viernes, 15 de octubre de 2010

'Faltó valor a todos en Conchos'

Lamentan diferencia entre México y Chile al enfrentar percances en centros mineros

Daniela Rea


Ciudad de México (15 octubre 2010).- "Cuando vi el rescate de los chilenos, lloré hasta que me cansé. Así hubieron hecho el rescate de los cuerpos de Pasta de Conchos. Les faltó valor a todos. Faltó que las viudas estuvieran acompañadas. Nadie nos hizo caso, ni (Vicente) Fox ni este Presidente que está ahorita", comentó Raúl Villasana, un minero de 64 años.

Su hijo Raúl Villasana Cantú murió en la mina de Pasta de Conchos a sus 32 años y dejó tres huérfanos.

Familiares de los 65 mineros muertos hace cuatro años en la mina de Coahuila expresaron ayer su reconocimiento a las autoridades y la sociedad de Chile por el rescate de los 33 trabajadores que permanecieron atrapados a 622 metros de profundidad por poco más de dos meses.

En rueda de prensa, acompañados por representantes de organizaciones civiles, lamentaron que no se haya registrado un esfuerzo similar en México luego del accidente en Pasta de Conchos.

"Minera México agotó la búsqueda en menos de 48 horas, declaró muertos a los mineros en menos de 5 días, sin haber instalado un equipo de monitoreo sísmico que los ubicara con precisión y sin haber entregado a las cuadrillas de rescate información confiable y temprana, como planos digitales actualizados y una red de sensores de gas y señales de comunicación y rastreo", reprocharon en un pronunciamiento.

En rueda de prensa, Integrantes de la Familia Pasta de Conchos reiteraron su demanda de castigo para los responsables del accidente en México.

Informaron que en febrero de este año el tema fue llevado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual remitió al Estado Mexicano en septiembre una petición para que exponga su versión respecto a la explosión y el seguimiento del caso. De acuerdo con el protocolo, el gobierno tendrá dos meses para responder.

Así mismo, indicaron, el gobierno mexicano deberá reportar ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en una reunión que se realizará en noviembre próximo en Ginebra, las medidas que ha adoptado para garantizar la seguridad de los trabajadores mineros.

Lo anterior, remarcaron, debido a que los familiares expusieron el caso ante la OIT, evidenciando violaciones a los reglamentos de seguridad en minas mexicanas, incluyendo la carencia de botas, guantes, rescatadores, metanómetros, camillas, así como análisis de combustibilidad y de riesgo.

"Nada de eso existe. La información que se presentó ante OIT hizo que representantes de otros países, tanto empresarios como sindicatos, dijeran 'esto no se puede cerrar y el gobierno mexicano tiene que venir a responder en noviembre'", comentó Carlos Rodríguez, integrante del Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal).

Jaqueline Sáenz, abogada del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, indicó que el caso fue llevado ante la CIDH debido a que las familias no han accedido a la justicia en México.

Recordó que sólo sancionó con un año de suspensión del servicio público a cuatro funcionarios menores de la Secretaría del Trabajo , a pesar de la evidencia de que tanto la empresa Minera México como autoridades labores incumplieron su obligación de garantizar la seguridad de los mineros.



Persisten riesgos en minas

A cuatro años de la explosión en Pasta de Conchos que costó la vida de 65 trabajadores, existen posibilidades de que se registre una tragedia similar por la escasa mejora en las condiciones de seguridad laboral en las minas de Coahuila, advirtieron ayer agrupaciones civiles.

El Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal), el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro y la Familia Pasta de Conchos presentaron un informe de sus hallazgos al revisar actas recientes de inspección sobre las condiciones generales de seguridad e higiene de 32 minas de carbón de esa entidad.

Encontraron que 17 minas subterráneas, tajos y pocitos en la región carbonífera de Coahuila continúan operando a pesar de que la Secretaría del Trabajo ordenó restringir el acceso debido a la falta de seguridad.

En ellas, de acuerdo sus registros, han muerto 3 mineros: dos en la Mina Lulú, de Minera Siderúrgica, el 6 de agosto del 2009, y uno en el Pocito Ferber, de la Constructora Ferber, el 11 de septiembre de ese mismo año, por desprendimiento de roca.

Según el informe, de 14 empresas propietarias de minas, 13 no pudieron comprobar ante inspectores exámenes médicos de inicio y seguimiento de los mineros. De 25 empresas a las que se les solicitó el contrato, 15 cuentan sólo con verbales con los trabajadores.

De 21 minas a las que se les solicitó mostrar medidores manuales de gas metano, 19 no los tienen. De 14 minas a las que se les solicitó mostrar análisis de incombustibilidad -para determinar la cantidad de polvo de carbón en el ambiente- 12 no lo tienen. De 21 minas a las que se les pide mostrar su análisis de riesgo para determinar áreas propensas a desprendimientos de carbón y gas, 18 no lo tienen.

"Nuestras cifras no reflejan la totalidad de la realidad dado que, muchas de las empresas y las mismas autoridades ocultan y distorsionan la siniestralidad en las minas", indica el informe.

"Aún así, nuestro registro y documentación hasta el 11 de febrero de 2010 arrojan un saldo de 28 mineros muertos y 59 heridos sólo en las operaciones de extracción de carbón".

Reforma
15/09/2010