miércoles, 25 de marzo de 2009

Muestro cómo afecta a los migrantes la violencia que transmite la tv

Amat Escalante presentó Los bastardos en el Festival Internacional de Guadalajara

*Parto de que la mayoría de la información que llega a los paisanos en EU es por ese medio, comenta el realizador guanajuatense
*Exploro la explotación y la desigualdad en la que viven, dice

Jorge Caballero
Enviado/LA jornada

Guadalajara, Jal., 24 de marzo. La aclamada segunda película de Amat Escalante, Los bastardos, se presentó en la edición 24 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara. En entrevista con La Jornada, el realizador guanajuatense dijo: Quería hacer algo diferente sobre la migración de mexicanos a Estados Unidos, porque creo que los paisanos y la gente en general pasan mucho tiempo viendo televisión; gran parte de la información que recibimos del mundo es por medio de ese aparato. En esta película, quería, un poco, retratar cómo se percibe ese medio allá, cómo les afecta la violencia y la guerra que se trasmite, quería que la muerte atravesara la televisión y llegara al sofá para trastocar la vida de los protagonistas.

Los bastardos narra la historia de dos jóvenes obreros indocumentados de México, que viven en California y tendrán que enfrentar una petición malévola y tomar una decisión guiados, primero, por su mera supervivencia y luego por sus principios morales.

–¿Qué encontró en este regreso a Estados Unidos para realizar un trabajo creativo?

–Pues filmé durante una etapa en la que la inmigración no era tema prioritario. Ahorita los estadunidenses ya ni se acuerdan del asunto; están preocupados por el dinero. Creo que la narrativa de la película se parece mucho al colapso de la economía. Exploro hasta qué punto puede llegar esa explotación y esa desigualdad, hasta dónde puede aguantar el sistema, que tal vez no funciona, antes de que explote la situación. Creo que el mundo está en esta situación, pues la avaricia de varios llegó hasta colapsar.

Desde mi punto de vista, en Estados Unidos el sistema explota a los mexicanos; los usa para su propio beneficio político y económico, para la temporada de elecciones, no tanto presidenciales, sino más bien estatales. Dicen que hay que cerrar la frontera y al mismo tiempo nos están explotando, ¿no?

–¿Dónde cree que está el punto neurálgico de su película, dónde surge la idea?

–En Los bastardos quise abordar el tema de manera algo ambigua, porque no me gustan las cosas que están simplemente de un lado o de otro; me gustan las cosas que pueden trascender y que la gente pueda tener su propio punto de vista al ver la película. Según yo, quise filmar sin juzgar y sin ser políticamente correcto, porque no quise forzar al espectador a que tomara partido. Bueno, claro, no voy a decir que soy imparcial, porque al ver la cinta se nota mi punto de vista respecto de la relación entre México y Estados Unidos.

Quise abordar el tema, que es muy cercano a mi vida, pues soy mitad mexicano y mitad estadunidense, mi papá se fue de México a Estados Unidos sin documentos antes de que yo naciera; abandoné la escuela a los 15 años, me dediqué a trabajar al lado de muchos mexicanos.
Se ha vendido a varios países

–¿Qué comentarios ha recibido de su trabajo?

–En festivales, que es una película muy cabrona. Ya se ha vendido a muchos países. Por ejemplo, hace poco se vendió a Estados Unidos, lo cual me da gusto, porque para mí era importante que se viera en México y en esa nación. La quieren doblar en Francia. También se ha vendido a Grecia, Turquía, Holanda, Canadá, Cuba. Es una de las pocas películas que esta última compra, es para Fidel, porque le latió.

–¿Regresó a trabajar con los actores no profesionales?, ¿dónde los encontró?

–A Jesús Moisés Rodríguez, el mayor de los dos y quien sale en el póster, lo encontramos en Guanajuato. Mi hermano Martín, que es quien hace el casting, lo halló en un callejón en la ciudad tomándose unas chelas. Era albañil en Guanajuato. Nosotros los llevamos a Estados Unidos, donde se quedó y trabaja mucho. Está más contento y ahorra dinero para abrir un negocio en su estado natal. Al joven lo encontramos en Estados Unidos, de hecho dos días antes del rodaje de la película, pues el candidato que teníamos se nos fue de un día para otro. Este muchacho se regresó con nosotros a México y ahora está en Hidalgo, ya se casó y, bueno, ya regresarán todos para el estreno de la película en cines…

–¿Ya tienen fecha?

–Sí, a principios de mayo.