miércoles, 25 de marzo de 2009

Obama refuerza la frontera sin recurrir a la Guardia Nacional

Washington anuncia que enviará más agentes federales y de la Patrulla Fronteriza

Gobernadores de estados del área, inconformes
La FBI creará un centro de inteligencia regional en la zona limítrofe
Napolitano dice que construir el muro no solucionará problemas


Afp, Reuters y Notimex

Washington, 24 de marzo. Estados Unidos reforzará con 300 o 400 agentes federales su frontera con México y creará un centro de inteligencia regional de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), informaron fuentes del gobierno este martes, en vísperas de que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, visite el vecino país.

“El presidente Barack Obama admira el valor y la determinación de su homólogo (Felipe) Calderón para enfrentar y desmantelar los cárteles de las drogas y estamos hombro con hombro con él en esa pelea”, señaló la Casa Blanca en un comunicado.

Tras semanas de debate interno y creciente inquietud ante la violencia al sur de su frontera, Obama decidió reforzar las unidades policiales, aunque sin enviar soldados, como solicitaron algunos gobernadores de estados fronterizos.

La nueva estrategia se basará también en aumentar la cooperación con México, incluso con el envío de más agentes al país vecino, experiencia que en el pasado causó inconformidad en algunos círculos de México.

“Nuestro objetivo es doble: suministrar asistencia al gobierno mexicano para romper esos grandes cárteles (...) y protegernos de un incremento de la violencia” en el lado estadunidense, dijo la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, parte este miércoles a la ciudad de México –y posteriormente a Monterrey– para avanzar los detalles de este nuevo plan con el gobierno de Felipe Calderón. El papel de Estados Unidos es dar asistencia en esta batalla, añadió por su parte Napolitano, quien también viajará a México la semana próxima.
Todas las agencias federales implicadas en la lucha contra el crimen organizado, desde el narcotráfico hasta el contrabando de armas o de personas, verán un incremento en su personal y presupuestos en 90 días, dijo Napolitano, quien agregó que la situación en la frontera común con México es una de las amenazas actuales a la seguridad en Estados Unidos.

Entre 300 y 400 agentes federales llegarán a trabajar en conjunto con las fuerzas locales y estatales en la frontera, resumió Daniel Restrepo, consejero presidencial de asuntos latinoamericanos. Asimismo, gobernadores de estados como Texas solicitaron la movilización de la Guardia Nacional, y Napolitano aseguró que el gobierno no ha descartado esta opción, aunque precisó que, en su opinión, la guerra contra los cárteles debe ganarse movilizando servicios de inteligencia y tecnología de punta.

La funcionaria también declaró que el muro fronterizo entre ambos países no es la solución idónea para frenar el narcotráfico, aunque Estados Unidos concluirá los tramos que quedan por construir.

A su vez, la FBI creará en la frontera un grupo de inteligencia del suroeste, que coordinará todas sus actividades respecto a México. La inteligencia será compartida con el país vecino, ratificó Napolitano.

En este contexto, se informó en Washington que la Fuerza Aérea Mexicana recibirá cinco helicópteros y la Marina un avión de reconocimiento.

Entre los refuerzos mencionados, la agencia antidrogas (DEA) asignará 16 nuevos vigilantes en la frontera, donde ya cuenta con mil 171. A su vez, la oficina encargada del control de armas y explosivos (ATF) desplegará 100 elementos más en los próximos 45 días, para reforzar su lucha contra el tráfico de armas, principal preocupación del gobierno de Felipe Calderón. El despliegue de personal incluye agentes en México, tanto de la DEA como de la agencia migratoria (ICE).

El Departamento de Seguridad Interna también duplicará sus unidades de seguridad fronteriza y triplicará sus analistas de inteligencia.

Según el diario The New York Times, los nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza contarán con un mayor número de perros que revisarán también a los estadunidenses que ingresen desde México a Estados Unidos; además, la corporación tendrá equipo con la más alta tecnología, como unidades de rayos X para inspeccionar automóviles.

Se trata de una muy robusta movilización de personal y sólo es la primera oleada de las cosas por venir, afirmó Napolitano.

Por su parte, la Casa Blanca informó que el presidente Obama está preocupado por el incremento de la violencia, particularmente en Ciudad Juárez y Tijuana, y sobre el impacto que esto está teniendo en las comunidades fronterizas.

El subsecretario de Justicia, David Ogden, dijo a su vez que el esfuerzo de persecución estadunidense-mexicano tomaría como referencia los operativos para aplastar al crimen organizado en Estados Unidos.

Si les quitamos el dinero y encerramos a sus líderes, se puede aflojar su control sobre las vastas organizaciones que son usadas para perpetrar actividades criminales, dijo.

El gobierno de Calderón ofreció el lunes recompensas de hasta dos millones de dólares a quien brinde información que conduzca a la captura de los capos de la droga del país, entre ellos el más buscado, Joaquín El Chapo Guzmán, recientemente mencionado en la lista de la revista Forbes como uno de los hombres más ricos del mundo.

El armamento

Investigadores sostienen que nueve de cada diez armas capturadas por las fuerzas de seguridad en México provienen de Estados Unidos. Ante ello, el Congreso estadunidense autorizó 700 millones de dólares para asistir a las agencias del orden público y al Ejército Mexicano en los años fiscales de 2008 y 2009.

Los sangrientos enfrentamientos y la posibilidad de que se expandan a Estados Unidos alarmaron a políticos en Washington. En ciudades como Phoenix se registraron aumentos en los secuestros relacionados con el narcotráfico.

El affaire de los camiones

En otro orden, el subsecretario de Estado estadunidense, Jim Steinberg, afirmó hoy que la Casa Blanca quiere completar una propuesta para resolver una disputa con México por el ingreso de camiones, antes de la visita de Obama, problema comercial espinoso en las relaciones bilaterales.