domingo, 22 de enero de 2012

Pugnas, ambigüedad, optimismo engañoso

NINGUNO DE LOS TRES BAJA LA GUARDIA

El próximo 5 de febrero los militantes y adherentes del PAN votarán para elegir al candidato presidencial blanquiazul. Los tres aspirantes —Ernesto Cordero, Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota—, quienes protagonizaron un intrascendente debate el martes 17, velan las armas y afinan los detalles para movilizar a sus huestes

domingo, 22 de enero de 2012


MÉXICO, DF (Apro).- Mientras Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel y Ernesto Cordero libran una guerra por la percepción de sus fortalezas y debilidades, cuyo epicentro son las controvertidas encuestas, sus equipos reclutan y adiestran a sus respectivos ejércitos de operación y movilización electoral que el 5 de febrero definirán la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia de la República.

Ese día, dentro de dos semanas, se impondrá el precandidato que tenga los mayores recursos económicos o las habilidades para movilizar a poco menos de un millón 800 mil militantes que tienen derecho a depositar su voto en las casillas que la Comisión Nacional de Elecciones instalará en las cabeceras municipales de todo el país, la mayoría de ellas en áreas urbanas.

En esa batalla el resultado es incierto, tal como ocurrió hace seis años cuando Felipe Calderón se impuso al favorito Creel, podría diluirse la amplia ventaja de Vázquez Mota, a quien todas las encuestas la colocan en niveles de casi 60% de las preferencias.

De hecho, ante la posibilidad de que ninguno de ellos —incluida Vázquez Mota— gane la elección del 5 de febrero con la mitad más uno de los votos o con 37% de ellos y 5% sobre el segundo lugar, se prevé también que habrá una segunda vuelta dos semanas después, el 19 de febrero.

Aunque está latente la posibilidad de un pacto para que Cordero decline por ella y evitar una segunda ronda, con el consecuente desgaste y rezago ante los adversarios priísta, Enrique Peña Nieto y perredista, Andrés Manuel López Obrador, Vázquez Mota busca que un ejército de 5 mil operadores electorales y otros 5 mil "movilizadores" sean capaces de garantizarle que 457 mil militantes activos y adherentes emitan su voto por ella en la primera ronda.

ALARDEA TRIUNFO

Y paralelamente, de la mano del publicista hispano-mexicano Antonio Solá Reche —quien ha sido el estratega propagandístico de Calderón desde que presidió el PAN entre 1996 y 1999—, Vázquez Mota alardea una y otra vez con su triunfo, como insistió en el insípido debate del martes 17.

"Estoy arriba en las encuestas y tengo la seguridad del triunfo", se ufanó en su primera intervención. "Gracias a ustedes estamos arriba en todas las encuestas", insistió al cerrar el debate, tras el cual, en conferencia de prensa consideró irreversible su triunfo.

—¿Sería creíble una victoria de Cordero? —le preguntó el reportero.

—De lo que tengo la certeza (...) es que ya sería casi imposible revertir lo que hoy marcan las tendencias, lo que hoy marcan las simpatías y por lo tanto tengo la absoluta confianza de ganar el 5 de febrero, y en una primera ronda, la candidatura a la Presidencia de la República.

Este triunfalismo ofuscó a Cordero, quien consideró que en el PAN "no hay nada irreversible" y que se sabrá el ganador cuando se cuenten los votos. "Yo creo que hay que ser bastante más humilde", aconsejó el actuario que todos identifican como aspirante oficial, quien describió a Vázquez Mota en el debate como vacía, improvisada y convenenciera.

De hecho la comparó con el priísta Enrique Peña Nieto: "El PRI ya eligió: eligió entre la forma y el fondo, escogió la forma. No cometamos nosotros el mismo error. El PAN tiene la posibilidad de elegir a un abanderado con sustancia, con trayectoria, con resultados, que pueda ser un buen presidente de México".

La realidad es menos halagüeña de lo que quiere hacer creer Vázquez Mota, juzga el coordinador de la campaña de Cordero, Francisco Javier Conejo Cejudo, quien afirma que pese a lo que indican todas las encuestas, ella no ganará.

"Los que van a tener que dar una explicación muy elaborada de por qué no ganaron son quienes tienen un año diciendo que van arriba equis puntos", dice el próspero empresario jalisciense, quien el 14 de diciembre asumió el cargo con la misión de remontar la desventaja de Cordero.

