jueves, 14 de octubre de 2010

CNDH pide rescatar cuerpos de mineros de Pasta de Conchos
Exige obispo de Coahuila que PGR reabra la investigación

Jueves 14 de octubre de 2010

Andrea Merlos e Hilda Fernández reportera y corresponsal El Universal

politica@eluniversal.com.mx

El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) Raúl Plascencia Villanueva, aseguró que el gobierno federal y local —del sexenio pasado— no atendieron las recomendaciones para el rescate de los 63 trabajadores atrapados en la mina Pasta de Conchos, en Coahuila.

En entrevista, después de firmar un convenio con diputados, dijo que las autoridades no atendieron plenamente la recomendación de la CNDH para rescatar los cuerpos de los trabajadores.

“Sin duda, este es un buen momento para hacer un recordatorio respecto a la deuda que está pendiente en Pasta de Conchos, con un buen ejemplo de lo que ha pasado en Chile, en donde el gobierno hizo el máximo esfuerzo y se logró rescatar con vida a los mineros atrapados”, dijo.

Plascencia Villanueva aseguró que el tema de Pasta de Conchos sigue abierto para México, y detalló que algunas de las recomendaciones fueron directas para el entonces secretario del Trabajo, Francisco Salazar, y hoy diputado federal del PAN, integrante de la Mesa Directiva. “La recomendación era dirigida para él y el tema sigue pendiente de cumplirse”, aseguró.

El funcionario dijo que el rescate de los mineros chilenos debe ser un llamado al gobierno de México para recuperar los cuerpos de los mineros mexicanos.

“Es lamentable que México no haya emprendido el mismo esfuerzo en el caso de Pasta de Conchos, donde resultaron 65 víctimas, en el 2006.

Que se reabra la investigación

El obispo de la Diócesis de Saltillo, Coahuila, Raúl Vera López demandó que la Procuraduría General de la República (PGR) reabra el expediente de la mina Pasta de Conchos del municipio de San Juan de Sabinas.

El obispo comentó que no sacaron los cuerpos porque los iban a encontrar juntos, señal de que fallecieron por falta de aire y no por el estallido.

El gobierno de Vicente Fox, no hizo nada para tratar de salvar a los trabajadores y optaron por sellar la mina, refirió.

El prelado insistió en que la PGR archivó el expediente para que no se supiera la verdad, que los dejaron morir pues los dos cadáveres que sacaron no estaban quemados; ambos trabajadores murieron por asfixia.

“Fue una malísima actuación del gobierno federal que, en complicidad con el Grupo México, dueño del yacimiento de carbón, abandonó a los trabajadores vivos quienes murieron por falta de aire. Ellos estaban a 150 metros de profundidad, mucho menos distancia que los 700 metros donde quedaron los chilenos, lamentó el obispo.