miércoles, 25 de marzo de 2009

Cerca de mil 200 instructores laboran en el Triángulo dorado

Busca Conafe dar garantías a maestros que laboran en zonas de narcotráfico


Karina Avilés


En razón de que cerca de mil 200 instructores comunitarios trabajan en un nivel de alto riesgo en la zona conocida como el Triángulo dorado –en los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango–, ante la fuerza del narcotráfico, el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) ha hecho arreglos con los sistemas de enseñanza estatales para que dejen pasar a los maestros y alumnos a esas zonas, ya que ellos sólo se dedican a trabajar, afirmó el director de la institución, Arturo Saénz Ferral.

Comentó que hace dos años, niños que venían de la escuela a bordo de una camioneta fueron confundidos en un retén, acto en el que resultó muerta una instructora y otra más salió herida.

Por otro lado, dijo que ha aumentado la matrícula en las escuelas del Conafe, en razón de que los migrantes están regresando de Estados Unidos ante la crisis económica, y envían a sus niños a dichos centros.

Entrevistado en el contexto de la ceremonia de entrega de 4 mil 500 paquetes de materiales didácticos al sistema de telesecundarias, Sáenz Ferral dijo que para nadie es un secreto que una de las zonas donde trabaja el Conafe –atiende a los niños más vulnerables del país– se encuentra bajo la influencia del narcotráfico.

Se trata de la región del Triángulo dorado, donde estamos concertando con los sistemas educativos locales, con el propósito de que los estudiantes no queden fuera del sistema educativo, porque ellos no tienen la culpa de nada.

También, manifestó que para los instructores, cuyo ingreso es de mil 300 pesos al mes, los caciques y la guerrilla son otro riesgo. Aunque indicó que, por ejemplo, estos maestros son los únicos que entran a territorio zapatista, en Chiapas.

Sin embargo, dijo que ellos siempre trabajan en condiciones de peligro, porque también deben enfrentar problemáticas de las comunidades, como puede ser el alto consumo de bebidas alcohólicas.

Por otro lado, apuntó que todavía hay cerca de 80 mil niños que el Conafe tendría que atender para que reciban instrucción básica, independientemente de los 320 mil que actualmente integran su matrícula.

De la población atendida, 7 mil 168 son hijos de trabajadores agrícolas migrantes y 36 mil 921 son indígenas. Durante la ceremonia, señaló que a partir de 2008, y por primera vez en la historia de la educación en México, el Conafe entregó útiles escolares a un millón 300 mil alumnos de las zonas más apartadas y pobres de la nación.

En cada año, a partir de 2007, se invirtieron más de 100 millones de pesos en acciones de infraestructura para el beneficio de las telesecundarias, añadió.