuífero sufre sobreexplotación desde hace cerca de 70 años, lo que afecta directamente la calidad del líquido, que presenta altos niveles de arsénico.

En Torreón, de los 75 pozos urbanos que hay en total, 21 superan la Norma Oficial Mexicana en términos del arsénico. La norma nacional señala que el agua no debe tener más de 0.025 miligramos de arsénico por litro, mientras que la Organización Mundial de la Salud recomienda que no sean más de 10 microgramos, pues el consumo de este elemento se ha relacionado con males como el cáncer y la diabetes.

Existen diversas alternativas tecnológicas para retirar el arsénico del agua, mismas que están disponibles ya para los organismos operadores.

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