CUENTA EL VOTO

"Yo no creo que las encuestas tengan ninguna razón de fondo que permitan anticipar una elección en donde cuenta el voto por voto. Al contrario, las encuestas no tienen base —y nunca han tenido— en el PAN".

La discusión sobre las encuestas, afirma en entrevista con Proceso, es sólo publicitaria: "Es una batalla de percepciones. Nada más que el panista efectivamente, como lo dijo el candidato Cordero, va más hacia la convicción que hacia la percepción. Lo vamos a ver el día de la elección".

—¿Ganará el que tenga el mejor aparato de movilización?

—Sí, al final de cuentas va a ganar quien pueda, efectivamente, generar la mayor participación a su favor.

Pero en este escenario de percepciones el otro precandidato presidencial del PAN, Santiago Creel, parece que se desploma después de liderar durante meses las encuestas, aunque el ex gobernador queretano Ignacio Loyola, su consejero político, asegura que puede hasta ganar:

"A lo mejor le va a dar risa, pero nosotros creemos que, inclusive, podemos ganar en la primera ronda de forma contundente. ¿Por qué? Porque al panista activo, al panista que conoce, a la mera hora de estar ante la boleta va a decidir lo que es mejor para este país. Y Santiago es el mejor."

Loyola minimiza a Cordero —"los economistas no son buenos presidentes"— y dice que la condición de mujer de Vázquez Mota no basta para ganar la Presidencia, porque perdieron Marta Elena García en Nayarit, Adriana Dávila en Tlaxcala, Xóchitl Gálvez en Hidalgo y Luisa María Calderón en Michoacán. "No quiere decir que por su condición de mujer perdiera, sino que la condición de mujer no es un plus".

LOS EJÉRCITOS

Al cabo de cuatro semanas de precampañas, que se iniciaron el 18 de diciembre, y con un solo debate —que en realidad fueron spots de varios minutos—, el éxito de los aspirantes del PAN a la candidatura presidencial depende no sólo de la simpatía de la militancia sino de la capacidad que tengan para que vayan a votar.

Hace seis años, en la elección a tres rondas que derivó en el triunfo de Calderón —en medio de acciones fraudulentas que quedaron impunes—, la participación fue de sólo un tercio del padrón electoral y ahora se estima que la participación sea también de ese porcentaje, aunque ahora asciende a un millón 795 mil militantes.

De acuerdo con los equipos de los aspirantes se prevé que participe 80% de los 308 mil militantes activos (unos 250 mil) y 30% de un millón 487 mil 902 adherentes (450 mil), que sumarían 700 mil votantes lo que, de materializarse, superaría la (elección) de 2005, cuando votaron poco menos de 300 mil panistas activos y adherentes.

De esa cantidad Calderón obtuvo 153 mil 477 votos (51.79%), Creel 95 mil 688 (32.29%) y Alberto Cárdenas 47 mil 152 votos (15.1%), según el cómputo final de la Comisión de Elecciones del PAN.

Ahora el equipo de Vázquez Mota tiene una misión para ganar en la primera ronda: Lograr 475 mil votos de panistas, es decir, casi dos terceras partes de los 700 mil que se estima acudirán a las urnas.

Para ello Vázquez Mota dispone de 10 mil operadores y "movilizadores" electorales, cada uno de los cuales debe llevar a los centros de votación por lo menos 50 militantes, activos y adherentes, que en los cálculos de los josefinistas no es remoto, sobre todo porque ya están alineados a ese proyecto 23 de los 32 presidentes estatales del PAN y al menos 68% de los participantes en los procesos internos para gobernadores, senadores, diputados, alcaldes…

La coordinación de las estructuras de Vázquez Mota está a cargo de Jorge Ramos Hernández, ex alcalde de Tijuana, quien se complementa con las redes que tiene Jorge Manzanera Quintana, operador electoral de Calderón, que comenzó apoyando a Cordero.

JÓVENES INVOLUCRADOS

La Coordinación Nacional de Estructuras encabezada por Ramos —"es un mito que Josefina no tenga estructura"— involucra a los jóvenes que encabeza Juan Carlos Martínez, ex presidente de Acción Juvenil, y a las Mujeres, al frente de las que se encuentra Laura Suárez, esposa de Salvador López Orduña, candidato del PAN al gobierno de Michoacán en 2007.

Además de estas redes, el equipo de Vázquez Mota dice contar con el respaldo de 23 de los 32 presidentes estatales, además de 108 de los 140 diputados federales.

