jueves, 25 de junio de 2015

‘El Menchito’ era su vecino, pero nadie lo sabía


En la caseta de vigilancia estaba rota una ventana así como las cámaras de videovigilancia.
miércoles, 24 de junio de 2015
Guadalajara.- Algo raro había en uno de los cotos situados en la calle Esparta en la colonia Altamira del municipio de Zapopan, algunos vecinos y trabajadores lo sospechaban debido a la constante presencia de “judiciales” en el lugar, sin embargo, jamás pensaron, o al menos eso dicen, que compartían condominio nada más y nada menos que con el hijo de uno de los criminales más buscados del país.
Horas después de que Rubén Oseguera fue capturado por fuerzas federales, por segunda vez, las instrucciones de la administradora del condominio en que vivía El Menchito, fueron claras para sus trabajadores, “no tenemos permitido dar ningún tipo de información”, explicó uno de los empleados al ser cuestionado sobre los acontecimientos de la madrugada del 23 de junio, la orden la dio la administradora, dijo, misma que tampoco estaba presente en el lugar.
Al exterior del coto se podía apreciar las cámaras de videovigilancia dañadas, una ventana rota en la caseta de vigilancia y marcas en el portón de ingreso a la altura de la cerradura producto de que ésta había sido forzada para ingresar, aunque esto parecería no tener explicación de acuerdo a la versión del comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, quien informó que El Menchito fue detenido a bordo de su vehículo.
Uno de los empleados del lugar señaló que era constante la presencia de “judiciales” que se mantenían durante horas afuera del condominio marcado con el número 250.
“Luego, luego sabe uno que son judiciales, hay una delgada línea entre uno de esos y los narcos, traen el mismo estilo, pero sí se nota”, mencionó, seguro de que quienes acudían en “vehículos extraños”, eran empleados del gobierno, algo que se presentaba de manera habitual desde hace más de un par de meses, mencionó.
Fuera de lo mencionado nadie sabe nada y nadie ha visto nada, tampoco escucharon movimiento durante la madrugada y en general lo que predomina es el silencio de la gente “pues es que no es cosa sencilla, sí te da miedo”, mencionó un jardinero que completó la frase diciendo “yo también prefiero no hablar”.