miércoles, 3 de marzo de 2010

Dos hijos de Maciel revelan que también de ellos abusó sexualmente

Familiares contaron en entrevista radiofónica su vida al lado del sacerdote y líder de los legionarios.

La Jornada en línea Publicado: 03/03/2010 10:56

México, DF. Dos hijos del padre de Marcial Maciel, líder de los Legionarios de Cristo, revelaron hoy que su padre abusó de ellos sexualmente cuando eran menores, lo que se suma a las denuncias por pederastia contra el sacerdote de la orden católica.
Blanca Estela Lara Gutiérrez, una de las dos parejas sentimentales con las que se relaciona al legionario, contó, en una entrevista con Carmen Aristegui, que cuando tenía 19 años conoció a Marcial Maciel, ya un hombre mayor, quien dijo llamarse Raúl Rivas y tras un tiempo empezaron a vivir juntos. Ella tenía un bebé, llamado Omar, a quien el sacerdote adoptó formalmente y registró con el apellido González, al igual que a José Raúl y Cristian, los hijos que procreó con Blanca.
José Raúl narró que los abusos iniciaron cuando tenía 7 años, en Colombia, un día en que él de manera inocente se recostó en calzoncillos junto a su padre y este intentó violarlo, pero no lo hizo. “Fue tan impresionante ese momento que hasta el día de hoy recuerdo qué desayuné ese día”, dijo. Luego se lo llevó a Madrid, donde lo violó en un hotel.
Su hermano Omar, añadió, ya había sido objeto de los abusos entonces.
Con el tiempo, señaló José Raúl, empezó a tener problemas y buscó ayuda. Su padre lo envió con un médico psiquiatra en España que le estuvo suministrando fármacos fuertes como los empleados contra la esquizofrenia, que lo mantenían en cama, a veces inconciente y babeando.
Estela Lara refirió que nunca supo exactamente a qué se dedicaba su compañero, quien a veces le decía que era un detective privado o un agente de la CIA y siempre tenía que realizar muchos viajes. Se enteraron de la doble vida de Maciel por una entrevista publicada en la revista Contenido, donde aparecía su foto y se le acusaba de pederastia. Ella le preguntó qué pasaba y él negó los hechos, pero mandó a los hijos a comprar a los puestos de periódicos de Cuernavaca, donde vivía con su familia, todos los ejemplares de la revista.
Los hijos señalaron que siempre sintieron una gran admiración por su padre y que en ese momento se enteraron por qué cuando encontraban a alguien en algún restaurante lo llamaban "padre". Ellos tenían la indicación de alejarse si alguien se acercaba a Maciel. Siempre fue un hombre “muy amable”. Los vecinos decían que “debía ser un santo”, refirieron.
Como hijos, dijeron, “siempre lo vimos como el patriarca de la familia, nos decía que no fumáramos, que tuviéramos novia hasta los 25 años… nunca tuvimos una mala imagen de él”.
Revelaron también que su padre tomaba con frecuencia un fármaco que siempre cargaba en los bolsillos, unas pastillas rojas, y les daba la mitad de una cuando eran pequeños, pero hasta hace poco descubrieron que se trataba de un medicamento hecho a base de morfina.

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