martes, 24 de marzo de 2009

El empresario Germán Larrea, a declarar por supuesto desfalco a fideicomiso minero

Advierte juez que si el dueño de Grupo México no acude será llevado por la fuerza pública

La PGR impugna el citatorio; considera que el testimonio del industrial es irrelevante

P. Muñoz y A. Méndez

El conflicto entre la dirigencia del sindicato minero y Grupo México tomó otro giro. Ahora el principal inversionista de ese consorcio, Germán Larrea, y Elías Morales, quien infructuosamente pretendió sustituir al dirigente Napoleón Gómez Urrutia, fueron apercibidos de arresto por un juez federal para que se presenten voluntariamente a declarar sobre el presunto desfalco por 55 millones de dólares al fideicomiso minero, o serán obligados por la fuerza pública.

Por su parte, la Procuraduría General de la República (PGR) impugnó el citatorio emitido por el juzgado primero de distrito en materia de procesos penales federales, el cual ordenó hace un mes la comparecencia, como testigo, del presidente de Grupo México, Germán Larrea Mota Velasco, dentro de un proceso penal abierto contra dirigentes del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana.

Ese hecho es poco común en litigios de este tipo. Generalmente el Ministerio Público Federal no se opone a que un testigo comparezca ante un juez en un juicio.

Según fuentes gubernamentales, la dependencia argumentó que el testimonio de Larrea Mota Velasco es irrelevante para la resolución del caso. Sin embargo, esa actitud de la dependencia fue calificada de sospechosa por el penalista Marco Antonio del Toro, uno de los abogados de Gómez Urrutia y asesor jurídico del sindicato minero.

El litigante agregó que personal de Grupo México ha pretendido esconder a Germán Larrea, y así lo han acreditado en el juzgado federal. Por ello, abundó, se pidió que sea presentado por elementos de la Agencia Federal de Investigación.

Por otra parte, añadió que en audiencia judicial el delegado fiduciario de Scotiabank Inverlat declaró que el dinero del fideicomiso pertenece al sindicato y no a Elías Morales, además de que fue liquidado conforme a la ley.