Por su parte, la estructura de movilización en la que Cordero finca su esperanza de ganar la candidatura presidencial está a cargo, en buena medida, de panistas vinculados con la nómina federal y de estados como Guanajuato, Baja California, Baja California Sur, Puebla, Sinaloa y Sonora.

Conejo Cejudo asegura que la movilización de votantes en la elección del 5 de febrero descansará fundamentalmente en liderazgos: "Esto se va a generar a través de los liderazgos naturales de los panistas en cada uno de los municipios y los distritos, y no hay manera que sea de otra forma".

—Llevar a la gente a votar, el acarreo...

—Nosotros no estamos pensando en ese tipo de movilizaciones. Nosotros lo que vamos a hacer es platicar con cada uno de los liderazgos en cada una de las regiones y ellos promoverán, de manera responsable, el que sus líderes y sus miembros se presenten a las urnas a cumplir con su obligación partidista.

Esos liderazgos, sin embargo, ya se han manifestado. El alcalde de Monterrey, Fernando Larrázabal, y el gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, en actos de Cordero ha recurrido al acarreo y a la entrega de dádivas, de tortas y refrescos.

Conejo Cejudo, quien ideó el "destape" de Calderón en el rancho propiedad del empresario lechero Abraham González Uyeda, en Tlajomulco, Jalisco, reconoce que Vázquez Mota ganará la primera vuelta pero por estrecho margen.

—¿La apuesta de Codero es ir a la segunda vuelta?

—No necesariamente. Es difícil que alguien gane en la primera por las condiciones, pero tampoco es imposible. Al final de cuentas todo esto depende de los panistas que van a salir a votar.

Días antes del debate, el vocero de Cordero, Maximiliano Cortázar, aseguraba que la elección tendía a cerrarse y hacía cuentas alegres en la diferencia con Vázquez Mota: "Si es menor a un dígito, le damos la vuelta".

Existe otra hipótesis para evitar mayor desgaste al panismo: Si en la primera ronda la ventaja de Vázquez Mota no es tan rotunda sobre Cordero, éste declinaría para evitar la segunda elección y negociar la inclusión de sus allegados en función de los votos y no de las encuestas.

CREEL, LA INCÓGNITA

En este optimismo se inscribe también el equipo de Creel, el segunda vez aspirante presidencial que lideró durante meses las encuestas y que ya se disputa el segundo lugar con Cordero.

El equipo electoral de Creel —que encabeza el senador Humberto Aguilar Coronado— tiene 3 mil operadores electorales y coordinadores en los 32 estados del país, los 300 distritos electorales, 11 regiones y 748 municipios.

Ignacio Loyola Vera, ex gobernador de Querétaro y quien pidió a Calderón licencia como procurador ambiental, reconoce que Creel efectivamente cayó en las preferencias de los panistas, pero ahora sube.

"Esa caída ya se paró y se está revirtiendo. Sí hubo un momento en que se bajó un poco, pero ha habido un repunte, no por errores de los adversarios, sino por aciertos de Santiago, que ha enfocado su propuesta en contra de la corrupción, la violencia, la educación y la pobreza".

En efecto, en el debate del martes 17 Creel presentó las propuestas mejor articuladas contra la pobreza, la violencia y la corrupción, aspecto este último que ni siquiera mencionaron Vázquez Mota y Cordero.

—¿Pero Cordero ya alcanzó a Creel?

—No. No confío en las encuestas.

Loyola no cree que Vázquez Mota o Cordero sean competitivos ante Peña Nieto y López Obrador, y alude a la metáfora que hizo el ex secretario de Hacienda en el debate para decir que él sí sabe manejar la economía, porque fue copiloto en el avión pilotado por Calderón. "¿Quién quieren que vaya en el control del avión: aquel que lo ha pilotado o algunos de los dos pasajeros que nunca han tocado los controles?", preguntó.

Dice Loyola: "Está bien, que él maneje el avión, pero se requiere alguien que esté en la torre de control que le diga para dónde. Aquí lo que el país necesita es un político que mueva desde torre de control la economía, la cuestión social, la educación con buenos técnicos, con buenas personas".

Como Conejo, el ex gobernador dice también que hay muchas percepciones que no corresponden a la realidad, entre ellas la intervención gubernamental en el proceso interno —"yo no he percibido y en el equipo estamos ciertos que no hay"— y que Creel no es bien visto por Calderón.
ÁLVARO DELGADO