domingo, 29 de marzo de 2009

Establecen cárteles nuevas rutas



Los cárteles de Sinaloa y del Golfo han comenzado a establecer nuevas rutas de tráfico terrestre de cocaína en Centroamérica para evadir los radares aéreos y marítimos de México y Estados Unidos, que en los últimos meses ubicaron buques e incluso minisubmarinos con droga que era esperada por esas organizaciones criminales.

MEXICO, DF.- Operadores del Cártel de Sinaloa y de la organización de "Los Zetas" mantienen el control sobre al menos dos rutas de transporte terrestre de drogas en esa región del continente.
En el primer caso, los operadores de "El Chapo" Guzmán controlan los envíos de droga a través de la Carretera Panamericana, desde Panamá hacia El Salvador, señala el más reciente informe de la consultoría Stratfor, especializada en análisis de inteligencia sobre seguridad, narcotráfico, armamento y terrorismo.
En su análisis, advierte que "Los Zetas" lo hacen en forma paralela, en un corredor que va desde el norte de Colombia hasta Guatemala.
Señala que en este país ambos cárteles mantienen una fuerte presencia que, en el caso de "Los Zetas", es fortalecida por su relación con kaibiles guatemaltecos, quienes les aseguran el control y paso por la frontera con México.
IMPORTANTES CAMBIOS
El reporte de Stratfor destaca los importantes cambios a los que se han visto obligados los cárteles mexicanos de Sinaloa y del Golfo, como consecuencia del incremento en las operaciones de vigilancia aérea y marítima en el Caribe.
Stratfor detalla que en 2007 "sólo el 1% de las 600 700 toneladas de cocaína enviadas desde Sudamérica hacia Estados Unidos pasaron por Centroamérica".
El resto de los cargamentos fueron movidos por vía marítima o aérea, en vuelos cortos, por el Caribe o el Océano Pacífico en ruta hacia México, señala el análisis.
El reporte, titulado "Centroamérica: su papel emergente en el tráfico de drogas", menciona que en los últimos dos años ha habido cambios significativos en el comportamiento de los traficantes en esa región debido a la mejoría en la intercepción de narcóticos por aire y mar.
Señala que estos cambios son más pronunciados en Centroamérica, en donde los cárteles mexicanos intentan fortalecer decenas de rutas y brechas terrestres para mover drogas.
En caballos y burros
Como ejemplo, indica que muchos de los cargamentos que logran llegar desde el sur del continente hasta la frontera con Panamá en camiones o autos, son desviados para no cruzar la revisión y la droga es colocada en caballos o burros que la llevan a puntos cercanos a la costa o a caminos menos vigilados.
El texto añade que incluso "Los Zetas" y la gente del Cártel de Sinaloa deben lidiar con bandas locales y delincuentes menores que acechan los caminos vecinales para quitarles la droga.
Por eso llegan a combinar el trasiego de enervantes por tierra y en tramos costeros. En cuanto a las medidas para reducir el trafico aéreo y endurecer los controles, el documento precisa que "el gobierno mexicano instaló recientemente sistemas de radar actualizados, y redujo el número de aeropuertos que pueden recibir vuelos provenientes de Centro y Sudamérica".
Además, "la Armada de México ha reportado en 2008 que el tráfico de drogas por mar se redujo hasta en un 60% en los últimos dos años". (El Universal)