jueves, 26 de marzo de 2009

La lucha contra el narco pone en riesgo existencial al gobierno de México: Napolitano

Los cárteles mexicanos están fuera de control; Calderón, valiente: Obama

Reconoce que sólo una labor coordinada entre ambos países puede librar a la frontera común de la espiral de violencia

Descarta la secretaria de Seguridad Interior que nuestro país sea un narcoestado

Afp, Dpa y Reuters


Washington, 25 de marzo. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció hoy que sólo una labor coordinada con México puede librar la frontera común de la espiral de violencia. Asimismo exaltó la valentía de su homólogo mexicano, Felipe Calderón, “quien ha tomado en sus manos una tarea extremadamente difícil lidiando con esos cárteles de la droga, que están fuera de control”.

Previamente, la secretaria de Seguridad Interior estadunidense, Janet Napolitano, aseveró que la lucha contra el narcotráfico pone en riesgo existencial el gobierno del presidente mexicano. Sin embargo, horas más tarde la funcionaria declaró que México no se ha convertido en un narcoestado.

En conferencia de prensa, Obama resaltó la importancia del anuncio hecho por su administración en cuanto a la inversión millonaria que se hará en equipos adicionales para suministrar vigilancia efectiva, refuerzos para ayudar en el control de las aduanas y puestos fronterizos, dentro del plan de cooperación regional conocido como Iniciativa Mérida, que pretende apoyar a México en su lucha contra los cárteles.

El mandatario estadunidense también advirtió que están atentos a la situación y que si la iniciativa no da resultados vamos a hacer más. En cuanto al tráfico de armas, uno de los temas importantes de la agenda bilateral, luego de que México señaló a Estados Unidos como fuente ilegal de armas para narcotraficantes, Obama dijo que necesitamos hacer más para cortar el flujo de armamento y dinero a los narcotraficantes.

Eso es lo que está financiando esta operación, el impedir que sigan armándose, es lo que los hace peligrosos, añadió. Esto es algo que tomamos muy seriamente y vamos a continuar trabajando diligentemente en los meses por venir.

Napolitano compareció hoy ante el Comité de Seguridad Interna del Senado, al que expuso por escrito que “la violencia en México no es sólo una amenaza internacional. Es un tema de seguridad interna, en el cual todo estadunidense tiene algo en juego. Estados Unidos tiene un interés significativo de seguridad en el éxito de los esfuerzos de México contra los cárteles”.

Recientemente, analistas y observadores en Washington calificaron a México de Estado fallido, ante el auge de la violencia por la lucha entre los cárteles por territorio, que el año pasado dejó más de 6 mil muertos y más de mil en lo que va de 2009, pero este dictamen fue descartado por el gobierno de Obama.

Por su parte, Napolitano defendió ante el Comité de Seguridad Interior del Senado el plan anunciado el martes para reforzar la frontera, con el despliegue de 300 a 400 agentes federales adicionales, así como mayor colaboración con México.

Al ser consultada por el republicano John McCain (ex candidato presidencial), durante una audiencia en el Senado, sobre si estaba de acuerdo en que “la lucha que lleva a cabo el presidente Felipe Calderón contra los cárteles de la droga es un riesgo para la existencia misma del gobierno de México”, Napolitano respondió que sí. Aunque más tarde, en declaraciones a la televisión, la secretaria de Seguridad Interior negó que México se haya convertido en un narcoestado.

El plan anunciado es un paso significativo, pero se necesita hacer más, consideró el senador demócrata Joe Lieberman. Necesitarán más recursos (...) para volver miserable la vida de los narcotraficantes, dijo. No creo que sea suficiente. El peligro aquí es claro y presente. Amenaza con empeorar, puntualizó y preguntó a la secretaria de Seguridad Interna si ella consideraba que la violencia de los cárteles de la droga representaban una amenaza real a la seguridad de Estados Unidos, a lo cual ella respondió: Estoy de acuerdo.

Dentro del presupuesto para 2010 se debe incrementar en 250 millones de dólares lo destinado a la seguridad fronteriza para desplegar unos 600 agentes adicionales, señaló.

Napolitano reiteró a su vez que el gobierno sigue estudiando la posibilidad de enviar a la Guardia Nacional a la zona limítrofe, como pidieron gobernadores de estados fronterizos.

Por su parte, Lieberman agregó que el gobierno buscaría 385 millones de dólares más en el Congreso para la lucha contra los problemas en la frontera con México. Precisó que intentará la rápida aprobación del financiamiento requerido para contratar mil 600 agentes para Aduanas y Protección de Fronteras y más funcionarios de inmigración, así como para construir nuevos centros para agencias del orden público y de combate al tráfico de personas.

De hecho, la secretaria de Seguridad Interior informó que este jueves viajará a Texas, donde se reunirá con el gobernador Rick Perry, quien pidió recientemente la movilización de la Guardia Nacional.

Por otra parte, el gobierno estadunidense ha inspeccionado en los últimos dos años al 95 por ciento de los vendedores de armas en el sur y oeste del país, informó en la misma audiencia David Ogden, fiscal general adjunto. A su vez, Robert Mueller, director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), estimó que la lucha contra los cárteles del narcotráfico mexicano requiere más tareas de inteligencia a ambos lados de la frontera.

Creo que se podría hacer más para reunir (datos de) inteligencia, declaró Mueller durante una audiencia ante un comité del Senado, un día después de que Washington anunció el nuevo plan de refuerzo en la frontera sur. Por eso estamos creando una unidad que centralizará toda la inteligencia en El Paso, Texas.

Por otro lado, se informó que la FBI ha registrado un aumento en las amenazas de secuestros contra ciudadanos estadunidenses que viajan a México, y de extorsiones protagonizadas por pandillas en la frontera, reconoció Mueller. La corrupción en los servicios fronterizos en Estados Unidos es también un hecho. Tenemos un número sustancial de casos donde narcotraficantes están sobornando a gente en la frontera, dijo.

El martes se anunció que Estados Unidos mandará cientos de agentes para reforzar todas sus agencias de lucha contra el crimen organizado, el tráfico de armas y de personas en la frontera sur. El gobierno de Obama trazó el mismo martes planes para volver a desplegar más de 500 agentes federales en puestos fronterizos y en el interior de México, y recanalizar 200 millones de dólares para combatir el contrabando de drogas, dinero y armas.
Finalmente se dijo que cárteles mexicanos estarían operando en al menos 230 ciudades estadunidenses, según informes preparados por comisiones del gobierno estadunidense actual y pasado.